Reyes del mercado inmobiliario

¿Qué buscan los venezolanos en la milla de oro? Pisos de 200 m² y tiendas de lujo

El 30% de las viviendas de lujo en España son adquiridos por extranjeros, de los cuales ocho de cada diez son venezolanos.

Vivienda prime
Vivienda prime

La aventura inmobiliaria de la burguesía venezolana en España está plagada de lujo. No en vano se están haciendo con las están con un alto porcentaje de las viviendas más exclusivas del país. Según datos del portal pisos.com, el 30% de los inmuebles 'premium' (con un valor por encima del millón de euros) en España son adquiridos por extranjeros, de los cuales ocho de cada diez son venezolanos.

"Hemos detectado un fuerte incremento de compradores extranjeros que han invertido en el último año en propiedades inmobiliarias en Madrid. Las nacionalidades que más se han incrementado, según nuestros datos, apuntan también a un aumento significativo de inversores colombianos, mexicanos y chinos, cuyo crecimiento se cifra en un 20%", explica Paloma Pérez Bravo, directora general de Engel & Völkers Madrid.

Las causas de este 'desembarco' son fácilmente explicables para los principales promotores españoles: Venezuela lleva desde 2014 bordeando la quiebra, desde el derrumbe de los precios de petróleo y consecuente desplome de su PIB. Si Maduro no puede hacer frente al pago de la deuda —debe amortizar 3.500 millones antes de fin de mes— el país se verá en una situación difícilmente solventable. Ello ha hecho que las principales fortunas del país hayan buscado sacar sus capitales de Venezuela como forma de evadir las restricciones a la obtención de efectivo en Venezuela, así como de evitar verse afectados por la hiperinflación del dólar bolivariano.

A pesar de que tradicionalmente, este colectivo apostaba por invertir en Miami, la victoria de Donald Trump ha hecho que busquen otros lugares para adquirir propiedades inmobiliarias, donde España ha sido una de las regiones más beneficiadas, gracias a la posibilidad de obtener el permiso de residencia por la compra de una vivienda a partir de 500.000 euros y por la saturación de otros mercados europeos en cuanto a vivienda de lujo, como pueden ser Londres o París.

Según los registradores de la propiedad, la compra de vivienda realizadas por venezolanos se ha elevado en el primer semestre cerca de un 10%, donde han apostado especialmente por el mercado residencial (el 66,1%). Tanto es así que la llegada de capital venezolano ha sido una de las principales causas para que se incrementen los precios en Madrid: en torno a un 11% en este tipo de vivienda en lo que va de año, tal y como afirma Knight Frank.

Jerónimos y Salamanca

En este sentido, según esta inmobiliaria, en Jerónimos la demanda está copada por latinoamericanos, que buscan viviendas de más de 200 m², edificios nobles y tranquilidad cerca de espacios verdes y zonas culturales, como es el caso de Montalbán 11 o Alfonso XII 64. Por su parte, los venezolanos buscan en el barrio de Salamanca viviendas en torno a los 200-250 m² en zona residencial tranquila pero cerca de las zonas de shopping más prestigiosas, como pueden ser los edificios de Serrano 85, General Oraá 9 o Lagasca 99.

Otro gran promotor que ha aterrizado en la capital para satisfacer a este mercado es Gran Roque Capital, de la mano de la familia Capriles, y que ya cuenta con 10 proyectos inmobiliarios en Madrid. Uno los primeros, en el barrio de Justicia, fue Barquillo Doze, 16 viviendas de alto 'standing' y un garaje robotizado de 34 plazas, entre las que destacaba su ático de 400 metros cuadrados y un precio que rondaba los tres millones de euros.

La oferta, sin embargo, no se centra exclusivamente en la capital. "Además de Madrid, algunas zonas de Ibiza, Mallorca o Marbella continúan ocupando las primeras posiciones entre las ciudades españolas con los precios más altos en vivienda prime", señalan desde Knight Frank. Curiosamente, Barcelona, una zona tradicionalmente abierta a este tipo de clientes, ha vivido una auténtica fuga de potenciales inversores, principalmente por el pulso independentista, así como a la obligatoriedad de estudiar la lengua catalana en las aulas.

Desde las principales inmobiliarias esperan que esta tendencia continúe y que los precios de la vivienda de lujo crezcan en torno 10%. Mientras, los inversores venezolanos se muestran absolutamente celosos de su intimidad y firman contratos de confidencialidad para evitar que estas operaciones puedan ser conocidas en su país de origen, que se dirige, a pasos agigantados, a la ruina económica.

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