Apuesta por el coche eléctrico

La letra pequeña del plan de Seat: lluvia de millones a cambio de subvenciones

Los 5.000 millones que la empresa prevé invertir en España van de la mano de las ayudas millonarias que el Gobierno prepara para electrificar el sector.

Una foto de archivo de un trabajador de la fábrica de Seat en Martorell / EFE
La letra pequeña del plan de Seat: lluvia de millones a cambio de subvenciones.
EFE

El presidente de Seat, Carsten Iseense, ha presentado el mayor órdago de la industria automovilística que se recuerda en España. La empresa destinará 5.000 millones de euros entre 2020 y 2025 para nuevos proyectos, principalmente de I+D, orientados a dar un paso de gigante en la electrificación de la industria. El ánimo de Seat de convertirse en la principal firma ‘española’ en el mercado de vehículos eléctricos solo será posible con un apoyo decidido del Estado. Una ayuda que también supondrá un desembolso por parte de la Administración para tratar de igualar los 5.000 millones prometidos por la antigua Sociedad Española de Automóviles de Turismo.

Los nuevos modelos de vehículos eléctricos comenzarán a salir de las factorías de Martorell en el primer cuarto del siglo XXI, posicionando, así lo desea la compañía, a Seat y por extensión a España como la punta de lanza del vehículo eléctrico en el sur de Europa.

Para Seat, el plan es “nuestra forma de afrontar el futuro con determinación y optimismo para ser una compañía más fuerte, innovadora y eficiente”. Una apuesta que también tendrá su repercusión directa sobre el territorio y la economía nacional. Sin embargo, el objetivo de impulsar la transformación del sector no será, obviamente, gratuito.

“Para garantizar el futuro de la industria del automóvil en España, necesitamos la colaboración de la Administración central, autonómica y local”. Una garantía que constata la imposibilidad de actuar de manera aislada sobre una demanda que no termina de arrancar. “No podemos hacerlo solos”. Así de contundente se mostraba Iseense, para quien el “plan presentado por el Gobierno español va en la línea correcta para seguir desarrollando el sector del automóvil.”

Y es aquí cuando llegamos a los planes y, concretamente, a su plasmación económica, que condicionará de una manera radical las opciones de que la compañía del Grupo Volkswagen pueda invertir mil millones al año en el complejo catalán.

El Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción coincide casi en tiempo y forma con el anuncio de Seat. Su ámbito de actuación recorre el mismo espacio temporal, de 2019 a 2025, y dispone de un presupuesto estimado de 9.726 millones de euros, de los que 2.283 se emplearán en el 2020.

En marzo de 2019, este plan vio la luz acompañado de un importante despliegue mediático, entre los que destacaban dos ejes prioritarios a los que Seat podrá acogerse con total comodidad.

En primer lugar, el plan prioriza el impulso de las inversiones, especialmente las orientadas a la inversión en I+D+i y a la producción en España de modelos más sostenibles. Un requisito que coincide con exactitud milimétrica con la aspiración de Seat de producir este tipo de vehículos en España.

Además, el plan se orienta al apoyo concreto de vehículos de cero y bajas emisiones, en los que incluye medidas de estímulo de la demanda, nuevos planes de achatarramiento e implementación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos para garantizar “una cobertura adecuada”. Solo asegurándola, el vehículo eléctrico podrá circular con garantías por el territorio nacional. La medida descarta especialmente a otro tipo de tecnologías que no pueden ampararse en esta medida, como ocurre con los vehículos a GLP o de hidrógeno.

De la mano del Plan Moves II

La muestra más clara de la condicionalidad de las ayudas se encuentra en el recientemente aprobado plan Moves II de incentivos a la movilidad eficiente y sostenible. Dotado con cien millones de euros, fue paradójicamente aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en lugar del de Industria, Turismo y Comercio, quizá el más adecuado a la hora de plantear medidas de impulso a la industria automovilística.

El Moves II discrimina claramente entre la tecnología eléctrica y otras, especialmente en los puntos de recarga eléctrica. La ayuda podrá alcanzar hasta el 40% del coste subvencionable, dependiendo del tipo de beneficiario y con un límite máximo de 100.000 euros. El objetivo es crear una red de recarga capaz de permitir que un vehículo eléctrico pueda cruzar la Península a través de los grandes corredores de conexión entre ciudades que, según admite el plan, “aun no cuentan con una autonomía equiparable a un vehículo convencional”.

Todas las actuaciones destinadas al fomento de la movilidad sostenible y conectada cuentan con un presupuesto de 1.127 millones de euros para el periodo 2019 - 2020. Seat podrá así aprovechar la coyuntura por partida doble. Por un lado, a través de la demanda particular, favorecida para la adquisición de vehículos eléctricos y por otra parte con una oferta de puntos de recarga subvencionados.

La lista de actuaciones dirigidas a cumplir con el destino de los 5.000 millones no solo se queda en la electrificación de la industria del automóvil. La conexión ferroviaria entre Martorell y el mercado europeo necesita de una inversión en infraestructuras que aseguren la eficiencia en el transporte por ferrocarril. Una reclamación que Seat considera de especial importancia para reducir los costes de transporte de su fabricación.

El puerto de Barcelona podría ser el otro gran beneficiado de los 5.000 millones prometidos por la compañía. Pese a contar ya con el ancho de vía internacional, el puerto cuenta con un enlace por ferrocarril. No obstante, el Corredor Mediterráneo continua en precario y supone un obstáculo para la exportación marítima de vehículos ‘españoles’. La política ha hecho que esta infraestructura se considere vital. En los últimos dos años el presupuesto se ha incrementado en un 93%, hasta alcanzar un volumen de 1.720 millones de euros.

El ánimo de SEAT de convertirse en la principal firma ‘española’ en el mercado de vehículos eléctricos solo será posible con un apoyo decidido del Estado. Una ayuda que también supondrá un desembolso por parte de la Administración para tratar de igualar los 5.000 millones prometidos por la antigua Sociedad Española de Automóviles de Turismo.

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