Lunes, 06.04.2020 - 01:35 h
19 millones de euros

Huawei se borra de un megacontrato de Calviño en pleno conflicto con EEUU

El gigante asiático no presenta su oferta final en un diálogo competitivo al que fue invitado por el organismo dependiente de Calviño hace un año.

El consejero delegado de Huawei España presenta el demo truck 5G de la compañía
El consejero delegado de Huawei España, Tony Jin Yong . / EP

Huawei no está entre las candidatas. El gigante tecnológico chino se ha caído 'in extremis' de las empresas que han presentado oferta para el contrato público de 19 millones de euros para la renovación de la red que conecta todos los espacios de las universidades españolas y centros de investigación. Fue invitada, junto a otras compañías proveedoras del sector y operadoras como Telefónica u Orange, por el Ejecutivo español a un proceso de diálogo competitivo en plena tormenta por su batalla contra el Gobierno de Estados Unidos.

Todo arranca a mediados del año 2018. Concretamente, en julio. El organismo Red.es, dependiente del Ministerio de Economía, inició el camino de este contrato público, financiado con fondos europeos Feder. Había que renovar esa de fibra óptica y también aprovechar mejor la infraestructura que tenían disponible. "El equipamiento óptico existente ha de ser renovado ya que, después de siete años en operación, se acerca al final de su vida útil con un coste muy elevado de mantenimiento", explicaba el Ejecutivo en la memoria justificativa, donde insiste en que la infraestructura más moderna permite multiplicar por diez la capacidad de toda la red. Había que prepararla para el crecimiento exponencial del tráfico en la comunidad académica y científica.

El proceso de diálogo competitivo arrancó oficialmente en diciembre de ese año, cuando el gigante chino vivía los primeros problemas de una guerra con Estados Unidos, cuyas consecuencias se viven aún hoy. La compañía fue invitada junto a otras ocho firmas para que presentaran sus ofertas formales. Desde esa fecha hasta hoy, el procedimiento se ha ido alargando con varias rondas de reuniones con las diferentes candidatas. No fue hasta mediados de este mes de enero cuando la mesa de contratación se reunió para informar sobre las empresas que mostraron su propuesta. Y Huawei no estaba entre ellas.

No es la única. De las nueve que fueron llamadas, cuatro no han accedido a la ronda final. Además de los asiáticos, tampoco se encuentran la operadora de telecomunicaciones Orange, el proveedor británico Logicalis y la francesa Atos, según el acta que se acaba de publicar. ¿Quiénes quedan, por tanto, en la última fase? Se encuentran el Grupo SIADominion, la finlandesa Nokia y Acuntia, además de Telefónica. La teleco presidida en España por Emilio Gayo fue la encargada de poner en marcha esta red (llamada RedIRIS) en el año 1998.

En el proceso hubo una reunión clave. La última, que se produjo el pasado mes de octubre. La mesa de contratación mantuvo un encuentro con cada una de las nueve empresas el 17 de octubre, en la que se aseguraron de que los candidatos estaban "en condiciones de presentar ofertas finales basadas en la solución identificada", que debía ser interpretada "de igual forma por todos". Después de ese encuentro fueron invitadas formalmente el 11 de noviembre y ahí seguía estando Huawei, que a la postre se 'cayó' en la oferta final.

¿En qué consiste el contrato exactamente? Se trata del suministro e instalación de todo el equipamiento óptico para la renovación de la infraestructura de la actual red académica (hay casi 200 equipos desplegados entre puntos de presencia y amplificación), que pueda soportar capacidades de al menos 100 Gb por canal. Es decir, se trata de un material muy sensible, pues la compañía elegida debe pilotar esta implantación de la infraestructura por la que pasan todas las conexiones de los centros públicos, universidades y demás. Tiene una duración de dos años, con una garantía de otros tres más. Y tiene un coste, sin IVA, de 19 millones de euros. 

Pendientes del 5G

En este tiempo, el Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos ha librado una batalla en los inicios de los despliegues de las redes ultrarrápidas 5G con acusaciones sobre posibles agujeros de seguridad en la infraestructura aportada por la compañía asiática. Durante meses han defendido la existencia de puertas traseras, con las que la firma podría espiar las comunicaciones. Desde la multinacional, que es la líder entre los proveedores por encima de las europeas Nokia o Ericsson, han defendido una y otra vez que no hay razones para esos temores.

Después de que el Ministerio de Defensa decidiera prohibir el acceso a sus sistemas de información desde los dispositivos de la marca, el pasado mes de noviembre, su consejero delegado se limitó a segurar que su sistema de ciberseguridad "de extremo a extremo cubre todas las áreas del proceso, desde el diseño y fabricación de nuestros dispositivos, pasando por el desarrollo y comercialización".

En este contexto, los países siguen moviendo ficha. Reino Unido espera aprobar este mismo martes un papel restringido para el gigante asiático en el despliegue de redes 5G en el país, mientras que su Ejecutivo busca imponer un nuevo límite en la cuota de mercado que la compañía puede alcanzar en este mercado, según informaba este lunes el diario 'Financial Times'. Por su parte, el Gobierno francés se ha limitado a confirmar que no los excluirá del despliegue, pese a las presiones de Estados Unidos. ¿Y el español? Aún no se ha pronunciado oficialmente.

Por su parte, las operadoras de telecomunicaciones en el continente europeo siguen posicionándose. Telefónica viró completamente su estrategia y tras anunciar la contratación de los asiáticos para el despliegue en España dio marcha atrás y confirmó que reducirá al mínimo la presencia de su tecnología en la parte más sensible de su red. Por su parte British Telecom y Vodafone, en Reino Unido, han presionado a su Gobierno para que no lo excluyera, al entender que no hay evidencias de problemas de seguridad y al constatar que implicaría importantes sobrecostes en los despliegues (reduciría la competencia entre los proveedores). En Francia, Orange -antiguo monopolio- también se ha posicionado en contra de esa expulsión.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING