Martes, 16.10.2018 - 23:28 h
El pintxo y la caña seguirán siendo su emblema

El dueño de Lizarrán descarta su venta, dice que es rentable y lanzará más marcas

Manuel Robledo señala que el objetivo a tres años vista es aumentar en un 150% la facturación de la empresa. Apostarán por la comida gourmet.

Lizarrán abre simultáneamente cuatro nuevos establecimientos
El dueño de Lizarrán descarta vender.

El principal accionista del grupo Comess (dueño de la marca de bares Lizarrán), Manuel Robledo, asegura que la compañía es rentable y cuenta con una situación financiera estable después de verse afectada por la crisis, además de descartar por completo su venta y anunciar el lanzamiento de nuevas marcas.

Cuando Lizarrán, su enseña más emblemática, cumple 30 años de vida, Robledo explica en una entrevista con la agencia EFE que el objetivo a tres años vista es aumentar en un 150% la facturación de la empresa -cerró 2017 en el entorno de los 150 millones de euros-, lo que le permitiría superar los niveles de ingresos de hace una década, cuando rondaba los 200 millones.

Pretende abrir medio centenar de establecimientos

Por el momento, de cara a 2018 confía en abrir medio centenar de establecimientos, la mitad de ellos con la marca Lizarrán, cuyo ritmo de aperturas se ha ralentizado por ser objeto de un significativo rediseño, aunque sin perder la figura del "pintxo" y la caña como seña de identidad.

En España -según Robledo su mercado más importante, también a corto y medio plazo-, la cadena cuenta con 260 establecimientos, la mayoría bajo régimen de franquicia, a los que se suman otros 40 repartidos en 14 países"En la empresa, de vez en cuando, se debe parar un poco (...), pero hay un desarrollo infinito para esta marca. En ciudades como Gijón, León, Orense o Zamora no hay un Lizarrán, y la vocación también es estar en muchos más países. Voy a viajar a Argentina y Brasil para ver posibilidades, y aún nos queda el Reino Unido, Alemania, países nórdicos, el centro de Europa o Polonia", señala.

Admite "errores" desde que adquiriera Lizarrán, en 2007, en una operación valorada en cerca de 20 millones de euros, pero subraya que han aprendido de la experiencia a "afinar el tiro". "Cuando lo compramos, la crisis no la vislumbraba nadie. Al año siguiente estalla y nos coge a todos con el pie cambiado. Han sido años durísimos", apunta en referencia a los cierres de decenas de locales y la inestabilidad financiera provocada por los elevados índices de endeudamiento.

Oquendo ha permitido la estabilidad financiera

Con la salida de varios fondos de inversión de su capital y la llegada en 2016 de uno nuevo, Oquendo -tiene el 40 % de los títulos-, el grupo ha simplificado su estructura y tiene ahora "la estabilidad financiera" para recuperar la senda del crecimiento sin necesidad de más socios.

"Pérdidas no llegamos a tener nunca en el grupo. Lo que sí pudo pasar es que debiésemos más dinero del que podíamos pagar, pero Comess es rentable, siempre ha tenido más ingresos que gastos", asevera Robledo.

Preguntado por la posibilidad de vender la compañía y por su valor en el mercado hoy, es tajante: "No voy a vender, ni sé lo que cuesta porque ni me lo planteo. Es un proyecto a largo plazo, nada especulativo, soy el accionista mayoritario y de aquí me saca la funeraria".

La llegada de productos aptos para celíacos y referencias más "gourmet" forman parte de las novedades que prepara Lizarrán, a lo que se suma su entrada en el envío a domicilio, aunque defiende que el foco del negocio debe seguir siendo el cliente presencial. Sobre el resto de las marcas del grupo Comess, apuesta por desarrollar con más empeño la enseña de comida mexicana Cantina Mariachi y mantener Pasta City en un entorno tan competitivo como el de los restaurantes de comida italiana.

Don G, especializado en "comida rápida española" -bocadillos, hamburguesas y platos combinados- es una de las últimas incorporaciones: "Tiene un mercado muy grande porque no hay competencia, no tengo ninguna duda de que también saldrá fuera de España algún día".

Para 2018, confía en abrir el primer local de la cadena de pizzerías estadounidense Pieology -a través de una prueba piloto que se alargará durante 4-5 meses antes de replicar el modelo-, de la que se han hecho con la máster franquicia para expandirla en España. A través también de máster franquicia, ya trabaja en el lanzamiento de nuevas marcas de origen extranjero en suelo español y Robledo afirma que sigue atento siempre "a nuevas oportunidades y mercados" para hacer más grande la empresa.

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