Martes, 16.07.2019 - 04:58 h
Nueva estructura societaria

Fridman recuerda a la banca que no va a meter "ni un euro más" en Dia sin pacto

El ruso, triunfador de la junta, y los bancos acreedores deben llegar a un acuerdo inmediato para refinanciar y siga adelante la opa-ampliación.

Dia
Borja de la Cierva observa a los accionista en la pasada junta. / José González

Puede que haya ases escondidos pero, a priori, ambos saben cuáles son las prioridades y las debilidades del otro. La banca acreedora de Dia y los representantes de Letterone (el vehículo inversor de Mijaíl Fridman, dueño del 29% de la cadena de supermercados) ya se han sentado para empezar a renegociar la deuda del grupo madrileño. Y, tras vencer en la Junta de Accionistas de la semana pasada, el inversor ruso tiene claro que su prioridad es lograr que se mantenga el 'statu quo' hasta 2023. Pero también ha vuelto a dejar caer que "no se va a meter un euro más en Dia" si no hay en acuerdo de refinanciación, condición 'sine qua no'para que siga adelante la opa y se ponga en marcha la ampliación de capital.

El inversor ruso, en plena opa por Dia (que aún no tienen el visto bueno de la CNMV), quiere prorrogar el pago de la deuda a cinco años con unas condiciones preferentes, según una presentación a inversores. Precisamente, ese es el mismo vencimiento que pactó hace sólo una semana el consejo de administración de Dia con los bancos acreedores, con la condición de que saliera adelante en la junta la ampliación de capital de 600 millones de euros asegurada por Morgan Stanley y que finalmente fue rechazada por los accionistas como promulgaba Fridman.

La fallida propuesta cayó en saco roto, por la victoria de Fridman, pero sigue adelante el compromiso de Letterone de invertir 500 millones de euros, eso sí, siempre que salga adelante su oferta de compra por el capital que no controla. Por eso, la variable en juego es mantener los mismos términos del acuerdo: si a la banca le valía un pacto con el actual consejo de administración (que no representa a ningún accionista de referencia), sobre el papel, también le tendría que valer un pacto similar con Fridman, que sería el dueño de la mayoría del accionariado de Dia.  

Ni un euro más y dejarla caer

Letterone ha ido detallando en las últimas semanas cuáles son sus prioridades. Más allá de aplazar los vencimientos de los más de 900 millones de euros hasta 2023, aspira a que los nuevos fondos que vayan entrando no se destinen al pago de esa deuda, sino a cubrir las necesidades de la actividad de la compañía "para asegurar que el negocio tiene suficiente liquidez a lo largo del periodo de transformación", según ha indicado en presentaciones a inversores.

A cambio de mantener el flujo de fondos para financiar las prioridades de negocio -gracias a los 500 millones de la ampliación y lo que pueda obtener con la venta de Clarel y Maxi Dia-, Letterone se compromete a actuar de garante (es decir, a respaldar) que la deuda se abonará religiosamente al vencimiento en 2023 y Dia se hará cargo de cuántas líneas de liquidez, 'factoring o confirming' tenga firmadas. 

En ese acuerdo entre banca (liderada por Santander y BBVA) y consejo, la base era refinanciar los 912 millones que la empresa mantiene en líneas de crédito y bonos. De ellos, más de 300 millones vencen este próximo mes de julio. Así, se mantendría la financiación sindicada existente, pero Fridman y entidades tienen que solventar qué ocurre si se venden filiales, a quién corresponden esos fondos. Por eso, el multimillonario ruso se coloca el escudo de garante y su cara más amable ante la banca.

Pero Fridman tiene su reverso más oscuro. Fuentes próximas al fondo Letterone recuerdan a 'La Información' que "no se va a meter un duro más" en Dia si no hay acuerdo de refinanciación y éxito en la opa. Es el otro aviso a navegantes y está dirigido a los accionistas, ya que si Fridman no se hace con un 35% de las acciones (y la mayoría del capital), no procederá a inyectar nuevos fondos. Solo entonces, una vez se firme la refinanciación y triunfe la opa, el ruso está dispuesto a dar un préstamo participativo a Dia de unos 200 millones de euros para evitar su caída en concurso por las estrecheces del calendario temporal.

Solución a lo 'Abengoa'

Otro previsible punto de fricción entre banca y Letterone está en línea con lo que ocurrió en el pasado con el rescate de Abengoa: si se va a crear una nueva sociedad que atesore los mejores activos de la compañía. El consejo ya lo pactó con la banca. En concreto, asumió la necesidad de los bancos de diferenciar activos y la "obligatoriedad de transferir un número de establecimientos comerciales que representen al menos el 60% del Ebitda restringido [el resultado bruto de Dia] a una filial operativa participada indirectamente al 100%" por la compañía de supermercados.

En sus negociaciones con la banca entrarán en juego nuevos actores, como el consejero del Santander y exresponsable de Goldman en España, Guillermo de la Dehesa, cuyo objetivo es tratar de aportar confianza a las partes y solventar un acuerdo que convenza a todos. La amenaza que pende sobre todos ellos, que Dia tiene dos meses para anunciar que solventa el agujero en el balance, el roto en su patrimonio de más de 160 millones de euros tras las pérdidas de 2018. Si no hay acuerdo, tendrá que ir a concurso y, ahí, todos pueden perder... salvo quienes tengan seguros de impago (CDS) sobre la deuda de Dia.

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