Miércoles, 20.03.2019 - 04:35 h
Morgan Stanley y JP Morgan, los coordinadores

Linklaters y Uría Menéndez, los asesores jurídicos en la salida a bolsa de Ibercaja

La entidad avanza en su objetivo de salir a bolsa antes de 2020, lo que refuerza la idea de que se mantendrá como entidad independiente

Sede Central De Ibercaja En Zaragoza
Linklaters y Uría Menéndez, asesores jurídicos en la salida a bolsa de Ibercaja. / Archivo

Linklaters y Uría Menéndez son los dos despachos de abogados que se encargarán de asesorar jurídicamente la salida a bolsa de Ibercaja Banco, operación que avanza con paso firme y que está previsto que tenga lugar entre la próxima primavera y finales de 2020.

La entidad que preside José Luis Aguirre se ha hecho con los servicios de Linklaters para que le asesore legalmente en la operación, mientras que los bancos coordinadores, Morgan Stanley y JP Morgan, han contratado a Uría Menéndez, según fuentes financieras consultadas por La Información. El pasado noviembre la antigua caja aragonesa fichó a Rothschild & Co como asesor financiero independiente.

La hoja de ruta que maneja la entidad para salir a bolsa contempla hasta cuatro cuatro ventanas de oportunidad para realizar la operación, la primera en primavera y la última en otoño de 2020. La antigua caja aragonesa aún no tiene decidido el porcentaje concreto de su capital que sacará al mercado, pero tiene la obligación legal de reducir a menos del 50% el actual 87,8% que controla su Fundación, además de garantizar que quedará un 'free float' en el mercado de no menos del 35%. 

El debut en el parqué de Ibercaja podría articularse mediante una OPV, fórmula en la que la Fundación pondría parte de su capital en el mercado para cumplir el requerimiento legal, aunque también se contempla una OPS, que implicaría ampliar capital, lo que reforzaría las ratios de solvencia del banco y diluiría la cuota del accionista mayoritario. La operación también podría combinar ambas opciones, según las fuentes consultadas.

Hasta el momento, los responsables de la entidad tampoco tienen calculado el valor mínimo con el que quisieran estar en el mercado ni una posible horquilla de precios, si bien advierten que esperan que ese nivel esté acorde con la buena marcha del banco, una vez superada la integración de Caja3, con el ajuste de empleo y de costes de los últimos dos años y una estructura en el balance que presenta un 94% de sus ingresos como recurrentes.

En el seno de la caja se espera que los inversores valoren la calidad de su franquicia, sobre todo por tener un 46% de sus recursos de clientes con fondos y seguros, que son la base de su aumento de ingresos. La idea es presentar al mercado un banco con los ingresos al alza y bien diversificados, y los costes saneados y a la baja, una vez cerrado y descontados los costes del último ajuste laboral.

En esta línea, el banco cerró a finales de 2018 la venta de una cartera de 652 millones de euros a una sociedad participada al 80% por el fondo sueco Intrum, operación que permite mejorar el perfil de rentabilidad del banco.

En cualquier caso, los progresos en la salida a bolsa reafirman la idea de que Ibercaja se mantendrá como un banco independiente y con proyecto propio, así como con un negocio con un diversificado que pueda ser atractivo para los inversores sin tener que pasar por una fusión.

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