Sábado, 23.03.2019 - 00:22 h
Encuentro organizado por Barenberg Capital Partners

Los fondos celebran una cumbre sobre Abertis en plena pelea hispano-italiana

El exministro Miguel Sebastián, Manuel Conthe y expertos de Equipo Económico analizan las posibilidades de las Opas de Atlantia y ACS

Los ministros Álvaro Nadal e Íñigo de la Serna en el Senado.
lLos ministros Álvaro Nadal e Íñigo de la Serna en el Senado. EFE

Cumbre de inversores en Madrid. El miércoles 10 de enero, día gélido en la capital, dos decenas de fondos internacionales se reunieron en el hotel Villamagna. El objetivo de la reunión, convocada por Barenberg Capital Partners, fue analizar con expertos conocedores de los recovecos políticos, institucionales y empresariales de España el estado de la batalla que enfrenta a la Italiana Atlantia y a ACS- Hotchief por la compra de Abertis.

El exministro de Economía Miguel Sebastián, el exdirector del Tesoro y exsecretario de Estado de Economía, Manuel Conthe y los expertos de Equipo Económico -la antigua Montoro y Asociados- fueron los ponentes. Sebastián, según fuentes presentes en la reunión, detalló las razones del enfrentamiento entre el Gobierno español y los italianos de Atlantia, aspirantes a la compra de Abertis; un enfrentamiento protagonizado, sobre todo, por el ministro de Energía, Álvaro Nadal.

Sebastián fue el invitado estrella y los asistentes tomaron buena nota de su conclusión sobre el posible desenlace de la batalla de OPAs. En su análisis, coinciden varias fuentes de los asistentes, Sebastián  explicó que el Gobierno de Rajoy no podrá frenar la venta de la concesionaria. Pero sí orientar su desenlace. Es decir, que la OPA de Atlantia no saldrá adelante si el Gobierno no quiere. Porque, según el exministro, el Ejecutivo tiene las armas adecuadas -de todo tipo- para bloquear un opante no deseado. Y Atlantia lo es. La conclusión es que la orla de ganador en la pelea por Abertis puede ser para ACS-Hotchief.


Y ¿por qué la animadversión hacia Atlantia? Según el exministro Sebastián, por cuatro razones: la ruptura de los acuerdos con el Gobierno del PSOE que en un lejano 2007 permitieron a la italiana Enel -30% del Estado- entrar en Endesa; la constante tirantez entre Enel-Endesa y el ministro Nadal; el anuncio por Enel del cierre de centrales de carbón en España y la convicción de Nadal de que los activos estratégicos -caso de la electricidad, las infraestructuras o los satélites- no deben gestionarse desde fuera de España.

La información.com trató de contrastar las versiones sobre el contenido de su intervención con el exministro Sebastián. Este se limitó a señalar que la reunión de fondos a la que fue invitado junto con otros ponentes fue reservada y su intervención, realizada en un contexto de confidencialidad. Endesa, por su parte, también declinó hacer comentarios.

Fuentes del entorno de Sebastián precisaron, no obstante, que no pudo referirse en ningún caso a una posible ruptura de acuerdos entre Enel y el Gobierno del PSOE porque Sebastián fue nombrado ministro de Industria en 2008, un año después de la primera entrada de Enel en el capital de Endesa.

La tirantez entre el Gobierno y los italianos de Endesa es clara. Nadal llegó a acusar públicamente al grupo que dirige Francesco Starace de hacer política "a favor de los ciudadanos italianos a costa del consumidor español y de los trabajadores españoles" por el posible cierre de las centrales de carbón de Andorra (Teruel) y Compostilla (León).

Relaciones muy tirantes

Esa tirantez se ha trasladado a las relaciones hispano-italianas y se observa en la frialdad con la que los representantes de ambos países se relacionan en las cumbres en las que participan, según admiten fuentes versadas en política exterior. 

Lo cierto es que las relaciones económico-empresariales entre ambos países no son fáciles desde hace años. Italia, hábil en la salvaguarda de sus intereses nacionales, tanto en las relaciones bilaterales como en la interlocución con Bruselas, ha obstaculizado varias operaciones de empresas españolas, entre ellas, el control de Telecom Italia por Telefónica; la oferta de Abertis por Autostrade en 2006 o el intento de compra de BNL por el BBVA   hace 12 años.

El interés de los fondos de inversión por Abertis -18.600 millones de valor en Bolsa-está más que justificado. En una buena lucha empresarial siempre hay dinero a ganar. Sobre todo si se juega con buena información. El futuro de Abertis, con permiso del Gobierno, y cuyo principal accionista es Criteria Caixa (21,5%), depende de hasta dónde llegue el pulso entre la constructora que preside Florentino Pérez y los italianos de Atlantia, pero también de la intervención política en la partida. Y eso es lo que interesa a los directores de inversión.

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