Sábado, 15.12.2018 - 22:29 h
Mantuvo su sede en Cataluña

Danone sufre el año del 'procés': golpe a las ventas del gigante francés en España

El negocio español del grupo lácteo, que valoró su mudanza de sede, recortó un 6% sus ingresos y un 14% su beneficio durante el ejercicio 2017. 

Productos de Danone.
Danone ha recortado tanto sus ingresos como su beneficio en España. / Danone

Fue una de las grandes multinacionales que decidió mantener su sede social en Cataluña a pesar de la crisis soberanista. Danone se resistió a la fuga de empresas que provocó el 'procés'. Lo estuvo valorando, en orden de velar, aseguró, por los intereses de sus accionistas, pero decidió mantener su sede social en la barcelonesa calle Buenos Aires. Es lo mismo que ocurrió con Nestlé, lo que motivó a un auge de voces en favor del boicot a los productos de los dos gigantes europeos de la alimentación.

En el caso de Danone, su ejercicio 2017 fue complejo y, aunque en su memoria de resultados no explica los motivos, sí reconoce que cerró su último año fiscal con un retroceso tanto de su volumen de ingresos como de su beneficio.

Las cifras están lejos de la estabilidad de años anteriores. En 2017, rebajó sus ingresos un 6% y bajó de la barrera de los 800 millones. En concreto, se quedó en 795,9 millones de euros. Su rentabilidad, como ya ocurrió en el ejercicio previo, se recortó en mayor medida: un 14%, a 93,7 millones.

El lazo con Cataluña

Danone es una compañía íntimamente vinculada en sus orígenes a Cataluña. De hecho, el origen de la multinacional está en esa Comunidad Autónoma. Fue fundada en Barcelona en 1919, por Isaac Carasso, un empresario de origen judío sefardí. Una década después, Carasso se mudó, primero a Francia y después, durante la Segunda Guerra Mundial, a Estados Unidos.

Tras esa contienda, y también tras la Guerra Civil Española, Carasso regresó a Francia, donde fundó un grupo lácteo junto al fabricante local Gervais. Y también a España, donde hizo lo mismo, junto a otras tres familias locales: Portabella, Botton y Fuster. Hasta hace cinco años, las cuatro familias controlaban el 42% de la Danone española.

Desde entonces han ido vendiendo sus participaciones, valoradas, en conjunto, en más de 1.700 millones de euros. El último movimiento lo dio en 2016, cuando Produits Laitiers Frais Iberia, S.L. (el brazo inversor de Danone en España) compró a accionistas minoritarios 1,2 millones de acciones. Con ese paso, Danone Francia es propietaria del 98,44% de la filial local.

Danone no explica en la memoria que ha remitido al Registro Mercantil los motivos de su 'traspiés' de resultados. Tampoco lo hizo la multinacional en su presentación anual a inversores. En cambio, al cierre del primer semestre de 2018, asumió que "las condiciones de mercado en Francia y España seguían siendo competitivas".

"Francia y España siguen siendo complicadas, aunque vemos mejoras y progresos", aseguró en una presentación a inversores Cécile Cabanis, vicepresidente y máximo responsable financiero de Danone. Recalcó a los inversores que estaba acelerando la transformación, por ejemplo, con la introducción de la enseña de productos de soja Alpro. Un proceso que ya ha comenzado a percibir, asegura, en los nueve primeros meses del año aunque, en esta ocasión, no dio detalles a los inversores.

Esos vaivenes del negocio no han afectado a la política de dividendos de Danone España. Al igual que ocurrió en año previos, la multinacional decidió retribuir a su matriz gala con la totalidad del resultado logrado en ese ejercicio.

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