Vinci pagaba con una parte en acciones

ACS confía en cerrar la venta de Cobra en marzo y percibir todo en metálico

Florentino Pérez lanza un guiño sobre la eventual compra de Autostrade a Atlantia, sus socios en  Abertis: "Lo valoraremos con cariño".

ACS se apalanca con derivados sobre su acción antes de la venta de Cobra a Vinci
Florentino confía en sellar la venta de Cobra a Vinci antes de final de marzo
EFE

El presidente de ACS, Florentino Pérez, confía en sellar la venta de Cobra -el negocio industrial de la constructora-a Vinci antes de que termine el próximo marzo. La operación lleva meses atascada en la negociación de ajustes en las due diligences, una parálisis que ACS espera resolver en unos meses. A partir de entonces, tal y como ha señalado el presidente de la constructora, el objetivo será cerrar alianzas para invertir conjuntamente en renovables, un campo en el que ACS se ha propuesto adquirir 25 megavatios, lo que implica un desembolso considerable en el que el grupo espera poder contar con el apoyo de la plataforma resultante, tras la próxima adquisición de la empresa gala.

"Las conversaciones avanzan adecuadamente. En el contexto de estas negociaciones se incluye que el pago sea íntegramente en metálico, así como la posibilidad de invertir junto con Vinci en proyectos de energías renovables"", ha asegurado el empresario. Sobre el uso que ACS hará de los ingresos recibidos por esta operación, el directivo ha informado de que sobre la mesa está su inversión en autopistas y en renovables. Florentino Pérez también ha descartado, tanto la entrada de ACS en aeropuertos, como elevar su presencia en el capital de Hochtief y Cimic. Preguntado por la venta de Autostrade per l'Italia (Aspi), filial de Atlantia, socios de ACS en Abertis; Florentino Pérez ha indicado: "Lo valoraremos con cariño dada nuestra buena relación con nuestros socios italianos, pero podría ser Aspi u otra cualquiera". 

Pérez ha rehusado dar detalles sobre el valor actual de la compraventa. La oferta no vinculante que Vinci lanzó el pasado mayo, contemplaba un valor total de 5.200 millones, que se distribuirían en una retribución de 2.800 millones en efectivo para ACS, que recibiría el resto en acciones de la compañía gala. Pero, con el telón de fondo de la fiebre renovable, las due diligence se han extendido más de lo previsto, puesto que la constructora española estaría tratando de guardarse, al menos una parte, de este activo estratégico que supone la energía verde, tal y como recogió La Información. Este viernes, Florentino Pérez ha descartado ese intercambio parcial en títulos de Vinci.

El presidente de ACS ha comunicado la última hora durante la presentación de resultados de 2020, un día después de que la compañía comunicase un recorte anual de su beneficio superior al 40% en el pasado ejercicio. El mayor lastre para el grupo constructor, en el contexto de la pandemia, fue el desplome de la aportación de Abertis -controlada en un 49,9% por la compañía que preside Florentino Pérez-, que pasó de sumar 245 millones en 2019 a restar 35 el pasado ejercicio, una diferencia de 280 millones motivada por las restricciones de movilidad a causa de la pandemia. La constructora española ganó 574 millones de euros al cierre del último año y su cifra de negocio descendió un 10,5% hasta 34.937 millones.

La crisis sanitaria ha azotado a ACS, que cerró el pasado ejercicio con un resultado bruto de explotación (ebitda) de 2.3976 millones de euros, un 21% menos que el año anterior. Si se deja al margen el impacto negativo de Abertis, el beneficio neto ordinario de ACS se ha recortado un 11%, algo que la constructora achaca a la partida negativa de 28 millones vinculada a la venta de Thiess, minera australiana participada de forma indirecta por ACS en casi un 40%.

En detalle, los ingresos de Abertis cayeron a los 4.000 millones de euros, un 18% menos que en 2019, debido a una rebaja promedio del tráfico del 21% a causa de la pandemia. El ebitda de la concesionaria se recortó un 23%, hasta los 2.630 millones, y el beneficio neto de la filial de ACS se hundió un 66%, hasta 365 millones. Por su parte, Abertis se hizo con dos nuevos activos fuera de las fronteras nacionales. Se trata de dos 'jugosas' concesiones en EEUU y México, con los que la firma espera aplacar el impacto de la reversión al Estado de las principales autopistas de peaje que la empresa opera en España a través de Acesa.

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