Viernes, 06.12.2019 - 21:01 h
Este año

Roures reta a Hacienda por la sangría en impuestos al comprar ligas extranjeras

Mediapro exige la devolución de impuestos pagados en los últimos cuatro años por los cánones de los derechos de retransmisión.

Jaume Roures, presidente de Mediapro
Roures inicia una pelea con Hacienda por sus derechos deportivos internacionales. / EFE

Mediapro arranca una pelea con Hacienda. El grupo audiovisual liderado por Jaume Roures exige a la Agencia Tributaria los impuestos cobrados por los cánones de los derechos audiovisuales deportivos que había adquirido a operadores internacionales, como ligas de fútbol de otros países. Entiende que no están protegidos por los derechos de autor, por lo que entiende que lo cobrado es "indebido".

Fue el pasado mes de febrero cuando Mediaproducción SL reclamó a Hacienda que se iniciara una inspección sobre la retención aplicada a los cánones de esos derechos deportivos. La compañía entiende que no pueden ser calificados como "obras literarias, artísticas o científicas". ¿Consecuencia? Defiende que no están protegidos por propiedad intelectual, según queda reflejado en la memoria anual de 2018 recién presentada en el Registro Mercantil.

La compañía se apoya en alguna jurisprudencia europea que no califica estos derechos como este tipo de obras. Y si es así, tampoco debería tener, según su opinión, esa misma calificación para el tema impositivo. ¿Cuál es la implicación? Según explican diferentes fuentes conocedoras, si no se establecen con esta categoría, el impuesto se abona donde se paga por esos activos -en el país de origen de la competición- y no en España.

La compañía ha mantenido "una posición conservadora" por lo que ha seguido aplicando la retención mencionada e ingresando a la Agencia Tributaria dichos importes. Sin embargo, en la citada actuación, le ha exigido que devuelvan los ingresos "indebidos" de los últimos cuatro ejercicios. ¿La cantidad? No la hace pública.

Mediapro hoy es el titular para España de los derechos de la Champions League y la Europa League (que fueron vendidos a Telefónica), de la Liga Francesa o del Mundial de 2022 (Qatar). Estos son adquiridos a las diferentes competiciones para luego distribuirlos en el país.

Las peleas abiertas

Esta no es la única batalla abierta por la compañía. La más destacada tiene que ver con el Grupo Prisa (Audiovisual Sports SL) y su demanda en la que le exigía daños y perjuicios por las medidas cautelares que prohibieron al grupo catalán la explotación de los derechos audiovisuales de los clubes de fútbol de los que era titular en 2007. La Audiencia Provincial de Madrid condenó a Prisa a pagar 51 millones de euros. La editora de El País anunció recurso extraordinario, por lo que Roures no da por cerrado este capítulo.

A esta se suma otra demanda interpuesta por Telefónica. La operadora les exigía a Total Channel (la plataforma de pago adquirida por mediapro) 8,6 millones de euros por la desaparición de los canales 'Abono Fútbol' y 'Abono Fútbol 1'. En febrero se celebró juicio, sin que haya habido aún ningún pronunciamiento.

Con todo, el año 2018, Mediapro lo cerró con unos ingresos que rozaron los 1.500 millones de euros, lo que supone un incremento de más del 26% respecto al año anterior. Su resultado de explotación creció en una proporción similar hasta los 130 millones. Lo achacan, principalmente, a la mejora de la rentabilidad del área de gestión de derechos deportivos por los buenos resultados de la comercialización internacional de La Liga española.

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