400 millones en total

El Madrid busca inversores a contrarreloj para el nuevo Bernabéu tras salir Cepsa

Las primeras obras en el entorno del estadio comenzarán en verano y supondrán un desembolso inicial de 12,7 millones de euros. 

Maqueta del nuevo Bernabéu
Maqueta del nuevo Bernabéu

Con el plan para la reforma entorno al Santiago Bernabéu aprobado y a escasos cuatro meses del inicio previsto de las obras, el Real Madrid se encuentra buscando a la desesperada un nuevo patrocinador que financie el proyecto, después de que Cepsa, perteneciente a Ipic (International Petroleum Investment Company), decidiera romper el acuerdo por el cual se comprometía a entregar al Madrid 400 millones de euros a cambio de renombrar el estadio. Ahora, el equipo de Florentino debe encontrar fondos para no incumplir los plazos pactados con el Ayuntamiento de Madrid tras una negociación titánica.

Así, el pasado lunes el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid publicó el proyecto de urbanización del ámbito, que ya se ha convertido en un compromiso ineludible por parte del Real Madrid tras la aprobación del Plan Especial. En él, se prevé la creación de una gran plaza en el frontal de la Castellana, que elimine los viales residuales y los aparcamientos para no residentes y autobuses, así como a la demolición de la Esquina del Bernabéu y la creación de un espacio diáfano y público de 5.500 metros cuadrados. Las obras le costarán al club 12,7 millones de euros y se iniciarán en cuanto termine la temporada-el próximo 4 de junio, tras la final de la Champions League-, una vez aprobados todos los trámites. Además, se comenzará la remodelación del estadio, que elevará la factura hasta los 400 millones.

A pesar de que, oficialmente, el Real Madrid no se muestra preocupado sobre cómo afrontar la financiación de este colosal proyecto, lo cierto es que fuentes internas de la directiva muestran su escepticismo sobre cómo se podrán iniciar las obras sin que entre efectivo al Club. De esta forma, aseguran que, pese a que la situación financiera es buena -tenía en caja 178 millones de euros al concluir la pasada temporada, lo que en teoría permitiría afrontar holgadamente los primeros compromisos de pago-, una parte importante de la directiva apuesta por invertir ese dinero en nuevos fichajes que renueven la plantilla y reviertan la mala racha del equipo. Otra de las opciones que se barajan es realizar una emisión de bonos para financiar el nuevo estadio, pero eso es algo que necesitaría la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y podría dilatar de nuevo el arranque de las obras.

La negociación para la reforma del Santiago Bernabéu viene de lejos. El proyecto original fue acordado con el equipo de Gallardón y contemplaba la cesión de terreno municipal en las inmediaciones del estadio, para poder llevar a cabo una ampliación del mismo. A cambio el club cedería al Consistorio terrenos que tenía en Carabanchel y Las Tablas. El plan fue tumbado por la Justicia, que tachó de ilegal el intercambio de terrenos pactado y obligó al Real Madrid a devolver 20 millones de euros al Ayuntamiento. Este, por su parte, ya con Carmena al frente ha autorizado una remodelación más sencilla, que da mayor protagonismo a las zonas verdes en las inmediaciones.

A cambio, el gobierno de Manuela Carmena ha dado luz verde al incremento de la volumetría del campo necesaria para la cubierta retráctil que el Real Madrid quiere instalar sobre las gradas. Además, se instalará una cubierta traslúcida con un sistema de iluminación variable, similar al del Allianz Arena, que emitirá luz cambiante durante la noche. Por otro lado, el campo tendrá una nueva grada de 3.000 asientos.

Preocupados por la mala racha del Madrid

Según fuentes de la directiva, la situación del Real Madrid es ahora complicada. O gastan el dinero en nuevos fichajes que incentiven la entrada de nuevos inversores con la que sufragar las obras -y arriesgarse a incumplir el contrato con el Ayuntamiento si esta entrada de efectivo se retrasara-, o gastan ese dinero en la remodelación a riesgo de no tener más efectivos en el campo de juego. La primera tesis, continúan estas fuentes, es la que parece estar ganando fuerza, en detrimento de la opinión de Florentino, "que ha convertido en una obsesión dejar como legado un nuevo Bernabeu".

"Esperamos que se pueda encontrar una solución satisfactoria para todos que no retrase el proyecto ni obligue al club a incumplir los compromisos adquiridos con el Ayuntamiento, pero que, a su vez, no perjudique la calidad técnica del equipo", concluyen estas fuentes.

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