Viernes, 22.03.2019 - 22:26 h
Ya vende por encima de 130  millones cada ejercicio

La cosmética española triunfa en China y aspira a ser la sexta en ventas este 2018

Las empresas españolas han pasado a estar en el puesto 16 en el país asiático a terminar 2017 en el noveno y a seguir creciendo este año. 

Los último en cosmética vegana nace gracias a sus fieles en las redes
Lo último en cosmética vegana nace gracias a sus fieles en las redes. / L.I.

La cosmética española, en especial los productos para el cuidado de la piel, está de moda en China y sus ventas están creciendo exponencialmente gracias a su calidad pero también a su actividad en las redes sociales y en plataformas de comercio electrónico como Tmall (Alibabá) o JD. En China, la cosmética mueve al año unos 47.000 millones de euros y el 25% de esas ventas se hace a través de internet, ha dicho a Efe la directora Internacional de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), Susana Arranz, que ha subrayado que España podría situarse este mismo año como sexto proveedor del país, frente a la posición 17 que ocupaba en 2016.

El fenómeno de la marca España empezó en 2015 pero 2017 fue el año del "boom", sobre todo en el segmento de productos para el cuidado de la piel, cuyas ventas crecieron el 600%, hasta los 103 millones de euros.

Según datos del portal Global Trade Atlas, en su conjunto, el sector de la belleza español se posicionó el año pasado como noveno proveedor de China, con unas ventas totales de 130 millones de euros y un crecimiento interanual del 265%.

Por delante de España estaban países como Corea Del Sur, Francia, Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania y Taiwán. Sin embargo, de mantenerse la evolución registrada durante los primeros meses del ejercicio, España terminará el año en la sexta posición, por delante de todos sus competidores europeos salvo Francia, que mueve allí unos 1.500 millones de euros y hoy por hoy parece inalcanzable.

"Las marcas españolas siempre han llamado la atención, pero muchas preferían ir vía Hong Kong para evitar las barreras de entrada que hay en China. Algunas empezaron a registrar sus productos y a trabajar con distribuidores locales pero todo avanzó con la llegada de las plataformas de comercio electrónico", ha apuntado Arranz.

En estas plataformas destaca Tmall, el centro comercial virtual ideado por Alibabá para que las marcas extranjeras vendan en China, que cuenta con 550 millones de usuarios y en el que la cosmética es número uno en ventas. Pero, ¿fueron las marcas españolas las que se interesaron por estar en estas plataformas o fueron las plataformas las que reclamaron su presencia?

En China, las redes sociales tienen millones de usuarios y es habitual que los turistas cuelguen fotos de los productos que han descubierto durante sus viajes y comenten su experiencia con ellos. "Entonces, empieza el ruido en las redes y plataformas como Tmall, JD, Kaola o Xiaohongshu se alimentan de esa información", de forma que si detectan que hay gran interés por determinados productos como, por ejemplo, cosméticos en ampollas, se van a buscar marcas que las fabriquen para que vendan con ellos.

Además, las marcas españolas están sabiendo manejar el fenómeno de los "influencers" -generadores de tendencias- y celebridades, algunas de las cuales tiene hasta 1 millón de seguidores en las redes sociales más populares del país. Entre las marcas que triunfan en las plataformas de comercio electrónico se encuentran Martiderm, Isdin, Sesderma, Endocare y Heliocare (Cantabria Labs) o Sensilis (Dermofarm), mientras que otras como Natura Bissé (cosmética profesional) o Puig (perfumes) llevan años en China en colaboración con distribuidores locales y con presencia en centros de belleza, hoteles de lujo y tiendas propias.

En este contexto, los cosméticos españoles se han posicionado entre los consumidores chinos como productos de muy alta calidad, innovadores, con mucho diseño y muy diferenciados. Entre sus principales compradoras destacan las "millenials", mujeres nacidas a partir de los 90, con ingresos medios y altos, amantes de la tecnología y que con el consumo de estos productos quieren diferenciarse de sus madres, usuarias de las marcas europeas de lujo tradicionales, ha apuntado Arranz. Por otra parte, las grandes plataformas de comercio electrónico aprecian la "flexibilidad" de los fabricantes españoles para adaptar su producción a picos de demanda, como, por ejemplo, el día de los solteros.

Entre los productos españoles más demandados en China se encuentran cosméticos en ampollas, contornos de ojos, cremas para el cuidado del bebé y de la madre, para pieles sensibles, protectores solares y antipolución, la cosmética natural y productos masculinos. EFECOM

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