Jueves, 20.02.2020 - 01:48 h
Cambios en el operador del sistema eléctrico

El relevo de Sevilla en REE pone el foco en Natalia Fabra, crítica con las eléctricas

La candidatura de la catedrática está en todas las quinielas porque sus propuestas sobre el mercado energético se alinean con las del PSOE y UP.

Natalia Fabra, catedrática de economía de la Carlos III y experta en energía.
Natalia Fabra, catedrática de economía de la Carlos III y experta en energía.

La dimisión por sorpresa del exministro Jordi Sevilla como presidente de Red Eléctrica de España (REE), con un 20% de capital público, ha abierto el juego de las quinielas para ocupar la dirección del operador del sistema eléctrico. Las quinielas son del tipo múltiple, pero hay un nombre que se repite en todas: el de la catedrática de Economía de la Carlos III y experta en energía Natalia Fabra. Hija de Jorge Fabra, que presidió REE de 1987 a 1998, Natalia Fabra es una defensora de las renovables, muy crítica con las eléctricas y también con la forma en la que han engordado sus  beneficios con nucleares e hidráulicas -los beneficios caídos del cielo o windfall profits-. En sus trabajos y publicaciones, Fabra ha argumentado repetidamente sobre la necesidad de contener y reducir el precio de la electricidad, crucial para facilitar la transición energética. 

Los focos han girado hacia Fabra porque su perfil y sus propuestas encajan con el programa de Gobierno pactado entre PSOE y Unidas Podemos y por su proximidad a la vicepresidenta de Transición Ecológica, Teresa Ribera. De hecho, la catedrática, experta en economía de la energía y medioambiente, formó parte del Consejo de Asesor para la Transición Ecológica de la Economía (CAPTE) que montó Ribera con 23 expertos para elaborar propuestas frente al cambio climático. En aquel grupo de expertos participó también Josep María Serena, el actual presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

La candidatura de Fabra para dirigir una empresa como REE, que es clave para la electrificación de la economía y la integración de las renovables pone nerviosas a las empresas eléctricas, pero tiene sentido porque en sus artículos, publicados entre otros foros en el de Economistas Frente a la Crisis, la catedrática ha adelantado sus ideas sobre lo que debe hacer el operador del sistema eléctrico. "La gestión de la interrumpibilidad, de la hidroelectricidad, del bombeo y de las interconexiones internacionales por parte del operador del sistema sería el mejor complemento para responder a la intermitencia de las renovables" sostiene en uno de sus trabajos.

Una REE menguante

Es una propuesta que acentúa el papel de REE como operador del sistema en lugar de centrar su estrategia en el crecimiento, la diversificación de los negocios y el pago de dividendos. REE, como todas las empresas ha cambiado mucho en las últimas décadas. Ha menguado. Entre otras cosas, dejó de gestionar el mercado eléctrico -ahora en manos de OMEL-, dejó de intervenir en los intercambios internacionales y tuvo que cerrar centros de control regionales -Sevilla, Bilbao, La Coruña...-. El reto para el sucesor de Sevilla es grande porque REE es clave para determinar tanto la calidad como el precio de la electricidad.

Las eléctricas están en guardia. El nombramiento de la nueva secretaria de Estado de Energía Sara Aagesen, ha mostrado que Ribera -y por extensión el presidente Pedro Sánchez- van en serio en la revisión del funcionamiento del mercado eléctrico para enfocarlo hacia la transición energética. REE es uno de los centros clave para el negocio y la posibilidad de que Fabra lo dirija despierta muchos recelos. La posible candidata, colaboradora de la Fundación Renovables, ha criticado la "sobreretribución" que han obtenido las eléctricas por la generación nuclear e hidroeléctrica.

La tesis de Fabra es que hay que evitar "hacer pagar a los consumidores por la electricidad más de lo que cuesta". Porque dificulta "el proceso de electrificación de la economía, merma la competitividad de las empresas y drena rentas de las familias". Es una música que chirría en las terminales de las empresas energéticas pero que se ajusta a las propuestas del PSOE y de Unidas Podemos para reformar el mercado y bajar los precios.

Un doble sistema

En el caso de que Fabra llegara a ocupar la presidencia de REE, el papel de la compañía en el sistema eléctrico podría ajustarse más a lo que la propia catedrática y el resto de expertos del CAPTE  aconsejó a Ribera en el año 2017. En su propuesta, el regulador del sistema eléctrico -la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC)- recupera la responsabilidad sobre la cobertura y el mix eléctrico, y el operador del sistema -REE- pasa a desempeñar un papel central en la optimización. Es, al mismo tiempo, un sistema centralizado y un sistema distribuido para aprovechar el despegue de las renovables.

La vicepresidenta Ribera conoce de primera mano las ideas de Fabra para el sector energético y conoce al dedillo su curriculum internacional: entre otras cosas, dirige el proyecto "Current Tools and Policy Challenges in Electricity Markets" financiado por el Consejo de Investigación Europeo (ERC). Es uno de sus puntos fuertes para optar al puesto. En su contra, señalan los más críticos, está el argumento -no demasiado sólido para  sus defensores- de que su padre ya ocupó la presidencia de REE en los año 80 del siglo pasado. 

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