Vivienda

Cinco trucos para ahorrar en la factura de la calefacción sin pasar frío

El frío nos puede dar un susto en la factura de la luz, por eso es importante saber ahorrar sin tener que congelarse en casa.

Claves para ahorrar en calefacción
La temperatura que se recomienda durante el día es la de 20-21ºC.

Casi la mitad de la factura de la luz en invierno en una vivienda común corresponde a lo gastado por la calefacción pero, ¿es posible ahorrar en algo tan necesario como no pasar frío en nuestra casa? 

Cambiar nuestros hábitos de consumo no solo ayuda a ahorrar dinero, sino que también implica hacerle un favor al planeta. Por eso, antes de recibir la próxima factura energética ten muy en cuenta estos trucos para que no te quedes helado al pagar la calefacción.

1. Revisar las instalaciones

Renovar un equipo viejo o estropeado es una inversión inicial que puede suponer un gran ahorro en la factura energética a largo plazo. Unos filtros sucios, tuberías en mal estado o calderas deficientes pueden engordar más de un 13% tus recibos energéticos. Lo mejor que se puede hacer es revisar el equipo antes del invierno, aunque tampoco hay ningún problema en hacerlo durante la mitad del mismo. ¡Nunca es tarde para ahorrar!

2. Mejorar la situación de los radiadores

La posición de los radiadores es clave a la hora de calentar un espacio de nuestra casa. Si lo tienes cercano a una puerta, el calor se escapará a través de ella y tardarás más en calentar las habitaciones. En cambio, si la fuente de calor está debajo de la ventana, las corrientes que se produzcan harán mover el calor y ahorrar energía al necesitar menos tiempo de calefacción.

3. Regular la temperatura

Cada grado cuenta a la hora de ahorrar en calefacción. La temperatura que se recomienda durante el día es la de 20-21ºC, es la temperatura ideal para no sufrir grandes contrastes con el exterior. Si en tu vivienda no contáis aún con un termostato, sin duda, ha llegado la hora de invertir en uno y empezar a ahorrar.

4. Pugar los radiadores

Los radiadores se llenan de aire al no ser utilizados durante un gran periodo de tiempo (por ejemplo, el verano). Por eso, es muy importante vaciarlos del aire para que no se formen obstrucciones que no dejen fluir el agua caliente a través de ellos. Purgar los radiadores es muy fácil: tan solo tendrás que abrir el purgador con un destornillador y dejar que salga el aire. ¡Cuidado! Puede salir agua sucia, así que lo mejor será hacerlo con un recipiente debajo.

5. Abrigarse también en casa

Ir en pantalón corto y en camiseta para estar en nuestar vivienda puede ser muy cómodo, pero también puede salir muy caro en nuestra factura energética. Las sudaderas y los pantalones largos te ayudarán a mantenerte caliente y a no necesitar subir la temperatura de la calefacción. Utiliza también mantas si estás en el sofá o amplios edredones para no tener que encender la calefacción por la noche.

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