Lunes, 23.07.2018 - 11:34 h
La cara visible del Atlético de Madrid

Miguel Ángel Gil maneja un imperio de caballos, toros y camisetas rojiblancas

Su pasión es el fútbol, pero dirige un conglomerado ganadero y cinegético en torno a Valdeolivas y se sale poco a poco del sector inmobiliario. 

Miguel Ángel Gil Marin
Miguel Ángel Gil es la cara visible del club de fútbol que su padre presidió. / Efe

El polémico Jesús Gil y Gil falleció un mes de mayo de 2004 hace catorce años. Una fecha registrada en las hemerotecas y en la historia más convulsa de la España mediática y del poder. Arquitecto del pelotazo marbellí y del populismo en las filas de su partido, el G.I.L., fue un personaje admirado y odiado a partes iguales. Desde su muerte, su mujer, María Ángeles Marín, y sus cuatro hijos, Jesús Miguel, Ángel, Myriam y Óscar, continúan los negocios familiares alejados de ese foco mediático y labrándose un patrimonio al margen del legado por su padre.

Los vástagos aceptaron la herencia a beneficio de inventario para salvar su patrimonio personal al margen de las cuitas y deudas del patriarca con Hacienda. Ellos alegaron haber recibido de su padre solo un legado de 854 euros y una red de empresas valoradas en 625.000 euros. Hacienda no les creyó y el Tribunal de Cuentas embargó 150 de sus propiedades para amortizar lo que Jesús Gil y Gil había desviado a las arcas públicas de Marbella durante once años. Gil hizo algo más que montar un imperio: dejó las trayectorias diseñadas de sus hijos. Miguel Ángel Gil Marín al frente de un Atleti compitiendo en las finales europeas y con nuevo estadio; Óscar Gil en la administración de Los Ángeles de San Rafael; y la única chica, Myriam Gil Marín, que fue su secretaria personal y gestora de algunas de sus empresas, y Jesús Gil Marín, el dueño de Gilmar, dirigen un imperio inmobiliario con 35 años a cuestas operando principalmente en ciudades como Madrid, Marbella o Cádiz.

Aunque todos viven por debajo del radar, es Miguel Ángel, al que llamaba cariñosamente 'Calan', el más mediático por ser la cara visible del club de fútbol que su padre presidió. Dirigir el segundo equipo madrileño, con el entrenador mejor pagado de la liga española, quizás no entrara en sus planes cuando inició sus estudios de veterinaria. Aquella carrera la eligió por su afición a los animales y al campo. Su padre siempre pensó que con la agricultura y con los animales no tendría futuro y empezó a llevarle por el Atlético de Madrid. A los 29 años decidió dejar el campo para sus ratos de ocio y centrarse en los asuntos del club. Desde que su padre le cediera la gestión en 1993, gestiona con mano dura el equipo. En 2004 compró el 56% de las acciones y asumió el cargo de consejero delegado.

Es la cabeza pensante del club rojiblanco, pero a diferencia de su padre no lo ejerce con ostentación. Trabajar codo a codo con él hizo que fuera perseguido por los tribunales. Fue imputado en numerosos casos que lo mantuvieron seis años entrando y saliendo de los juzgados implicado por el 'caso camisetas'. El Tribunal Supremo lo condenó en 2004 a un año y medio de prisión por cometer un delito de estafa contra el club, pero no cumplió prisión al no tener antecedentes penales. Él se defendió alegando que iban por él a causa de su apellido y porque había firmado papeles mientras trabajaba para su padre. Aquello parece haber quedado atrás. Siempre dice que su máxima es luchar cada día por un equipo que cuenta ya con más de 120.000 socios.

 A punto de cumplir los 55 años, alto, delgado, tímido, con ojos verdes directos, casado dos veces (la primera con Marian Cogollos y la segunda con la ex miss Las Palmas de Gran Canaria Lucía Díaz Barrachina) es padre de cuatro hijos y residencia oficial en La Finca de Pozuelo de Alarcón (cerca de Ronaldo o Jorge Mendes, con quien hizo negocios) con una parcela de 4.000 metros que tuvo que hipotecar por sus rifirafes judiciales. Aficionado a los caballos y a tentar toros, Jesus Gil lo puso al frente de la Finca Valdeolivas en Ávila que se hizo famosa por ser la residencia del caballo Imperioso. A los pies de la Sierra de Gredos reina esta propiedad de mil hectáreas en la que se crían caballos de pura raza. Una de sus hijas, María Gil, es una destacada jinete que compite con otros ilustres como Susana García Cereceda o Cristina Onassis. Pero también es un negocio.

Ganadero de reses bravas por afición

En su faceta ganadero, continuó con la cría de toros que inició su padre con las reses de Carlos Núñez, una de las divisas de mayor prestigio. Él los mezcló con reses de la ganadería del Marqués de Domecq, Martelilla o Manolo González, entre otros. Allí pasaba las tardes de joven tentando toros con Rafi Camino en sus particulares capeas privadas. Por la finca han pasado los jugadores del club en reuniones de hermanamiento y relax o empresarios con los que cierra negocios como Wang Jianlin, el artífice del imperio Wanda, con el que estrechó lazos económicos en el club. Sus redes bravas comparten espacio con otros animales de caza para los dos cotos que gestiona y que gozan de muy buen crédito entre los cazadores. Allí crían muflón, jabalí, venado, patos, faisanes…que también venden.

En clave empresarial, la finca abulense Valdeolivas y la toledana de El Arco las gestiona a través de Campos de Avila y Segovia Explotaciones Agrícolas y ganaderas, de la que es administrador único y que tiene su sede en la Finca Valdeoliva. La sociedad le reporta beneficios. Con un activo de 2.146.197,25 euros sus ventas ascendieron de 486.652,98 en 2015 a 526.014 en 2016, año de presentación de las últimas cuentas. Explotaciones cinegéticas El Arco, sin indicio de actividad desde 2015, y Coso y Ruedo, creada para gestionar los eventos taurinos, capeas y otros espectáculos, no tienen indicio aparente de actividad según el Registro Mercantil.

El resto de los hermanos también gestionan sus propiedades y negocios cinegéticos a través de empresas propias como Ciervos de Crianza, de Jesús, el primogénito, o de empresas como Rancho Valdeolivas, una sociedad creada por el patriarca y en la que los cuatro hermanos son consejeros desde 2009. La empresa está participada por Promotora Inmobiliaria La Mezquita que tiene el 86% de las acciones. El resto lo tienen Myriam, Óscar y su madre. Sus últimas cuentas nos hablan de una bajada de ventas de 52.384 euros en 2016 con un activo de 11.393.313 euros. También a través de Agropecuarias Valdeolivas, presidida por su madre, pero en la que Miguel Ángel mantiene cargo como consejero.

De salida en el inmobiliario

Aunque son sus hermanos los que se dedican, principalmente, a la actividad inmobiliaria, él también ha hecho incursiones en este campo. Parece que, poco a poco, va dejando su vinculación con las inversiones familiares en la conocida urbanización segoviana de Los Ángeles de San Rafael. En diciembre de 2017 dejó de ser consejero de Explotaciones Agropecuarias El Carrascal, una de las naves nodrizas bajo la que se resguardaron las aventuras inmobiliarias del clan Gil en esta macrourbanización de 2.000 hectáreas, que ahora controla su hermano Óscar como administrador único. 

Tampoco tiene asiento desde el pasado 13 de abril en Grupo Los Ángeles de San Rafael Holding, aunque sí en Compañía Internacional de Bienes Raíces, en la que ostenta el cargo de consejero. Esta fue otra de las entidades claves para los negocios de su padre, que sufrió alguna que otra querella por estafa, y cuyas últimas cuentas presentadas, las de 2015, hablan de un activo de un poco más de cuatro millones de euros y unos resultados de 132. 721 de pérdidas. El ejecutivo rojiblanco mantiene un puesto como consejero en la Promotora Burguence 6000 S.A. que preside su madre María de los Ángeles. No es la única en la que la matriarca le conserva. Ahí está la promotora inmobiliaria Promociones Guadalquivir, entidad que mantiene su puesto con más de 36.065.123,83 millones de euros. Son solo una muestra de su intensa actividad empresarial. Ha ocupado 50 cargos en 27 empresas, entre ellas, todas las que afectan al equipo como Club Atlético de Madrid y Holding de Inversiones Atléticas, de la que es administrador único. Atrás quedaron Policlínica Atlético de Madrid o 3GW Energía Atlética, extinguidas. Ha abandonado algunas de las empresas recientemente. Por ejemplo, en diciembre de 2017 cesó en su aventura en Promociones Naúticas y el pasado mes de abril cesó en Atención y Servicio de Seguridad y liquidó MAG Gestión Deportiva.

Pero su principal proyecto empresarial, el Atleti, no está exento de polémica. Mantiene un poco más del 46% de las acciones junto a Enrique Cerezo y ha tenido que avalar hasta los 374 millones de euros con su patrimonio algunas de sus polémicas operaciones como se recoge en la memoria de la temporada 2016-2017. Sus opositores en el club critican su gestión por las pérdidas de 72 millones de euros en la Operación Alcorcón, la pérdida de valor de la Operación Mahou-Calderón o la judicialización del Wanda Metropolitano cuya sentencia podría avalar o rechazar definitivamente su gestión.

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