Viernes, 22.11.2019 - 04:53 h
Transportará 60 millones de pasajeros

El AVE a la Meca comienza a operar: su verdadero desafío arranca ahora

La autoridad de Arabia Saudí admite dificultades por la composición del consorcio ganador y aventura que tendrá que revisar su estructura. 

El AVE a la Meca se estrena con éxito
Inauguración del AVE  a la Meca. EFE

El verdadero desafío del proyecto de tren de alta velocidad que llevan a cabo empresas españolas en Arabia Saudí no es su construcción, sino su puesta en funcionamiento, según advierte el presidente de la Autoridad Pública de Transporte saudí, Rumaih M. Al-Rumaih.

"La verdadera prueba será la puesta en operación. Hoy no podemos decir que hemos tenido éxito", afirma el máximo responsable saudí del transporte en un encuentro esta semana con un grupo de periodistas españoles.

Un consorcio difícil

Durante la conversación, Al-Rumaih insinuó que la composición del consorcio ganador, integrado por 12 empresas públicas y privadas, ha generado dificultades.

"La toma de decisiones es difícil, tienen que ponerse de acuerdo entre todos, es un reto para ellos; además, hay empresas públicas y privadas, lo que representa otro desafío".  Y a tal efecto ha aventurado:"Tal vez tenga que revisarse la estructura durante la puesta en operación".

Al Rumaih deja claro que, tanto las autoridades saudíes como los miembros del consorcio español que obtuvo el contrato, están "muy ilusionados" con la próxima entrada en explotación del tren.

Esta línea ferroviaria, con capacidad para transportar a 60 millones de pasajeros al año, es la primera de alta velocidad en todo Oriente Medio.

Unirá el aeropuerto de Yeda, en la costa del Mar Rojo, adonde llegan los peregrinos musulmanes, con las ciudades sagradas de La Meca, al sur, y Medina, al norte.

La obra civil, en lo que respecta a las estaciones, la han realizado contratistas saudíes, pero del sistema ferroviario y de los trenes se ha encargado un consorcio español (junto con dos compañías saudíes) que operará la línea durante 12 años."El proyecto es importante no solo para los ciudadanos saudíes, sino para el mundo islámico en su totalidad. Millones y millones de musulmanes viajan a La Meca cada año como peregrinos", recuerda Al Rumaih.

El responsable saudí subraya la importancia de este período de test: "Queremos estar seguros de que estamos al cien por cien listos antes de comenzar la explotación comercial".

"Hay que asegurarse de que los sistemas que funcionan en España también lo van a hacer en Arabia Saudí; es un desafío para las compañías españolas, porque están en un escenario diferente, de ahí la importancia de dar tiempo suficiente a los ensayos", añade.

El problema de la arena, por ejemplo, obliga a un mantenimiento constante no sólo de las máquinas sino también de las vías.

Cuenta que durante una visita a España tomó el AVE de Madrid a Málaga y, en un momento dado, el tren se detuvo. "Allí eso no supuso ningún problema, pero si el tren se para en mitad del desierto, a temperaturas de más de 50 grados centígrados..., no nos lo podemos permitir".

'Made in Spain'

Para España también es muy importante el éxito de esta empresa, añade Al Rumaih, ya que el país "ha invertido mucho en la alta velocidad y quiere demostrar que tiene la tecnología y es capaz de exportarla".

Preguntado si el balance de la colaboración con el consorcio español ha sido bueno, Al Rumaih reflexiona un momento y sonríe. "Tuvimos buenos y malos días", responde.

"Para ser honesto -continúa-, no puedo responder a la cuestión ahora. Vuelva el año próximo, o dentro de dos o tres años, porque el verdadero desafío no es la construcción, sino la puesta en actividad".

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING