Viernes, 03.04.2020 - 10:29 h
El problema ha llegado al Consejo de Ministros

Debate en el Gobierno: Podemos plantea fijar precios mínimos a Carrefour o Dia

Unidas Podemos propone reformar la ley de la cadena alimentaria para que agricultores y ganaderos cubran sus costes de producción. El PSOE no se moja.

Mercadona, Alcampo, Carrefour, Dia… ¿Quién paga mejor?
Iglesias plantea precios mínimos a Mercadona, Carrefour o Dia / L.I.

La crisis del campo ha provocado uno de los primeros roces en el Gobierno de coalición. Encontrar una solución al problema de precios que sufren los agricultores y ganaderos está encontrando propuestas radicalmente diferentes entre los miembros de PSOE y Unidas Podemos en el consejo de ministros. El asunto ha llegado incluso a tratarse en los recién instaurados 'maitines' de Moncloa que reúnen cada lunes a Pedro Sánchez y sus cuatro vicepresidentes. Y ayer martes fue el asunto que más tiempo llevó en la reunión semanal del presidente con sus 22 ministros.

Unidas Podemos tiene claro lo que debería hacerse. El partido de Iglesias plantea que el Ministerio de Agricultura intervenga para fijar por ley un precio mínimo para los productos. Sería una cantidad sostén básica que percibiría el agricultor o ganadero para cubrir sus costes de producción. Así, los Mercadona, Carrefour, Dia y demás distribuidores no podrían pagarles menos, lo que constituiría un torpedo en la línea de flotación de los márgenes de estas grandes compañías.

En el partido morado consideran que es insostenible la gran variación de precios desde que el producto sale de la huerta hasta que llega al consumidor final. Un agricultor que, por ejemplo, produce brócoli percibe 0,45€ por cada kilo que vende. Una vez el alimento llega al supermercado, el consumidor lo paga a 4,22€: nueve veces más caro. Otro que cultive berenjena gana 0,42€ por kilo, mientras que en las tiendas se vende a 1,90€. Lo mismo pasa con los calabacines, cuyo precio se triplica desde que sale del huerto hasta que llega a la mesa; la coliflor, que pasa de medio euro a casi dos; la naranja, que se vende seis veces más cara; los limones o la manzana. Es un patrón que se repite con todos los productos agrícolas, según datos de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja). Por eso Unidas Podemos quiere salir en apoyo de los agricultores medianos y pequeños para plantar cara a estas grandes plataformas de la alimentación.

Iglesias está dando la batalla en el seno del Ejecutivo, explican fuentes gubernamentales, con el objetivo de establecer esos baremos mínimos. La opción ya la planteó Podemos hace unos meses: una reforma de la Ley 12/2013, de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria. El precio sostén o mínimo se fijaría de una manera objetiva a través de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), recogía la propuesta de la formación morada inspirándose en un mecanismo que existe en Francia.

Productos de alimentos

La propuesta de UP iba incluso más allá y proponía que en esa reforma de la legislación se regulara la venta a pérdidas, la persecución de la llamada venta a resueltas (la producción se entrega sin conocer el precio y solo se cobra al venderse finalmente), poner límites a la figura del mediador de la cadena alimentaria, fortalecer el rol de los agricultores y las agricultoras y sus organizaciones en las intervenciones sobre el mercado, y, por último, fomentar de manera eficaz los productos de temporada y proximidad.

El PSOE es más cauto y no se moja con los precios mínimos

Pero entre los miembros socialistas del Gobierno apuestan por ser más cautos. Fuentes del área del PSOE prefieren no dar su opinión sobre la propuesta de fijar precios mínimos pero sí dejan claro que no son partidarios de una intervención de los precios. En el equipo de Pedro Sánchez consideran más apropiado abrir una vía de negociación con las grandes compañías de la distribución, tal y como anunció ayer el ministro de Agricultura, Luis Planas, tras el consejo de ministros. Se convocarán, así, a las principales firmas del sector para abordar la situación y hacerles partícipes del problema que vive el campo.

Planas explicó que el Gobierno no puede fijar los precios porque lo prohíbe la normativa comunitaria y la Constitución. Pero sí habló de una serie de reformas de la Ley de 2013: establecer una relación más precisa de las prácticas prohibidas, una mayor regulación contra la destrucción de valor a lo largo de la cadena alimentaria, la obligatoriedad de que el coste de producción sea el factor de referencia en los contratos agrarios, y la publicidad de las sanciones a empresas que incumplan la normativa en los contratos firmados con agricultores y ganaderos.

Planas sí quiere transmitir en ese próximo encuentro con Mercadona, Dia o Carrefour, entre otras, que deben ser "parte de la solución del problema". "Es muy importante que la distribución contribuya a valorizar el trabajo de agricultores y ganaderos", afirmó el ministro en su primer gran contratiempo de la legislatura. Habló de un daño especial en el aceite de oliva y las frutas y hortalizas.

Fuentes gubernamentales añaden que otra de las medidas que plantea proponer Agricultura es la de potenciar los productos españoles en las operaciones comerciales y la de establecer un mayor control en el etiquetado. Por ejemplo, explican gráficamente: "No se puede vender como aceite de oliva virgen extra un aceite ecológico".

Mientras tanto las asociaciones de agricultores y ganaderos siguen manifestaciones. Ayer tuvieron lugar concentraciones en varias ciudades y hoy miércoles llegarán hasta las puertas del Ministerio de Agricultura.

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