Jueves, 19.09.2019 - 18:04 h
Tras varios desprendimientos en la fachada

El Gobierno destina 500.000 euros para rehabilitar la ruinosa sede del INE

Tal y como informó este diario, el edificio se cae a pedazos una década después de haber sido reformada por 22 millones de euros.

La sede del INE. /Technal/Flickr
La sede del INE. /Technal/Flickr

El Consejo de Ministros ha adoptado este viernes un acuerdo de toma de razón de la declaración de emergencia para la actuación en el inmueble de la sede central del Instituto Nacional de Estadística (INE), con un importe estimado de 500.000 euros. Tal y como informó este diario, el edificio se cae a pedazos una década después de haber sido reformada por 22 millones de euros.

El Gobierno ha adoptado este acuerdo después de que la sede de Estadística, ubicada en el Paseo de la Castellana número 183 de Madrid, se produjesen una serie de desprendimientos de la fachada que obligaron a aprobar la citada declaración de emergencia para abordar la rehabilitación integral del edificio.

Una de las placas de la fachada se desprendió en la madrugada del pasado 28 de junio desde la planta octava del edificio y fue a caer justo junto al acceso principal en la madrileña calle de Estébanez Calderón, afortunadamente desierta a esas horas y sin el trasiego de entradas y salidas de trabajadores y visitantes que habría solo unas horas después. La Dirección del INE decidió cerrar inmediatamente ese acceso para evitar posibles accidentes.

Menos de dos semanas después, la inspección ordenada por la dirección de la institución y las autoridades municipales para chequear el estado de mantenimiento del edificio detectó una placa mal asegurada en la zona de la azotea, justo en la vertical de la entrada al edificio por el Paseo de la Castellana, la conocida como 'entrada del presidente' que desde el 28 de junio había sido habilitada como entrada principal de todos los trabajadores tras el mencionado desprendimiento. Al INE no le quedó más remedio entonces que cerrar también esa entrada, 'habilitar' la rampa del garaje como acceso para trabajadores y visitantes, y tramitar la declaración de estado de emergencia del edificio para poder abordar por la vía rápida la reforma integral del edificio, pospuesta por diferentes motivos desde hace años.

El inmueble fue rehabilitado en el año 2007, a cargo de los arquitectos César Ruiz-Larrea y Antonio Gómez, que cambiaron el aspecto original de color ocre del edificio a otro más colorido, si bien la fachada fue obra del escultor José María Cruz Novillo. Pero el flamante aspecto exterior de la sede central del INE, a la que el concepto de Cruz Novillo y la planta diseñada por Ruiz-Larrea y Gómez Gutiérrez convirtieron en una de las joyas arquitectónicas de Madrid, ocultaba un interior en estado 'ruinoso'.

Goteras en varias partes del edificio que mantienen inutilizados un puñado de despachos, placas mal aseguradas "con cuatro puntos de silicona", problemas de estanqueidad, corrientes de aire dentro del edificio, desprendimientos permanentes de partes de la estructura interior, desconchones en el aparcamiento, problemas de climatización... la calidad de los acabados del edificio ha generado tal volumen de problemas que el INE decidió en su día reclamar ante la Justicia el trabajo realizado por la constructora, Ferrovial, en busca de compensación.

El asunto se enredó y ahora mantienen demandas cruzadas en los tribunales a cuenta de la reforma de la sede del INE, que con tanto boato se presentó allá por el año 2007 y cuya factura se elevó a 22 millones.

La mencionada 'declaración de emergencia' aprobada por el Comité de Dirección del INE buscaba habilitar una vía de urgencia para abordar una reforma estructural necesaria que por diversas razones no se ha podido ejecutar antes. En principio por el enredo judicial entre el INE y Ferrovial, aún no resuelto, según las fuentes consultadas, y que ha impedido cualquier mejora en los cerca de tres lustros transcurridos desde la entrega del edificio en 2005.

Ahora en Portada 

Comentarios