Lunes, 14.10.2019 - 21:53 h
Competencia analiza el impacto en las cuentas de las empresas

Las gasistas advierten a la CNMC: riesgo de desaparición si no suaviza los recortes

Madrileña Red de Gas, Nortegas, Gas de Extremadura y las plantas regasificadoras están pendientes del debate interno en  el regulador.

La CNMC plantea recortes de hasta el 21,8% en la retribución de las empresas de gas. /EFE
La CNMC plantea recortes de hasta el 21,8% en la retribución de las empresas de gas. /EFE / EFE

La propuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) para recortar más de 5.000 millones de retribución a las compañías gasistas entre 2021 y 2026 ha caído en el sector como una bomba. Las grandes empresas afectadas -Naturgy y Enagás- se han quejado por las consecuencias del recorte. Pero las pequeñas distribuidoras, Madrileña de Gas, Nortegas y Gas de Extremadura han ido un paso más allá. En las alegaciones presentadas a la circular elaborada por la CNMC y en los contactos con responsables de Competencia, las pequeñas empresas han trasladado un mensaje rotundo: si Competencia no revisa el tijeretazo, las empresas corren riesgo de desaparición. 

El tono de las alegaciones ante la CNMC es alarmante, según admiten fuentes al tanto de las mismas. Y la conclusión, unánime: las pequeñas compañías no pueden hacer frente al recorte. Madrileña de Red de Gas considera que daña a la financiación del sector y a la seguridad jurídica. Al igual que hizo Naturgy, Madrileña ha anunciado la paralización de inversiones a la espera de que la CNMC tome una decisión definitiva. Nortegas y Gas de Extremadura han declinado valorar la situación.

El presidente de Madrileña de Gas, Pedro Mielgo asegura que "si no hay cambios [en la propuesta de la CNMC] las empresas se enfrentarán a situaciones difíciles en las que habrá que inyectar capital y eliminar empleo". Serán lentejas. Los accionistas deberán decidir si hacer frente al hachazo o dar paso a otros potenciales inversores interesados.

En el alero

No son solo las pequeñas distribuidoras las que están en el alero. La alarma también ha llegado a las plantas regasificadoras como Bahía Bizkaia (50% de Enagás y 50% del Ente Vasco de la Energía, Eve) o Reganosa, con un 24% de participación de la Xunta de Galicia. la inquietud es de sector. Y ahí está el problema, según destacan fuentes empresariales y de la propia CNMC: la propuesta de recortes parte de un análisis sectorial y valora los impactos medios en las empresas a partir de una cuenta global de ingresos y gastos.

No ha habido una valoración del impacto de las medidas empresa por empresa. Las empresas afectadas sí han presentado sus números -confidenciales- y esos números van a llegar al Consejo de la CNMC. Probablemente no será esta semana ya que, según la agenda pública del organismo, el presidente de la Comisión está en Honduras la mayor parte de la semana, participando en un encuentro internacional. El debate está abierto y el Consejo, aunque con la mitad de los consejeros en funciones, va a analizar la metodología aplicada por la Dirección de Energía a la hora de proponer los recortes.

Lo probable es que la CNMC suavice la propuesta. El terreno está abonado. "Está en juego la sostenibilidad del sistema" señala un analista de una gran consultora que trabaja para el sector. Las empresas están alarmadas, apunta, y también dolidas con la CNMC. Por la propuesta de recortes -de hasta el 21,8%- y por la forma en que ha llevado el proceso.

Una acción acelerada

Sostienen que la CNMC ha actuado sin consultar, de forma acelerada, sorpresiva y sin necesidad. Porque el próximo periodo regulatorio del gas, a diferencia del eléctrico (2020-2025) no se inicia hasta dentro de dos años (2021-2026). Se duelen porque, según explican, la CNMC ha tocado el nervio del negocio al cambiar un modelo de retribución que tenía en cuenta la demanda a otro en el que lo que considera es la vida útil de los activos.

El análisis de las constantes económicas de las empresas con actividades reguladas coincide con la presión de los grandes fondos inversores para mantener la rentabilidad de sus intereses. En los últimos años y sólo en el sector del gas, los fondos han invertido en torno a 10.000 millones en redes. Fondos de EE UU (Black Rock), de Reino Unido (CVC), de Qatar, Kuwait (KIA) o Noruega (Norges Bank) participan en el negocio.

Detrás del debate están las profundas diferencias acerca del futuro de los combustibles fósiles. El sector del gas defiende su papel como garantía durante la transición hacia el modelo energético descarbonizado. Pero la cuestión es cuánto debe durar el viaje. La ministra de Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha dejado claro en sus intervenciones en el Congreso que el gas debe asumir que tiene fecha de caducidad. Hace un año, Ribera pidió públicamente "cautela" frente a los "delirios" de quienes creen que una energía de transición (el gas) puede extenderse "ad infinitum", lo que lleva a posibles excesos "tanto en la generación [de electricidad] como en infraestructuras". Doce meses después, el debate está en todo lo alto.

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