Semanas de 'tira y alfoja'

El 'plan Ábalos' alienta el acuerdo de Iberia y Air Europa por 600 millones

El rescate daría oxígeno a la aerolínea de Globalia y abrirá la puerta a un acuerdo con Iberia, siempre con un ajuste del precio que se reducirá en, al menos, un 40% sobre los 1.000 millones previstos inicialmente

Avión Air Europa
Air Europa se juega 'in extremis' su venta.
EFE

Las grandes aerolíneas españolas están contra las cuerdas. La crisis del coronavirus ha puesto a prueba su viabilidad, al hundir los tráficos aéreos por las restricciones de movilidad. También ha dejado en una situación muy delicada la venta de Air Europa a Iberia por parte de Globalia. Las diferencias en la valoración ha marcado este parón en el acuerdo. Pero hay un cierto resquicio en el horizonte: el plan de ayudas públicas que prepara el Gobierno de España. Este rescate del Estado facilitará el cierre de la operación, siempre que se lleve a cabo un ajuste significativo del precio que, en ningún caso, superará los 600 millones. Incluso esta cifra se considera generosa dado el deterioro patrimonial de la aerolínea de la familia Hidalgo.

Todo surgió el pasado mes de noviembre. Después de varios intentos, Iberia aceptaba pagar 1.000 millones de euros en efectivo para hacerse con la aerolínea Air Europa, propiedad del grupo controlado por la familia Hidalgo. Esa primera firma no fue la definitiva, pues aún quedaba cerrar todos los flecos, la integración y la aprobación por parte de los organismos reguladores de la competencia. Los meses siguientes se sucedieron sin que se cerrara definitivamente, hasta que estalló la crisis del coronavirus que sacudió los cimientos del sector del turismo. Los ingresos se desplomaron más de un 80% en las grandes firmas del sector, incluidas ambas protagonistas de la transacción.

Lo primero que sucedió fue un frenazo en las negociaciones. Iberia seguía interesada en la compra, pero defendía que las condiciones no podían ser las mismas. No sólo en lo que tenía que ver con el precio, sino también con la forma de pago (en principio se iba a hacer todo en efectivo) y la financiación vinculada. Desde la compañía presidida por Luis Gallego defienden que existen cláusulas sobre las que justificar ajustes de la valoración siempre que se vinculen a una causa de fuerza mayor que, en este caso, sería la pandemia de la Covid-19. Semanas después, el enfriamiento de las relaciones es evidente. No hay visos de llegar a un acuerdo, máxime cuando desde los organismos internacionales señalan a una recuperación lenta de los niveles de demanda previos a la crisis. Esto ha llevado a que aún no se haya comunicado ningún tipo de acuerdo a la Comisión Europea, tal y como apuntó La Información.

La clave hay que encontrarla en la delicada situación económica de Air Europa, como le sucede al resto de aerolíneas. El desplome en el negocio que ha acarreado la pandemia la pone contra las cuerdas. No hay cifras oficiales de 2019 (en 2018, el beneficio antes de impuestos fue de apenas 67 millones de euros para una facturación de 2.100 millones), pero sufrió por las divisas y una cierta ralentización económica y del sector. Su propio presidente, Juan José Hidalgo, no ocultó las alarmas durante la cumbre de la patronal española, celebrada en las dos primeras semanas de este mes de junio. "Estamos secos, no tenemos un duro y no sabemos cómo vamos a resistir; por nosotros mismos es imposible que salgamos adelante, así que tienen que echarnos una mano forzosamente. En mi grupo de empresas, que está saneado, no podemos continuar si no ingresamos", advirtió.

Y esa es la clave: las ayudas públicas. Hidalgo se encargó de reclamarlas al Gobierno. Éste, después de plantear un plan de apoyo al turismo que no convenció a ninguno de los actores, ha decidido poner sobre la mesa su particular rescate. Éste vendría a aliviar la situación y a reforzar el balance de Air Europa para afrontar la operación con Iberia, clave para su futuro al ganar más tamaño. Le permitiría mantener una actividad incipiente, pero aún muy escasa, sin tener que hacer ningún movimiento más extremo. El préstamo solicitado al ICO, de menos de 150 millones, fue relativamente reducido.

El Gobierno ha anunciado sus 'mejores' intenciones par apoyar al sector pero Transportes todavía no ha precisado el alcance de las ayudas a las aerolíneas

¿Cómo van a ser esas ayudas? Aún no se han dado detalles concretos. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, avanzó el pasado jueves que se está ultimando un plan para estas compañías. "Han dispuesto entre 1.500 y 1.800 millones de euros de las primeras líneas de crédito del ICO, pero no es suficiente; necesitan más porque el daño al sector es muy grande", se limitó a asegurar, sin apuntar la cuantía exacta. Por su parte, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, insistió en que se pondrán en marcha "todos los instrumentos" que permitan dar viabilidad al sector aéreo español.

Pero las ayudas no son el único salvoconducto para salvar la operación. También lo es la revisión a la baja de la operación. Según confirman fuentes conocedoras, este podría situarse en un máximo de 600 millones de euros para convencer a Iberia. Se trataría de un duro ajuste de al menos un 40% respecto a las condiciones pactadas en el mes de noviembre. Y aún así, los ratios respecto a su negocio serían bastante favorables. Hay que tener en cuenta que en el año 2018 su beneficio operativo, según los datos que hizo públicos IAG a la CNMV en la presentación del acuerdo en noviembre, fue de apenas 100 millones de euros. Además, las transacciones que llevó a cabo Javier Hidalgo, hijo del fundador y consejero delegado, para comprar acciones de todo el grupo al Banco Santander y Unicaja colocaban la valoración de todo el grupo -del que Air Europa es algo más de la mitad- por debajo de esa cantidad. La venta por parte de la entidad malagueña de su 7% fue por 28,4 millones, colocando el 'precio' de todo el holding en apenas 400 millones.

Pese a las enormes dificultades de esta coyuntura, Iberia sigue defendiendo la transacción como necesaria para su estrategia. En un momento como este ganaría tamaño con líneas en Latinoamérica -24 de los 69 destinos que tiene hoy Air Europa- agrandando su cuota de mercado en esta zona hasta situarse en el 26% alejándose de Air France-KLM (que se quedaría con un 19%). Además reforzaría el 'poder' en el hub aéreo de Madrid frente a los cuatro más grandes de Europa: Ámsterdam, Frankfurt, Londres Heathrow y París Charles de Gaulle. En caso de que decida no seguir adelante deberá abonar 40 millones de euros a la familia Hidalgo.

Precisamente Air France es una de esas grandes sombras en la operación. No tanto por su intención de dinamitar la compra de Air Europa para hacerse con ella, sino por las importantes ayudas públicas recibidas por los gobiernos públicos de sus dos países de origen. Por un lado, los 7.000 millones del Gobierno de Macron -4.000 en un préstamo con garantía pública del 90% y 3.000 de ayudas públicas directas-. Por otro, los 3.400 millones de Holanda. No son los únicos: los 9.000 millones en Lufthansa y los 3.000 millones para 'reabrir' Alitalia. Esta semana será clave para conocer el plan de España y si éste permite salvar definitivamente la operación de Air Europa.

Mostrar comentarios