Martes, 28.01.2020 - 15:12 h
La mayoría son pensionistas

Cien familias denuncian la pérdida de su casa tras vender Escrivá su promotora

Los damnificados llevan décadas litigando. Señalan que Courbasa, la sociedad del ministro, no llevó las escrituras de los propietarios al registro.

José Luis Escrivá estará al frente de Seguridad Social
El nuevo ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá. / EFE

José Luis Escrivá, el recién estrenado ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, fue vicepresidente -entre los años 1995 y 2003- de una sociedad familiar inmersa en varios procedimientos judiciales que casi dos décadas después siguen abiertos. Entre ellos destaca el que emprendió un grupo de un centenar de vecinos que se quedó en la calle tras ceder sus viviendas a una junta de compensación que nunca llegó a levantar la mayor parte de las casas prometidas. La historia comienza en 1995. Courbasa SA, firma de la que Escrivá era alto directivo, adquirió los coeficientes de participación de las fincas originales -el porcentaje de terreno que tenían cada uno- de estos vecinos y constituyó la Junta de Compensación PERI 6.7 Tiziano-Dulcinea.

Los vecinos realizaron sus trasmisiones de coeficientes mediante escrituras públicas entre los años 1996 y 1998, tal y como consta en la documentación judicial a la que ha tenido acceso La Información. En estos títulos "se estipula que Courbasa garantiza la edificación, ejecución y entrega posterior de viviendas, locales y, en algunos casos, plazas de garaje, detallando en cada caso la superficie a entregar". Pero los vecinos, tal y como ellos señalan, nunca han tenido sus viviendas. 

El problema llega cuando años después, concretamente en diciembre del año 2002, la familia de Escrivá decide vender la sociedad a un tercero, el empresario andaluz Bernardo Martín. En el contrato de compraventa de las acciones de la sociedad, que se firma entre Courbasa como vendedor y Martín como persona física y al que ha tenido acceso este diario, no se hace referencia en ningún caso a la existencia de estos aportantes de terreno, cuyas escrituras públicas habían sido elevadas ante notario y aportadas al expediente de Urbanismo en el Ayuntamiento de Madrid. 

"No las llevaron al registro de la propiedad", se señala desde la Asociación de Afectados por el Peri Tiziano-Dulcinea (APETIDU). En cambio, sí que se reflejaban las viviendas que debían otorgarse, una vez construidos los edificios, a los antiguos propietarios de Courbasa, entre los que se encuentra la madre del propio José Luis Escrivá. "Solo pusieron lo suyo, no lo de los demás", lamentan.

Así, en el citado documento se estipula que uno de los consejeros de la sociedad, A.R.H., se quedaría con tres viviendas de diverso tamaño en tres bloques diferentes de los que debían construirse en los terrenos. Del mismo modo, E.S.P. y M.S.P. se quedarían con otras seis viviendas, identificadas con bloque, piso y letra. Y sucede lo mismo con los familiares directos del ahora ministro de Seguridad Social que, según el contrato, se quedarían con tres áticos de más de 100 metros cuadrados cada uno.

Más allá de este desglose, en la misma documentación se señala que "como garantía a dichas adjudicaciones" se establece el compromiso de la parte compradora de que "en el plazo máximo de un mes" otorgará en un documento ante notario reconociendo a dichos socios la titularidad de los inmuebles, "aún cuando la obra nueva esté en construcción". Pero ni rastro del resto de personas que aportaron sus terrenos a la junta de compensación. 

A la llegada del nuevo administrador, se comunica a los afectados que éste asume la totalidad de los compromisos adquiridos por Courbasa, según ellos mismos señalan. De esta forma, los dueños originales de los terrenos entienden que se cambia de "gestor", pero que no se altera la naturaleza del compromiso adquirido. Es entonces cuando Martín cambia el nombre a la sociedad y la denomina 'Quantia Inversiones', aportando esta, en febrero de 2003, a Somersen (posteriormente denominada Promociones y Obras Tiziano) los derechos en la junta de compensación mediante el sistema de aportación de rama de actividad. 

Esta situación, ya de por sí difícil para los vecinos, se complicó tras la petición por parte de Somersen, compañía del entonces propietario de la junta de compensación y hoy ya fallecido Bernardo Martín, de un préstamo hipotecario al Banco Pastor -luego adquirido por Popular, hoy integrado en Santander- para levantar la promoción. La promotora del andaluz terminó en la quiebra y, aún a día de hoy, está pendiente de la resolución del concurso de acreedores.

Mientras tanto, un centenar de vecinos afectados por la cesión de los terrenos, gran parte de ellos octogenarios, siguen sin tener sus viviendas y han tenido que abandonar el barrio, justo lo que querían evitar cuando decidieron rechazar la oferta del Ayuntamiento de la capital para renovar su zona y optaron por la junta de compensación que les ofrecía la empresa de la familia de Escrivá. Además, y como consecuencia de la hipoteca solicitada por Somersen -después Promociones y Obras Tiziano- al Banco Pastor, estas personas vieron cómo las casas eran objeto de préstamos hipotecarios que ellos no habían firmado. Por ello, iniciaron un procedimiento judicial para tratar de demostrar que se trataba de un fraude de acreedores y se cancelasen dichas obligaciones. 

El ahora ministro ocupaba el cargo de vicepresidente en una sociedad familiar en la que representaba a su madre, Mercedes Belmonte, dedicada a la promoción inmobiliaria, tal y como consta en el registro mercantil. Courbasa SA fue sancionada por Hacienda por impagos del IVA durante cuatro ejercicios fiscales, entre los años 1996 y 1999, según la documentación a la que ha tenido acceso La Información

Este diario se puso en contacto con el entorno de José Luis Escrivá, que declaró que la participación del ahora ministro se limitaba a la representación de su progenitora en la sociedad. 

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