Sábado, 04.04.2020 - 10:55 h
El Estado francés juega un papel clave

Fiat pone el futuro del coche eléctrico en manos de Macron pese al 'fiasco Renault'

El acuerdo entre PSA y FCA tiene muchos condicionantes, entre ellos la posición del Estado francés, que ya tumbó la fusión entre Renault y FCA.

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Un coche eléctrico en un punto de recarga. / EUROPA PRESS.

Los grupos automovilísticos PSA (propietaria de Peugeot, Citroën, Opel y otras) y FCA (Fiat, Alfa Romeo, Lancia, Chrysler, Jeep y otras) han confirmado oficialmente que están en negociaciones para una posible fusión. La culminación de esta operación generaría importantes sinergias y beneficios para ambos grupos, entre ellos un decisivo impulso a su capacidad de innovación y desarrollo de las nuevas tecnologías de movilidad, sobre todo en el ámbito de la electrificación de la gama de vehículos.

El grupo PSA avanza con paso firme en la electrificación y tiene ya una sólida apuesta industrial y comercial a través de sus marcas Citroën, DS, Peugeot y Opel, hasta el punto de que está en sus planes fabricar modelos electrificados en todas sus fábricas en España, y espera tener versiones electrificadas de todos sus modelos en los próximos años.

FCA, si bien también apuesta por las nuevas tecnologías y tendencias de mercado -ya está dando pasos en la electrificación de su gama con la base del Fiat 500 a la cabeza-, pero tiene una menor presencia y desarrollo de este tipo de tecnología en comparación con el grupo galo. Una eventual fusión beneficiaría a ambos, pero también podría dar un impulso definitivo a la capacidad de electrificación del grupo italoamericano.

La operación tiene muchos condicionantes, entre ellos el papel que juegue el Estado francés, uno de los accionistas de referencia del grupo automovilístico galo, y que ya jugó ya un papel importante en la frustrada operación de fusión entre Renault y FCA. En este sentido, como ya anunció en su momento, permanece atento a cómo esta operación podría afectar a su tejido automovilístico industrial y comercial.

Globalización y sinergias

Más allá de la estrategia de electrificación, una hipotética fusión supondría el nacimiento del cuarto grupo automovilístico mundial en el ranking por ventas de vehículos, con 8,7 millones, solo por detrás de los gigantes Volkswagen, Renault-Nissan y Toyota, y ligeramente por encima de la norteamericana General Motors, otrora líder mundial automovilístico.

Los beneficios para ambos grupos en esta área son evidentes, ya que ambos se complementan en presencia en grandes mercados; PSA tiene una importante presencia en los grandes mercados europeos y en Latinoamérica. Por su parte, Fiat aportaría la potencia comercial que tiene en el mercado norteamericano, donde el grupo galo no tiene presencial.

Desde el punto de vista industrial también se presentan importantes oportunidades, ya que entre ambas tendrían sólo en Europa 40 fábricas de ensamblaje de vehículos, además de otras instalaciones dedicadas a motores, cajas de cambio, Investigación, Desarrollo e Innovación… y un extenso parque de proveedores asociados de los que obtener sinergias.

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