Martes, 17.09.2019 - 06:56 h
Nuevo intento para entrar en los pagos

Facebook lanza un órdago con su propia moneda... en plena crisis de reputación

Libra es la criptomoneda que utilizará para sus pagos en Whatsapp. Sobre la organización que la crea, donde no hay bancos, se ciernen varias sombras.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, durante su comparecencia ante el comité de Energía y Comercio en Washington (EFE).
Mark Zuckerberg tiene una obsesión: consolidar una plataforma de pagos online (EFE).

Mark Zuckerberg tiene una obsesión desde hace tiempo: convertir a Facebook y sus 'hijas' -Whatsapp, Instagram y Messenger- en una 'super-app' que permita a los usuarios hacer pagos, transferencias, compras... Su espejo: la china Wechat. Tras varios intentos fallidos en el pasado, el CEO da el paso definitivo: crear su propio sistema financiero alternativo, con su propia (cripto)moneda, llamada Libra, y su 'app' de pagos llamada Calibra. Pero lo hace en el peor momento de reputación para la compañía, con graves escándalos vinculados a la privacidad, y con dudas sobre cómo se configurará y cómo evitará un problema de competencia.

Después de un año de trabajo en silencio, Zuckerberg ha logrado el pacto de un puñado de grandes compañías de renombre para esta aventura: desde la plataforma de pagos Paypal hasta Uber, pasando por Visa. Solo han tenido que poner 10 millones de dólares sobre la mesa para ser miembros fundadores (y privilegiados) de la asociación que gestionará esta criptomoneda, gestionar los nodos de la red bajo el capó (blockchain) y poder 'vigilar' este movimiento desde dentro. Era prácticamente imposible que la red social hubiera puesto en marcha esta iniciativa en solitario. Pero servirán de ayuda para acelerar el crecimiento de la divisa en el mercado. En esa lista hay ausencias sonadas. No está ninguna de las 'big four' de la tecnología (Google, Apple, Microsoft o Amazon) ni ningún banco. Aún así, esperan sumar más de 70 miembros antes de su lanzamiento en 2020.

Control de Facebook... ¿riesgo a la vista?

Es decir, Facebook se ha esforzado mucho para no hacer ver que este es su proyecto. Cada uno de los miembros de la asociación sin ánimo de lucro detrás de Libra tendrán un voto, al igual que Facebook. No tendrá control sobre ella. Pero, hay varios aspectos a tener en cuenta. Por un lado, aún queda pendiente el nombramiento de todo un consejo (con 19 miembros) y de un equipo gestor que, obviamente, tendrá mucho que decir en el día a día de la plataforma.

Pero, además, hay que recordar que técnicos y jefes de Facebook han estado presentes en el desarrollo de todas las tripas técnicas de la plataforma de 'blockchain' sobre la que funcionará la divisa Libra para desarrollos futuros. Conoce desde cero la infraestructura y tiene una base de usuarios -sumando la red social y sus aplicaciones de mensajería- de 2.000 millones de personas en el mundo. Estos usuarios utilizarán Calibra, la filial con la que Facebook gestionará la 'app' y plataforma de pagos que incorporará en todas sus herramientas. No será fácil que otros competidores puedan llegar a ese nivel de penetración.

En su favor está que esa tecnología 'blockchain' es la que regirá. Un sistema descentralizado para evitar la concentración de poder en un solo actor (Facebook). Cada uno de los miembros de la organización se convertirá en un nodo de validación de esa cadena. Es decir, Facebook lo será, al igual que lo podrán ser Uber o Paypal. Pese a que se ha recibido algunas críticas sobre esa limitación de nodos -y de ese 'poder' de validar cada una de las transacciones que se producen en el sistema-, la realidad es que es una manera también de distribuir -aparentemente- el peso ante posibles miradas furtivas de los reguladores.

¿Cómo se gestionarán los activos?

Sobre la gestión de esa criptomoneda también hay muchas dudas aún. Para evitar que haya una fuerte fluctuación del valor de cada una de esas Libra -como ha sucedido, sin ir más lejos, con Bitcoin- éstas serán respaldadas por una reserva de activos de bajo riesgo donde se incluyen depósitos bancarios y deuda de países. Una reserva que permitirá que haya una estabilidad en la valoración de la moneda y se difumine el incentivo a invertir para especular. Pero, ¿quién gestiona esos activos? Será mantenido por una red de gestores custodios distribuidos por el mundo, pero la empresa no ha precisado quiénes serán.

Uno de los aspectos llamativos hay que encontrarlos en la rentabilización que harán los miembros de la organización del dinero recibido en monedas 'tradicionales' para adquirir Libra. Ese dinero, que conformará parte de la reserva, será invertido. Y esos intereses, ya sean en depósitos o en bonos de deuda, serán repartidos a los miembros de la asociación -para correr con los gastos de gestión- y no a los usuarios.

La privacidad, una preocupación

La privacidad es una preocupación en este tipo de iniciativas. Y más si el líder es Facebook, señalado en numerosas ocasiones por diversos escándalos, como el de Cambridge Analytica. La tecnología blockchain permite el anonimato de las transacciones, pero Facebook cuenta con una arma: Calibra. Con esa 'app', que será su plataforma de pagos, podrá contar con mucha información sobre las transacciones. Ante los recelos que generaría que fuera directamente la matriz quien accediera, ha creado una filial bajo el mismo nombre para ese fin.

Desde la red social se insiste continuamente en que no se compartirá esa (valiosa) información de las transacciones con Facebook con fines publicitarios. Pero no menciona el camino inverso: si utilizará la información personal y sensible de sus usuarios en la red social o en Instagram para mejorar (o hacer crecer) esas transacciones en moneda Libra. Más allá de esto, el gigante de Zuckerberg sólo necesitará un consentimiento a cambio de algún servicio añadido para poder levantar esa muralla virtual.

En este caso no se trata de la tendencia política de sus usuarios -como ocurrió en el escándalo de Cambridge Analytica y que fue utilizada en el contexto del Brexit -, sino la sensible información vinculada a las finanzas personales: frecuencia de pagos, lugares donde más gasto se produce, hábitos de consumo... Una verdadera mina para personalizar aún más sus servicios.

Pero, ¿quién va a regular todo esto? Esa es la gran pregunta. Y desde Facebook lo único que han dicho tras la presentación de este martes es que arrancan ahora conversaciones -a un año vista- con reguladores estadounidenses para analizar el encaje definitivo y las posibles exigencias regulatorias. Hay aún muchas dudas en este punto.

"Nos da una base para ir y tener conversaciones productivas con reguladores de todo el mundo", dijo Kevin Weil, responsable de producto del área de blockchain de Facebook. "Estamos ansiosos por hacer esto", insistió. Una fuente del regulador estadounidense aseguró a Reuters que el gigante tecnológico había estado en comunicación con ellos, pero  insistió en que no estaba aún claro cómo se estructuraría la moneda y si se incluiría en los regímenes regulatorios del país.

Uno de los puntos que más preocuparían, además de la privacidad y la explotación de los datos, es la seguridad y las medidas de control del movimiento de capitales en una plataforma que podría mover miles de millones de euros de particulares. Las criptomonedas han sido señaladas en numerosas ocasiones por sus facilidades para el lavado de dinero y el fraude internacional. "Utilizaremos los mismos procesos de verificación de bancos y tendremos sistemas automáticos que monitorizarán proactivamente la actividad para proteger de un comportamiento fraudulento". 

¿Qué negocio habrá detrás?

Facebook se juega mucho con esta baza. Hay mucho negocio en las transacciones digitales. En el pasado, la red social intentó rentabilizarlas, creando su propia moneda virtual (Facebook Credit) para utilizarlas en sus juegos móviles. Pero no fructificó. Ahora quieren que sea diferente. "Si se produce más comercio, entonces las pequeñas empresas venderán más en la plataforma y fuera de ella, y querrán comprar más anuncios en la plataforma para que sea bueno para nuestro negocio de anuncios", explicó David Marcus, responsable global de blockchain de Facebook.

Hay algunos analistas que ya están entusiasmados con las posibilidades de negocio de la herramienta. "Creemos que esta puede ser una de las iniciativas más importantes en la historia de la compañía para desbloquear nuevos flujos de participación e ingresos”, dijeron desde RBC. Facilitaría la diversificación de negocio de la red social y poder cobrar comisiones por los pagos online. El objetivo sería convertirse en la china Wechat, una 'app' para todo, por la que pasan prácticamente todas las transacciones digitales (y 'offline' en muchos establecimientos) de sus 1.000 millones de usuarios activos mensuales del gigante asiático.

En definitiva, hay mucho en juego. El órdago de Facebook ya está lanzado. El éxito puede darle muchos réditos económicos. Pero si surgen problemas o agujeros de seguridad en la plataforma -es de código abierto y desarrolladores terceros puede crear aplicaciones basadas en esa tecnología-, el golpe sería duro.

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