Miércoles, 24.04.2019 - 04:57 h
El concurso fue declarado desierto hace un año

España lanza su candidatura para liderar el Supervisor Europeo de la Energía

El director general de la CNMC, Fernando Hernández, compite por un cargo que resulta estratégico ante la nueva regulación comunitaria.

Fernando Hernández Jiménez-Casquet
Fernando Hernández, candidato español para dirigir el regulador europeo de la Energía.

La Comisión Europea encara por segunda vez, y esta se supone que será la vencida, la renovación del cargo de director ejecutivo de ACER (Agencia de Cooperación de los Reguladores Energéticos). El concurso quedó desierto a principios de 2018 y el actual Gobierno de Bruselas quiere tener resuelto del proceso antes de pasar el testigo al futuro Ejecutivo comunitario que surja tras las elecciones a la Eurocámara del próximo 26 de mayo. España ha decidido impulsar la candidatura de Fernando Hernández Jiménez-Casquet, actual responsable de Energía en la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC).

​El 'sillón comunitario' que ahora está en juego tiene una especial trascendencia con vistas a la materialización del marco normativo conocido como el Paquete de Invierno, que se ha ido adaptando en los últimos años y cuya entrada en vigor supondrá una transformación gradual del mercado energético en toda la UE. Dentro de este esquema de actuación, la presidencia del Consejo Europeo y la del Parlamento Europeo han revisado el reglamento de ACER, con el fin de impulsar las actuaciones de un organismo clave para liberalizar los mercados de la electricidad y el gas natural y completar la Unión de la Energía.

A partir de ahora ACER será la encargada de determinar los incumplimientos de las obligaciones en el sector y actuará también como árbitro en caso de desacuerdo entre las diferentes autoridades reguladoras nacionales. La institución, creada en 2011 en virtud del Tercer Paquete Energético, va a constituir uno de los principales mecanismos de gestión de cara a la configuración de esa agenda  comunitaria sectorial cuyos tres principales objetivos se enuncian en la apertura de los mercados, la mayor presencia de las energías renovables y una participación ciudadana más activa que refuerce de modo decisivo el papel del consumidor.

​La renovación del actual director ejecutivo de ACER, el italiano Alberto Pototschnig, tendrá que hacerse efectiva en enero de 2020 pero Bruselas quiere tener lista la sustitución antes de que acabe el actual periodo legislativo. En consecuencia, el futuro máximo responsable del superregulador europeo estará decidido antes de que se constituya la futura Comisión Europea e incluso cabe la posibilidad de que la resolución sea adoptada con carácter previo a las elecciones al Parlamento Europea del 26 de mayo.

La candidatura del español Fernando Hernández compite actualmente con otros cuatro rivales, si bien en los próximos días la Dirección General de la Energía procederá a definir la llamada 'short list' reducida a sólo tres competidores. En medios oficiales se da por seguro que el actual director general de la CNMC estará en la lucha final por un cargo con el que nuestro país trata de consolidar su nivel de representación en los grandes organismos supranacionales del Viejo Continente.

De Tokio a Liubliana

España ha conseguido en los últimos meses ganar enteros dentro de Europa, pero este avance institucional ha estado muy concentrado en el sistema financiero. La designación de Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) supuso un fuerte espaldarazo diplomático que ahora se ha visto reforzado con el nombramiento de José Manuel Campa como presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y el más reciente de Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, en calidad de nuevo presidente del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea. También el excomisario Joaquín Almunia ha sido designado por el presidente del Eurogrupo, el portugués Mario Centeno, para dirigir el análisis independiente del rescate a Grecia.

En el mercado energético nuestro país ha constituido tradicionalmente un referente dentro de las instituciones de poder en Europa, sobre todo a raíz de la impronta que dejó Loyola de Palacio en su etapa de vicepresidenta de la CE y comisaria de Transportes y Energía entre 1999 y 2004. En la actualidad la máxima autoridad comunitaria en materia de Energía y Acción por el Cambio Climático es Miguel Arias Cañete en su condición de comisario europeo desde noviembre de 2014. No obstante, y tras las elecciones europeas, el  antiguo ministro español de Agricultura dejará automáticamente su cargo en Bruselas.

De ahí precisamente la trascendencia que tiene la posibilidad de que, en contrapartida, un español se convierta en el hombre fuerte encargado de hacer valer en nuevo modelo de regulación en el sector. La posición vulnerable de nuestro país en el mercado energético es también un argumento de peso para impulsar la candidatura de Fernando Hernández, un técnico comercial del Estado que recientemente ha sido nominado por el Ministerio de Economía para dirigir la oficina comercial de la Embajada española en Tokio

El todavía director de la CNMC ha desarrollado gran parte de su carrera  bajo diferentes gobiernos del Partido Popular pero su capacidad profesional y su independencia es valorada también por la ministra socialista, Nadia Calviño, una de las dirigentes del Gobierno de Pedro Sánchez que mejor conoce la importancia que supone para cualquier país europeo tener un elenco de representantes oficiales destacados en los diferentes centros de decisión comunitarios. ACER es, sin duda, uno de los más significados pedestales a los que puede aspirar ahora España. A buen seguro que a nadie le importará que Fernando Hernández termine por cambiar su expectativa de destino y en lugar de Tokio termine trasladando su domicilio a Liubliana (Eslovenia), sede del organismo encargado de regular la transición energética a la que está abocada Europa y, por supuesto, España.

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