Miércoles, 23.05.2018 - 18:31 h
Madrid y Barcelona, a la cabeza

El negocio de los trasteros se dispara: crece un 20% y facturará 60 millones

Empezó orientado a empresas y pymes pero ahora se ubican en el centro de las ciudades y están dirigidos a particulares.

Fotografía trasteros tres
El negocio de los trasteros sigue estando al alza con Madrid y Barcelona a la cabeza.

El negocio de los trasteros se dispara. Según los datos proporcionados AESS (Asociación Española de Self Storage), el sector crece a un ritmo cercano al 20% y ha pasado de los 345 centros existentes en febrero del 2016 a 404 un año después y a los 420 de la actualidad. Cualquiera puede alquilar un trastero desde aproximadamente 20 euros y el sector, con un rendimiento medio de 258 euros por espacio de almacenaje alquilado, facturó alrededor de 50 millones de euros en 2017 y al ritmo de crecimiento que mantiene facturará 60 millones en 2018.

Ahora los trasteros, en una tendencia que se está acentuando en los últimos años, se ubican en el centro de las ciudades y están dirigidos a particulares cuando en el inicio del sector en España se situaban en las afueras, en polígonos industriales y su ‘target’ iba más dirigido a autónomos y pymes, para los que estos centros de almacenaje eran su pequeño centro logístico.

En nuestro país existen 220 operadores, aunque “el 75% de las empresas solo tienen un guardamuebles”, explica el presidente de AESS y de Almacenes Mini –empresa con cuatro centro entre el corredor del Henares y el centro de Madrid-, Alberto Borregón. “Hay un crecimiento de más del 15% anual y dos nichos de negocio muy diferenciados: al principio la mayoría eran grandes centros de almacenaje de 3.000, 4.000 o 5.000 m2 en los cinturones industriales, polígonos, centros logísticos… más destinados a las empresas. Ahora, la tendencia es de ‘trasteros’ más pequeños y céntricos. Llevar el trastero al centro y al cliente particular”.

Bluespace copa casi la mitad del mercado en España y es la primera empresa de alquiler de trasteros con 32 centros propios de almacenaje y una red de 26 centros asociados en 22 ciudades. Más de 100.000 m2, 30.000 trasteros de todos los tamaños, desde 1m2 hasta 200 m2, y una plantilla de más de 150 personas. El líder del sector prevé en 2018 crecer a un ritmo del 10% y alcanzar así una facturación de 30 millones de euros.

A Bluespace le siguen en el ranking Necesito Un Trastero, con 22 almacenes; Trasteros m2, que cuenta con 10, y Box Infiniti, con ocho. Pero una de las empresas que antes vio el cambio de tendencia y la vuelta al centro mismo de las ciudades, “la crisis inmobiliaria y la bajada de precios también nos ayudó a acceder a estos espacios céntricos”, fue la barcelonesa Oh My Box, creada por un antiguo trabajador de Bluespace, Nicolás Pérez, y su socio, Liher del Río, que nada tenía que ver con el sector, y que cuenta con cuatro espacios en Barcelona que suman más de 14.000 m2 de espacio de almacenaje en el centro de la ciudad.

“La compañía cubre la necesidad de espacio de almacenamiento en el centro de la ciudad, tanto de particulares como de empresas y autónomos, y ofrece trasteros de alquiler desde 1m2 con precios a partir de 20 euros al mes.”, destaca la compañía. Incluso “hemos alquilado trasteros a personas que cuando se van de vacaciones alquilan su residencia en la ciudad mientras están fuera y necesitan guardar sus enseres personales”, remachan.

En Oh My Box, que nació en 2013, estudian ahora el salto desde Barcelona a Madrid y a otras ciudades europeas. "Hay un segmento de población que ya no tiene más espacio en casa, que necesita guardar sus pertenencias y hacerlo además, cerca de su casa, sin tener que desplazarse a las afueras”, pero además “no quieren tener que desplazarse mucho de su domicilio y eso implica la aparición de estos espacios en las grandes poblaciones".

un negocio que nació como commodity en el mundo anglosajón

La mitad de los trasteros, en Madrid y Barcelona

Un negocio floreciente el de los trasteros en España, que acumula el 50% de los mismos en las ciudades de Madrid y Barcelona. Mientras, según los datos de AESS en su informe sobre el sector en 2017, “Cataluña, Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana son las comunidades en las que se localizan más centros de Self Storage, sumando el 77% del total. Por provincias, Barcelona encabeza el ránking con 124, seguida por Madrid (97), Málaga (23), Valencia (20) y Baleres (13). A nivel de municipal, solo cinco municipios disponen de más de 10 centros: Barcelona (56), Madrid (52), Málaga (15), Hospitalet de Llobregat (12) y Valencia (11). De un total de 8.119 municipios con una población directa de 20,9 millones de habitantes, más de 150 disponen de uno o más centros de self storage”. Según, la Conferencia Europea de Self Storage, que tuvo lugar en Berlin en octubre de 2017, Europa dispone de más de 3.200 centros de almacenaje y 8,7 millones de m2.

El de los trasteros es un fenómeno que nace en el mundo anglosajón, “donde tener un trastero, por ejemplo en Estados Unidos, es una commodity”, considera Nicolás Pérez, “y que ha llegado al sur de Europa hace relativamente poco tiempo”, así que el 44% de los centros se localizan en el Reino Unido. España con un 10,6% se mantiene en la tercera posición con 10 centros menos que Francia (10,9%).

La AESS augura “un ritmo de crecimiento constante para los próximos años”, un negocio floreciente, y así surgen nuevas empresas, como la madrileña Box2box, que fundada en enero de este año ofrece un servicio de alquiler de trasteros 100% online que incluso recoge las cosas de sus clientes, las almacena en sus instalaciones y se las devuelve cuando lo deseen. Y atrae a grandes inversores, como Emili Cuatrecasas, que a través de su sociedad Emesa, participa en Boxinfiniti, y acaba de llegar a Madrid y abrir 5.100 m2 en tres centros de almacenamiento (cerca de la estación de Atocha, de Nuevos Ministerios y un tercero en Alcorcón), que se suman a los que ya tenía en Barcelona, donde también ha aumentará sus trasteros en 3.650 m2 con cuatro nuevos almacenes.

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