Viernes, 19.07.2019 - 01:51 h
Un fallo duro puede ser un lastre

'Operación retorno' en Cataluña: tras la sentencia del procés a primeros de 2020

Los empresarios apuestan por celebrar elecciones una vez que se resuelva el juicio e iniciar una nueva etapa sin que se vulnere la legalidad.

Sánchez, Sánchez Llibre y Torra, cena Foment
'Operación retorno' en Cataluña: tras la sentencia del procés a primeros de 2020. / EFE

Los empresarios catalanes han iniciado un camino en defensa de los intereses sociales y económicos de su comunidad que no tiene vuelta atrás y en el que pretenden seguir cada día, a pesar de las trabas que puedan surgir desde los poderes políticos derivadas del enfrentamiento entre el Gobierno y la Generalitat. Ese es el mensaje que se pretende mantener en todo momento por parte de las grandes y medianas empresas catalanas, unidas en torno a la propuesta de Foment del Treball para que se inicie en el primer trimestre del año que viene la “operación retorno” de las empresas que abandonaron la región por la inestabilidad política del conflicto independentista

Aunque parezca que se trata de un plazo largo, fuentes directas de ese proceso han advertido que todo debe discurrir a partir de una serie de acontecimientos necesarios para ir avanzando en la normalización política y social de Cataluña. Una de esas premisas es conocer la sentencia del Tribunal Supremo sobre el procés, que se prevé tener lista para el próximo otoño, toda vez que el juicio ha avanzado ya mucho y quedará muy pronto visto para redactar el fallo. “Antes de conocer esa decisión no se podrá hacer nada, dado que de su impacto en la sociedad catalana depende en gran medida que se pueda llegar a buen puerto con el Estado”, admite un empresario catalán implicado en el proceso.

Otras fuentes consultadas en el ámbito empresarial y jurídico advierten que todo puede ocurrir en la sentencia de la Sala Segunda de lo Penal, si bien muestran su confianza en la imparcialidad del presidente del Tribunal, Manuel Marchena, sobre todo después de un juicio que ha dirigido con acierto y sin permitir presiones del ámbito político. Aún así, desde Cataluña se advierte que una sentencia dura por rebelión con largas penas de cárcel para los políticos presos del procés puede ser un lastre importante para resolver el conflicto, “por más que los empresarios no empeñemos”.

Además de la incógnita de la sentencia del procés, los empresarios cuentan con que, tras asumir la decisión del Supremo, se pueda poner en marcha un nuevo periodo electoral en Cataluña a finales de año, que permita dar un nuevo impulso a la Generalitat y superar la etapa que está protagonizando Quim Torra. No en vano, una de las claves para justificar el retorno de los empresarios “a la que sigue siendo su casa”, es contar con una declaración institucional del Ejecutivo autonómico en la que quede claro que va a actuar siempre dentro de la legalidad, “algo que no obsta para que se puedan contemplar todas las reivindicaciones políticas que haya en el territorio catalán”, aseguran.

El rechazo inicial que se ha dado a esta iniciativa empresarial por parte de la consellera de Empresa y Conocimiento de la Generalitat, Àngels Chacón, no ha tenido la relevancia que pretendía en el entramado empresarial, a pesar de la cercanía que la política catalana del PdeCAT tiene con las grandes empresas como experta en comercio exterior. Según las fuentes consultadas, tras el pistoletazo de salida que ha dado el presidente de Foment, Josep Sánchez-Llibre, las cosas deben realizarse “de forma pausada y cada una a su tiempo”. Para el responsable de la patronal catalana ha sido muy importante el respaldo que ha obtenido su propuesta por parte de grandes conglomerados de la comunidad, como Caixa, Sabadell o Abertis, muchas de las cuales no descartan recuperar su sede social en suelo catalán si se avanza hacia una solución pactada.

Pulso con ERC

En ese timing marcado por los empresarios para no pasar de lado en la búsqueda de una solución para Cataluña, además del escollo de la sentencia del procés, el otro gran obstáculo a solventar son las reticencias que se plantean desde el ala más separatista de ERC, que apunta ahora a controlar la alcaldía de Barcelona. La empresa catalana no ha ocultado su interés por estar más cerca de la vía Iceta y mantener a Ada Colau al frente del consistorio de la capital catalana con el apoyo de los socialistas y los diputados del francés Manuel Valls, frente al candidato  independentista Ernest Maragall y sus planteamientos de izquierda radical.

Desde el seno de ERC no parece que se vayan a mover un ápice en su postura de vincular la mayor parte de las decisiones importantes en las que se les pida participar con la exigencia de “un gesto” con los presos del procés. Fuentes internas de la formación que lidera el encarcelado Oriol Junqueras admiten que se han visto sorprendidos por el movimiento empresarial, pero hacen una valoración muy positiva de la marcha de la economía catalana y anteponen la causa del procés a cualquier iniciativa.

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