Viernes, 06.12.2019 - 01:56 h
Reconversión en las 'telecos'

La plantilla de Euskaltel teme un recorte laboral más ante la presión del mercado

La operadora vasca, que acumula un verano con caída de clientes en fibra y móvil, busca ser más rentable para ganar atractivo en bolsa.

La plantilla de Euskaltel teme más despidos
La plantilla de Euskaltel teme más despidos. / Euskaltel

Primero fue la 'bandera blanca' de Kutxabank en la batalla por el poder contra el fondo británico Zegona. Después la irrupción del exjefe de Jazztel, José Miguel García, con la promesa de hacer la compañía mucho más atractiva para el inversor después de acumular caídas importantes en bolsa. Y, por último, los primeros despidos. Esa ha sido la hoja de ruta de los últimos meses para la operadora vasca Euskaltel. Y en la plantilla temen que sea sólo el principio. Creen que habrá más salidas en los próximos meses en ese plan para la gestión "más eficiente" de los costes en la compañía. 

El verano se saldó con varias oleadas de salidas. Primero el flamante CEO decidió prescindir de casi una veintena de directivos que pertenecían a la cúpula anterior. Es algo que suele ser habitual cuando se cambia la cabeza visible de una compañía. La siguiente fue a mediados del pasado mes de julio: otros 25 empleados de las tres grandes filiales (Euskaltel, la asturiana Telecable y la gallega R). Y la última reducción llegó por la segunda fase de la externalización del mantenimiento de las redes a ZTE, con la salida de otros 39 empleados 'extra'.

Ahora, desde la plantilla temen que haya más reducciones de empleados. Fuentes internas confirman a La Información esos temores. Desde los sindicatos no descartan que se vaya a sacar de nuevo la tijera para recortar la plantilla en España durante los próximos meses. Los resultados económicos de su apuesta por la expansión en otros mercados van a ser clave para esta decisión.

La empresa no ha comunicado nada internamente de manera expresa. Al menos por ahora. Pero en las reuniones en las que comunicó las salidas el pasado verano no quiso cerrar la puerta a nuevos ajustes a corto o medio plazo. Al mercado sí que le transmitió durante la conferencia de analistas que harán todas las medidas necesarias para hacer "una gestión más eficiente de los costes" que, junto con unos ingresos de más calidad, eleve la rentabilidad de la compañía. Repitió una y otra vez la necesidad de aprovechar las sinergias entre las tres marcas del grupo (Telecable, Euskaltel y R Cable) y su integración, aunque no hizo mención a nuevos recortes. El margen Ebitda se ha mantenido estable durante los últimos trimestres en el entorno del 49%; es decir, 49 de cada 100 euros ingresados por los productos y servicios son beneficios operativos.

La presión sobre la operadora ha sido fuerte. Y, quizás, el ejemplo más claro se ha visto este verano. La compañía recibió un golpe del resto de operadores, como respuesta a la dura oferta del 70% de descuento de julio. A eso es, al menos, a lo que achaca la dirección de la compañía la caída de clientes en portabilidad en el mes de agosto. Ese mes hubo una caída de 2.800 líneas en móvil y 3.400 en telefonía fija, según los datos provisionales. Según confirmaban a este medio fuentes del mercado, el mes de septiembre seguía en rojo. El rendimiento comercial flojea en un momento decisivo.

A la presión comercial hay que sumar la del mercado bursátil. La cotización de las acciones de Euskaltel sigue estando a años luz del precio al que irrumpió Zegona en el año 2017. Pese a los vaivenes en el mercado, que está castigando de manera importante al sector de las telecos exigiendo más rentabilidades y una mayor reducción de deuda por medio de ventas de activos, están algo mejor que a comienzos de año, donde se situaba por debajo de los 7 euros. Hoy está en 8,15.

Recortes en el sector

Pero, ¿cómo es la plantilla de Euskaltel en España? A cierre del primer semestre del año, se había situado por primera vez por debajo de la barrera de los 700 después de asumir los empleados de la operadora asturiana Telecable. El salario medio es de algo más de 25.000 euros, de acuerdo con los gastos en sueldos de los primeros seis meses del año. Es muy inferior a lo reportado por Másmóvil (45.600 euros) en el mismo periodo o por la propia Telefónica (38.300 euros), según sus balances presentados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Al margen de Euskaltel, el resto del sector vive otra oleada de recortes de personal, después de los expedientes de regulación de empleo que se ejecutaron tras las adquisiciones de ONO y Jazztel. Vodafone acaba de culminar otro ERE a través del cual han abandonado la empresa algo más de un millar de empleados. Por su parte, Telefónica ha iniciado esta semana el proceso para que más de 3.000 de los 25.000 que hoy tiene en España salgan a lo largo de este mes de octubre en un nuevo plan de salidas incentivadas para mayores de 53 años.

Estas dos fuertes reducciones de personal, junto con las que se barajan también en Euskaltel, llevarían de nuevo a mínimos históricos el empleo en el sector de las telecos (y el audiovisual). Según las cifras del regulador, en 2018 se tocó suelo con algo más de 58.600. A esto habrá que sumar las más de 4.000 bajas con los paquetes de este año. Las guerras de precios y el giro del sector hacia un producto más 'low cost' ha hecho las veces de combustible para acelerarlo.

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