Domingo, 24.03.2019 - 17:39 h
Más colaboración con la banca

De ‘enemigos’ a accionistas: la fintech Kantox estudia abrir su capital a bancos

La tecnológica de intercambio de divisas se plantea introducir a un grupo de entidades internacionales en su accionariado en la próxima ronda.

Los fundadores de Kantox.
Los fundadores de Kantox, arrancada en el año 2011. / Kantox

Eran los enemigos a batir. Y ahora podrían ser, incluso, accionistas. La startup tecnológica española Kantox, dedicada al intercambio de divisas, estudia abrir su capital a diferentes bancos europeos en la próxima ronda que negocie tras el verano. Sería la forma de cerrar el círculo en el cambio de su estrategia: del enfrentamiento a la colaboración con estas compañías.

El objetivo sería abordar una nueva ampliación de capital en la segunda mitad del año, cuando los primeros acuerdos con entidades financieras para explotar su tecnología se hayan consolidado. “Sería un validación muy fuerte antes de afrontar una ronda”, apunta a La Información el consejero delegado de la compañía, Philippe Gelis.

Así, consideran en esa ronda introducir un ‘pool’ de bancos, que cuenten con una participación minoritaria y “con poca implicación en el día a día”. “Quieren invertir y lo estamos considerando”, apunta Gelis. ¿No puede generar un problema de conflicto de interés? El directivo entiende que no, aunque habrá que verlo sobre el terreno.

Hoy Kantox tiene un accionariado liderado por dos grandes fondos de capital riesgo franceses: Idinvest y Partech se reparten el 24 y 32 por ciento de la compañía, respectivamente. Tras ellos se encuentran los fundadores: Philippe Gelis y Antonio Ramí ostentan el 9% y el 8,7%. Tras ellos se encuentran el fondo español de los Cabiedes, con un 5,2%, o el fondo del ex directivo de Telefónica, javier Santiso (Mapamundi Partners) con casi un 6%. Su valoración no se ha hecho pública, pero mientras algunas fuentes hablan de algo menos de 50 millones, el servicio Dealroom la coloca en un rango entre 20 y 30 millones.

Hasta ahora, ha llevado a cabo hasta cinco ampliaciones de capital, que suman unos 20 millones de euros. Las dos últimas operaciones: la conversión en acciones de los 5 millones en notas incluidas en la operación de deuda de 2017 y los 2 millones de euros de préstamo firmado por el Silicon Valley Bank.

Acuerdos con bancos

Desde hace un par de años, Kantox no deja de coquetear con los bancos. De un discurso muy duro con las entidades financieras ha pasado a verlas como ‘clientes’ o ‘socios’ de su servicio y su tecnología. Según confirma Gelis, hoy cuenta con dos acuerdos en fase piloto con “un banco ‘top’ europeo y una institución financiera relevante en Estados Unidos”. Tiene dos en negociación que podrían estar arrancando después del verano.

En esos acuerdos, la startup no cede su tecnología como marca blanca, sino que utiliza la fuerza de ventas y la estructura de los bancos para vender su plataforma de intercambio de divisas automatizada a grandes clientes (y también a medianas compañías) integrándola en el proceso con la entidad financiera. ¿Y qué gana ahí la startup? El modelo se basa en una compartición de ingresos. Ellos pagan una comisión a la entidad financiera.

Este modelo de acuerdo comercial no es nuevo. Se están incrementando este tipo de pactos entre startups y bancos. Como la alianza entre BBVA y Fintonic, con la que ésta última comercializará préstamos al consumo de la entidad a través de su plataforma de gestión de las finanzas personales.

Las cuentas: mismo crecimiento y con pérdidas

Con estos acuerdos, Kantox espera acelerar unos ingresos que en 2016 frenaron su tasa de crecimiento, debido a la reorganización de su nuevo modelo, al centrarse más en la explotación de su ‘software’ para optimización de la gestión de divisas y no tanto a su plataforma original, basada en ese intercambio de monedas cuya propuesta de valor clave era la menor comisión cobrada. En ese nuevo modelo incluyeron soluciones más avanzadas como una herramienta para centralizar todos los pagos en divisas extranjeras.

En 2017, según las cuentas recién presentadas en el Registro Mercantil británico, la startup alcanzó los 5,3 millones de euros de ingresos (un 32% más respecto al año anterior) y unas pérdidas netas de 1,4 millones, la mitad de los 2,9 millones de un año antes. “Y en el primer semestre de 2018 ya somos rentables”, apunta Gelis. Mantuvieron los 6 millones de dinero en efectivo en el banco. Su deuda financiera sumaba 1,9 millones y otros pasivos sumaban 2,6 millones.

¿Cuánto de ese negocio procede de la venta de ‘software’ específico más allá de la plataforma original? No se especifica. Sólo se dice que los ingresos por comisiones volvieron a ser el grueso: 4,1 millones de euros. Suscripciones y otras cargas financieras sumaron 1,1 millones. Gelis apunta que este ‘software’ -que hoy supone en torno al 50% de sus ingresos- contribuye tanto a la primera como a la segunda categoría.

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