Lunes, 22.10.2018 - 10:38 h
Podría causar retrasos en las obras

El derrumbe del Ritz golpea la millonaria operación de Grupo San José y Mandarin

El suceso de este martes llega en un momento clave para ambas compañías, con una inversión en juego de 99 millones para su remodelación.

El suceso de este martes supone un golpe duro para el Ritz y sus inversores.
El suceso de este martes supone un golpe para el Ritz y sus inversores. / José González

El centenario Hotel Ritz ha sufrido una de las jornadas más duras de su historia. Sus paredes han vivido negociaciones entre grandes políticos, bailes con estrellas del nivel de Ava Gardner y negociaciones de espías de la Primera Guerra Mundial… Este martes ha sufrido un particular golpe: cinco forjados internos cedieron y causaron un accidente con el que perdió la vida uno de los obreros y causó heridas a otros diez. Llega sólo unos meses después de que arrancaran unas millonarias obras de rehabilitación encargadas al Grupo San José y tres años después de su venta.

Fue en 2015 cuando el edificio, en pleno Paseo del Prado de la capital madrileña, llegó a manos de Mandarin Oriental. El grupo y el fondo saudí Olayan pagaron 130 millones por el edificio inaugurado por Alfonso XII. Alicia Koplowitz y el fondo Belmond decidían desprenderse de las instalaciones doce años después de adquirirlas. Las diferencias entre ambas partes respecto a la necesaria reforma del hotel fueron claves.

El nuevo propietario del emblemático establecimiento encargó a la Constructora San José una reforma por valor de 99 millones de euros con el fin de modernizar tan insigne hotel, aumentar el tamaño de algunas habitaciones y devolverle su cubierta de cristal original. Además, como gran hotel de lujo, incluiría un spa y un gimnasio.

El objetivo de los nuevos dueños era concluir los trabajos de remodelación a finales del año 2019. El suceso ocurrido este martes podría trastocar los planes de la constructora y acarrear un retraso significativo en su planificación, todo un varapalo para ambas marcas.

San José, un espaldarazo

Para el Grupo San José, de hecho, esta es una obra clave. No sólo por lo que supone para la marca del grupo constructor -se trata de la reforma en uno de los hoteles de lujo más emblemáticos en el mercado español-, sino también por el negocio vinculado a este contrato que fue adjudicado en los primeros meses de este año 2018.

En total, los dueños del Ritz encargaban por 99 millones esta obra de remodelación, diseñada por el arquitecto Rafael de La Hoz. ¿Cuánto representa esa cantidad? Supone casi un 15% de toda la facturación del grupo San José durante el ejercicio pasado (682,8 millones de euros), según sus propias cifras.

Mandarin, el gigante tras el Ritz

Para el grupo Mandarin Oriental Group, por su parte, era también una prueba de fuego después de que sacara la chequera, junto al saudí Olayan, y comprara el emblemático hotel a mediados del año 2015. Su objetivo prioritario era el inicio de unas obras que impactarían de manera significativa en su beneficio en 2018, tal y como reconocían en su última memoria anual.

Pero, ¿quién es Mandarin Oriental Group? Se trata de un grupo cotizado con sede en Hong-Kong, propietario de algunos de los hoteles más lujosos del mundo, hoy valorado en bolsa en más de 2.600 millones de dólares. El grupo asiático controla 31 hoteles en 21 países, que representan activos por valor de 5.700 millones, según sus propias cifras.

Más ingresos, pero el peso de los números rojos

Del mismo modo, el revés llega en un momento importante para el negocio del centenario hotel español. La sociedad, fundada en el año 1908, cerró el ejercicio 2017 con “un buen comportamiento y una fuerte demanda tanto en el segmento de empresas como de ocio”. Sus ingresos fueron de 30,3 millones de dólares (26 millones de euros al cambio), un 12% más. Logró unos beneficios netos de 2,9 millones.

El problema es el lastre que mantiene después de años de fuertes pérdidas. La sociedad española con la que opera las instalaciones, Hotel Ritz Madrid SL, no ha presentado las cuentas de ese ejercicio en el Registro Mercantil español. Las últimas son las de 2016. En éstas reflejaba las serias dificultades financieras que sufre.

Su fondo de maniobra era negativo: 57,5 millones de euros. La firma insistía en que durante los ejercicios 2016 y 2017, sus nuevos dueños llevan a cabo un plan de renovación del hotel para tratar de incrementar los ingresos en los próximos ejercicios. “Mientras estas medidas están en marcha, los accionistas continuarán aportando la financiación necesaria para permitir el desarrollo normal de la actividad en forma de préstamos participativos”.

Los nuevos dueños asumieron los préstamos participativos de 57 millones de euros otorgados por los anteriores accionistas. A esto sumaron otro préstamo para cancelar el préstamo hipotecario en 2015 por 52 millones. Y por último en marzo de 2016, añadieron otros 2,5 millones de euros. El de este martes es un duro traspiés en un momento muy delicado para una de las operaciones más destacadas de los últimos años en el sector hotelero.

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