A precios asequibles

¿Serán los insectos la alimentación del futuro? Las claves de una comida en auge

Carrefour dio la sorpresa hace unas semanas con productos hechos de insectos, pero es algo que pronto será más habitual de lo que pensamos.

Insectos Carrefour
La cadena de supermercados ha sido la primera en vender comida de insectos / Carrefour

A pocas personas en Occidente se les plantearía hoy en día como opción plausible comer insectos. Por cultura, en los países de esta parte del mundo no se suelen comer estos animales invertebrados, que producen más rechazo que otra cosa. Si bien no es algo tan extraño en países de Asia, África y Latinoamérica, como Tailandia, donde es habitual verlos en puestos callejeros cocinados fritos o asados. Actualmente hay 1.900 especies que se comen, aunque la más famosa es el grillo.

A pesar de lo singular que parece ahora la idea de 'comer bichos', es posible que en unos años sean un alimento habitual de la famosa dieta Mediterránea, pues hace unas semanas una de las cadenas de supermercados que más clientes tiene en España lanzó los primeros aperitivos elaborados con insectos.

Hablamos de Carrefour, el grupo francés que en España acapara el 8,2% de la cuota de mercado, según Kantar. Es decir, el super que más vende por detrás del todopoderoso Mercadona, con una facturación de 9.600 millones el pasado año, un crecimiento del 7,2%. El pasado mes de abril lanzó una arriesgada apuesta que consiste en snacks, aperitivos, galletas e incluso pasta elaborada con los insectos como ingrediente principal. Una sorprendente novedad que dice mucho de lo que puede ser la alimentación de aquí a unos años.

Insectos para un planeta superpoblado

Desde el 1 de enero de este año, los insectos están catalogados como "nuevo alimento" en la legislación europea, de modo que su venta en la UE es legal y totalmente segura. Por el momento, según la FAO, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, hay 2.000 millones de personas en el mundo que ya los consumen, de modo que la etomofogia, que es la definición que tiene la ingesta de insectos, es parte de la dieta habitual de buena parte de la población (somos más de 7.400 millones de habitantes). 

Es más, teniendo en cuenta al ritmo que crece el planeta, es probable que en un futuro todavía lejano los insectos sean una parte fundamental de la alimentación, ya que en un mundo superpoblado los recursos para dar de comer a tanta gente cada vez son menores. Algo que pone de manifiesto la nutricionista Judith López, quien apunta a que podría darse el caso de que constituyeran una fuente de alimentación normal "porque obtenerlos resulta mucho más sencillo que otros animales".

De hecho, al contrario de lo que pueda pensarse, los insectos son una buena alternativa alimenticia, pues como reconoce la nutricionista, "no es una mala fuente de nutrientes, pues contienen bastantes proteínas, por lo que constituyen un buen aporte de energía". La FAO va más allá y afirma que aportan vitaminas B1, B2 y B3 y omega 3 y 6, "además de que son una fuente importante de minerales, como el hierro". Esto supone que, desde el punto de vista tradicional, son totalmente aptos y convenientes para el consumo humano.

Pero aquí no queda la cosa. Además de estos beneficios al cuerpo humano, también tienen otros para el medio ambiente. Su producción implica la emisión de un 99% menos de gases de efecto invernadero que otros tipos de cultivo o ganadería y reduce la contaminación y el consumo del agua. Por lo tanto, hablamos de un alimento 360º que aporta ventajas en todo su ciclo de vida.

Buena acogida en España

Los productos de insectos de Carrefour están teniendo buena acogida entre los clientes, según nos confirma la cadena francesa. Se trata de un lanzamiento exclusivo para España; es decir, que ahora mismo no está disponible en ningún otro país, algo que supone que los estudios de mercado realizados por la empresa ya indicaban la buena predisposición de los españoles por comer insectos.

Hacernos con alguno de estos 10 productos nos puede costar desde los 2 euros de una barrita hasta los 7 euros de los snacks de grillo a la barbacoa. Eso sí, si queremos comprar a lo grande, el precio de los grillos es de 500 euros por kilo. Así, vemos cómo los insectos se van haciendo un hueco en los lineales de los supermercados españoles generando expectación y curiosidad. Un interés que podría ir creciendo a medida que los vayamos asimilando en nuestra dieta, se produzcan nuevas opciones más sabrosas y se conciencie a la población de que, dentro de unos años, pueden ser la mejor (y única) forma de alimentarnos.

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