Jueves, 20.06.2019 - 05:45 h
Respuesta de Gobierno a Ciudadanos

Paradores contrató 'swaps' como los que hicieron perder 64,4 millones a Acuamed

El Ejecutivo desvela que ambas lo cancelaron y que también contrataron coberturas el Canal de Navarra y Aguas de las Cuencas de España desde 2014

El Congreso, sin el PP, pide al Gobierno que audite a AcuaMed y se replantee su existencia
AcuaMed perdió más de 64 millones por la contratación de una cobertura para blindar créditos frente a subidas del euribor / EP.

El afán por ‘blindar’ las cuotas de los créditos frente a fluctuaciones de los tipos de interés está jugando una mala pasada a diferentes empresas públicas. Paradores de Turismo adquirió un ‘swap’ para evitar que alzas del euríbor destrozasen su presupuesto, similar al contratado por Acuamed con CaixaBank y Santander y que causó el resultado contrario porque hizo perder 64,4 millones de euros a esta empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura hasta finales de 2016.

La existencia del contrato la desvela el Gobierno en respuesta a Ciudadanos, que reclamó aclarar si la Dirección General de Patrimonio del Estado eran conocedor de su contratación por parte de Acuamed, cómo piensa anularlas sin incurrir en pérdidas y qué otras compañías dependientes del departamento se han dotado de coberturas similares desde 2014. El Ejecutivo detalla que también las suscribieron el Canal de Navarra (Canasa) y Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), dando a entender que continúa en vigor al detallar que las de Paradores y Acuamed “ya fueron canceladas”.

No sin antes pasar una alta factura. La cadena que gestiona los hoteles públicos rescindió el 20 de octubre de 2015 el swaps con un coste próximo a 1,71 millones de euros. Había sido adquirido al amparo de un crédito sindicado obtenido dos años atrás, cuyo capital principal pendiente rozaba los 41.000 euros en ese momento, y al que un año después incorporó un tramo destinado a inversores por 17.000 euros.

El coste es significativo frente a los 4 millones con que Paradores remontó dicho 2015 seis ejercicios sucesivos de ‘números rojos’ o una situación de prácticamente quiebra de la mano del despegue del turismo (ingresó 231 millones). Un años después el resultado neto subía a 17,5 millones y a 250,05 millones la cifra de negocio.

Acuamed y Paradores han corrido idéntica suerte que la Sareb con la estructuración de su deuda. El banco malo quiso evitar en 2013 que sus costes financieros se disparasen si subía el euríbor y blindó el 80% de la deuda emitida para pagar con su entrega los inmuebles que le transfirieron las cajas auxiliadas: una cartera de 42.221 millones, con una cobertura o swaps suscrita por CaixaBank, Barclays, Crédit Agricole y Cecabank que garantizaba tipos fijos entre el 0,491 y 3,145% según el tramo de la emisión hasta el ejercicio 2023.

El desplome del indicador europeo  ha impedido a todas ellas beneficiarse del abaratamiento de cuotas al operar como una suerte de ‘cláusula suelo’ -el euríbor hoy ronda el -0,19%-, que en Sareb acumulaba unas minusvalías de 1.900 millones de euros por el producto que, incluso, colocó hace dos años su patrimonio en negativo.

El agujero final de Acuamed

La evolución del euríbor convirtió en ruinosas para las empresas públicas. En el caso de Acuamed quiso blindar sendos créditos obtenidos en el BEI por valor de 350 y 150 millones de euros, asumiendo la diferencia entre el interés aplicado por el organismo y las coberturas firmadas con Santander y CaixaBank al 3 y 3,2%, respectivamente, con un resultado demoledor porque en lugar de conseguir ahorros construyó una deuda millonaria. Su vencimiento estaba fijado para 2022 y 2023, pero lo ha anticipado conforme desvela el Gobierno en la respuesta a Ciudadanos. La dimensión final del agujero en Acuamed se desconoce al no haberse publicado los balances de 2017 -el coste de 64,4 millones era cálculo hasta 2016-.

Los derivados son productos de contratación usual para poder planificar los costes financieros aunque el inesperado hundimiento de los tipos de interés por una crisis que nadie adivinaba hace años los convierta en una estructura dañida. Sin embargo, su prescripción y coste se encuentra ahora bajo cuestionamiento después de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) haya sancionado a CaixaBank, BBVA, Sabadell y Santander con un total de 91 millones por supuestamente constituir un ‘cártel’ para pactar precios en el mercado de derivados en una resolución que, aunque recurrida al instante por los bancos, ha sentado sospechas sobre la operativa

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