Miércoles, 18.09.2019 - 08:36 h
Antonio Erias es amigo personal del anterior presidente del Gobierno

Ribera lamina al jefe de Mibgas, el último ‘mohicano’ de Rajoy en el sector público

Rául Yunta, antiguo director de Hidrocarburos en la CNMC, será el nuevo presidente de la empresa que gestiona el mercado ibérico del gas 

Antonio Erias y Raul Yanta
Antonio Erias será relevado por Raúl Yunta en la presidencia del Mibgas / LI

Al Gobierno de Pedro Sánchez le faltó tiempo para demostrar su toma efectiva de poder con una purga en toda regla de altos cargos en las principales empresas estatales. Nada más llegar a La Moncloa, tanto las compañías integradas en el Grupo Fomento ( Aena, Renfe, Adif e Ineco) como las más importantes marcas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) fueron renovadas en sus primeros puestos ejecutivos. Sin embargo, el más directo amigo de Rajoy promovido directamente por el anterior presidente del Gobierno como es Antonio Erias Rey, titular de Mibgas (Mercado Ibérico del Gas), ha seguido 'emboscado' en su sillón presidencial. 

Ahora, medio año después del cambio de Gobierno y cuando ya se está hablando de elecciones anticipadas, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha puesto en marcha el relevo del último 'mohicano' de Rajoy en el sector público empresarial. Erías Rey será sustituido al frente de Midgas por Raúl Yunta, uno de los más expertos conocedores del mercado de hidrocarburos con veinte años largos de experiencia en labores normativas y de regulación, tanto en la actual Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) como en la antigua Comisión Nacional de la Energía (CNE).

El cambio ha estado supeditado al acuerdo de los distintos agentes que participan en la empresa. Tanto las empresas españolas y portuguesas del sector como los propios organismos reguladores y el operador del mercado (OMEL) que preside la ex directora general de la Energía, Carmen Becerril, disponen de su particular voz y voto en el consejo de administración de Mibgas. Esta diversidad de intereses ha obligado al equipo ministerial que dirige el secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, a trabajar con cierta cautela para no generar suspicacias acerca de un nombramiento que tiene especial trascendencia para el desarrollo eficiente del proyecto creado en 2015 con vistas a la creación de un mercado único del gas en toda la Península Ibérica. 

El Mibgas adquirió carta de naturaleza a principios de 2017 cuando los precios de la electricidad se dispararon en España y el entonces ministro de Energía, Álvaro Nadal, exigió a los operadores dominantes en el sector gasista que actuasen de manera eficiente con ofertas destinadas a favorecer la competencia y propiciar una bajada de los precios de la materia prima. La medida afectó directamente a Gas Natural Fenosa, la actual Naturgy, y a Endesa que fueron puestas en evidencia y obligadas a facilitar la liquidez de un mercado que estaba operando con muy escasos volúmenes de actividad.

Las empresas reaccionaron en contra entendiendo que la disposición del ministro era perversa para sus intereses y cargaba en sus respectivas cuentas de resultados unos costes imprevistos en beneficio de otros agentes comerciales, además de los propios consumidores. El tira y afloja con el Gobierno puso de manifiesto en todo caso la escasa eficacia del Mibgas o, cuando menos, la relativa atención que las empresas estaban prestando a este mercado organizado que fue auspiciado en su origen con todas las bendiciones políticas.

El fiasco reconocido del Mibgas fue utilizado como arma arrojadiza del debate parlamentario cuando Podemos denunció que la entidad estaba presidida por Antonio Erias, catedrático de Economía Aplicada por la Universidad de A Coruña, ex diputado del Partido Popular y miembro ilustre de ese virtual clan gallego que la oposición ha venido identificando en torno al ex presidente del Gobierno. El carácter secundario del mercado oficial del gas y su escaso nivel de transacciones no eran el mejor aval para defender la gestión de Erias. A la postre, la labor del presidente saliente del Mibgas fue denunciada como una prueba más de esas puertas giratorias que han permitido a no pocos políticos disfrutar de cargos muy bien remunerados dentro del sector energético.

Un técnico en el mercado de hidrocarburos

El Gobierno socialista ha decidido ahora que la empresa esté presidida por un técnico con acreditada solvencia y reputación profesional. Raúl Yunta responde al perfil de un experto que lleva años trabajando en asuntos relacionados con la regulación normativa del mercado gasista. En la actualidad desempeñaba su labor como adjunto al director de Energía de la CNMC, Fernando Hernández. Se da la circunstancia que Yunta fue uno de los directivos cesados con motivo de la creación en 2013 del actual organismo supervisor pues no en balde había sido previamente el máximo responsable del área de Hidrocarburos en la antigua CNE.

Yunta se ha mostrado en sus comparecencias públicas como un acérrimo defensor de una mayor competencia en el sector energético. En su opinión, España tiene garantizada la seguridad de suministro y la sostenibilidad dentro del mercado energético, pero necesita mejorar en cuestiones de competitividad. Justo lo que Álvaro Nadal echaba también de menos cuando puso al Mibgas en el ojo del huracán como mecanismo funcional para domesticar el recibo de la luz y conseguir que los precios de la electricidad no se desboquen cada dos por tres en España.

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