Jueves, 20.06.2019 - 11:44 h
Se votará en junta el 12 de junio

Bronca en La Finca con la salida a bolsa en el aire: Yolanda quiere frenar a Susana

La socimi de los García-Cereceda centrada en el mercado de las oficinas preparaba su salida a bolsa pese a las reticencias de la hermana pequeña. 

Susana García Cereceda
Susana García Cereceda, propietaria de Grupo La Finca. / L.I.

La salida a bolsa de La Finca Global Assets está llena de obstáculos y el más grande ha llegado de mano de Yolanda García-Cereceda, accionista minoritaria -con un 10,98%- y hermana de la propietaria de la compañía, Susana, a la que le une una larga lista de desencuentros familiares. Yolanda ha intentado ahora frenar en seco el toque de campana en el Mercado Alternativo Bursátil de la socimi.

Las hermanas, herederas del imperio inmobiliario que creó su padre, Luis García Cereceda, en la urbanización de lujo ubicada en Pozuelo de Alarcón, están en lucha permanente desde el fallecimiento del patriarca en 2010. La junta general de accionistas que estaba prevista para el próximo 22 de mayo se vio salpicada por la salida a la luz de la preparación de la compañía para su colocación en el mercado. 

La salida a bolsa es una obligación para La Finca Global Assets ya que se constituyeron en socimi en otoño de 2017, según fuentes cercanas a la compañía, y la norma que regula el régimen fiscal de este tipo de vehículos obliga a tocar la campana en el plazo máximo de dos años desde su creación. Por ello, la proximidad de la fecha tope para llevar a cabo este trámite ha obligado a la firma a ir adelante con el papeleo de cara a una eventual salida al parqué. 

Y aquí empiezan los problemas. Los abogados de Yolanda García Cereceda, hija menor de Luis, solicitaron que en el orden del día de la junta se incluyeran dos polémicos puntos con el fin de paralizar la salida a bolsa. El primero de ellos aborda la votación de un "acuerdo de suspensión de todos los trámites existentes con la CNMV respecto a La Finca Global Assets Socimi SA por las contingencias judiciales y fiscales de la sociedad que puedan producir efectos perjudiciales masivos a posibles inversiones", con lo que Yolanda pretende paralizar las diligencias previas a la salida a bolsa.

El segundo de los puntos es más claro todavía. "Acuerdo de suspensión inmediata de admisión a negociación de las acciones de la Sociedad en el Mercado Alternativo Bursátil hasta la definitiva resolución de la demanda de nulidad de la escisión de Procisa, de la que nace La Finca Global Assets SA, en los Juzgados de lo Mercantil de Madrid". Este apartado alude directamente al calvario judicial en el que está inmersa la sociedad como consecuencia del reparto de la herencia del progenitor cuya sociedad principal era Procisa. 

Las peticiones de Yolanda, de acuerdo con el reparto accionarial de la compañía, tendrán una difícil aprobación. Aunque todo es posible. Lo que está claro es que los nubarrones ya se han instalado sobre la salida a bolsa que llevan tiempo preparando desde la dirección de La Finca. 

La Finca
 

Si se llevaran a cabo los deseos de Yolanda, la compañía tendría que salvar un importante problema: los plazos para la salida a bolsa que regula el régimen fiscal de socimis. Según la propia norma, las acciones de la compañía que se acoja a este modelo de tributación deberán estar "admitidas a negociación en un mercado regulado o en un sistema multilateral de negociación español o en el de cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea". De no cumplirse los plazos, "se perderá el derecho a aplicar el régimen fiscal especial" al que no se podrá volver a optar "mientras no haya transcurrido al menos tres años desde la conclusión del último período impositivo en que fue de aplicación dicho régimen", tal y como señala la normativa.

Yolanda, la accionista incómoda

La relación entre Yolanda y Susana ha estado salpicada por la polémica desde el fallecimiento de su padre. Tanto fue así que Susana incapacitó jurídicamente a Yolanda en 2011. En ese momento, la hermana menor pasó a ser tutelada por la Fundación Afal, institución especializada en enfermos de Alzheimer y así se mantuvo hasta bien entrado el 2017.

Fue entonces cuando Yolanda recuperó su capacidad para organizar su vida y, por tanto, disponer de sus bienes. En la sentencia, se reconocía que Yolanda García Cereceda "no presentaba sintomatología compatible con enfermedad mental y que tiene capacidad para gobernar su persona y administrar su patrimonio y sus bienes materiales".

Ya totalmente recuperada, Yolanda García Cereceda nunca pierde la ocasión para dar la batalla a su hermana y la salida a bolsa se antoja como el momento perfecto para hacerlo. El polvo ya se ha levantado alrededor de esta operación y la próxima junta de accionistas que finalmente se celebrará el 12 de junio promete ser el ring de batalla para ambas hermanas. El ejército de abogados de la menor ya está preparado con su habitual cascada de peticiones. 

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios