Miércoles, 11.12.2019 - 13:34 h
Batalla legal con la constructora

La sede del INE se cae a trozos una década después de ser reformada por 22 millones

Una serie de desprendimientos de la fachada obliga a aprobar la 'declaración de emergencia' para abordar la rehabilitación integral del edificio.

Fotografía frontal sede INE / EFE
El INE aprueba la 'declaración de emergencia' de su sede para acelerar la reforma. / EFE

"Además de incorporar las últimas tecnologías y diseños en su concepción arquitectónica, el elemento más llamativo del nuevo edificio es la decoración de su fachada, obra de Pepe Cruz Novillo, artista plástico que lleva varios años desarrollando su concepto de 'diafragma' sobre diversos formatos y soportes". En la remozada sede del INE - a cuyo tríptico de presentación corresponde el anterior párrafo- el concepto de Cruz Novillo se plasmó en una serie de placas rectangulares distribuidas a lo largo de la fachada y que representan según códigos numéricos y cromáticos 58 indicadores estadísticos que elabora la institución. Una de esas placas se desprendió en la madrugada del pasado 28 de junio desde la planta octava del edificio y fue a caer justo junto al acceso principal en la madrileña calle de Estébanez Calderón, afortunadamente desierta a esas horas y sin el trasiego de entradas y salidas de trabajadores y visitantes que habría solo unas horas después. La Dirección del INE decidió cerrar inmediatamente ese acceso para evitar posibles accidentes.

Menos de dos semanas después, la inspección ordenada por la dirección de la institución y las autoridades municipales para chequear el estado de mantenimiento del edificio detectó una placa mal asegurada en la zona de la azotea, justo en la vertical de la entrada al edificio por el Paseo de la Castellana, la conocida como 'entrada del presidente' que desde el 28 de junio había sido habilitada como entrada principal de todos los trabajadores tras el mencionado desprendimiento. Al INE no le quedó más remedio entonces que cerrar también esa entrada, 'habilitar' la rampa del garaje como acceso para trabajadores y visitantes, y tramitar  la 'declaración de estado de emergencia' del edificio para poder abordar por la vía rápida la reforma integral del edificio, pospuesta por diferentes motivos desde hace años.

"Han sido los últimos incidentes y, especialmente por el desprendimiento, también los más importantes, pero el edificio presenta problemas casi desde el momento en que se entregó", asegura Pedro González, representante de UGT en el Comité de Seguridad y Salud del INE. Eso ocurrió en el año 2005, aunque no se empezaría a utilizar hasta 2007. El flamante aspecto exterior de la sede central del INE, a la que el concepto de Cruz Novillo y la planta diseñada por César Ruiz-Larrea y Antonio Gómez Gutiérrez han convertido en una de las joyas arquitectónicas de Madrid, oculta un interior en estado 'ruinoso'.

Goteras en varias partes del edificio que mantienen inutilizados un puñado de despachos, placas mal aseguradas "con cuatro puntos de silicona", problemas de estanqueidad, corrientes de aire dentro del edificio, desprendimientos permanentes de partes de la estructura interior, desconchones en el aparcamiento, problemas de climatización... la calidad de los acabados del edificio ha generado tal volumen de problemas que el INE decidió en su día reclamar ante la Justicia el trabajo realizado por la empresa constructora, Ferrovial, en busca de compensación. El asunto se enredó y ahora mantienen demandas cruzadas en los tribunales a cuenta de la reforma de la sede del INE, que con tanto boato se presentó allá por el año 2007 y cuya factura se elevó a 22 millones de euros.

La 'contrarreforma' pendiente

La 'declaración de emergencia' aprobada por el Comité de Dirección del INE busca ahora habilitar una vía de urgencia para abordar una reforma estructural necesaria que por diversas razones no se ha podido ejecutar antes. En principio por el enredo judicial entre el INE y Ferrovial, aún no resuelto, según las fuentes consultadas, y que ha impedido cualquier mejora en los cerca de tres lustros transcurridos desde la entrega del edificio en 2005.

La Dirección del INE intentó después resolver los problemas más acuciantes del edificio mediante una encomienda de gestión a la empresa pública Tragsa. Pero el sistema de adjudicación directa escogido por Estadística no convenció a las empresas constructoras interesadas en el contrato, que impugnaron la fórmula de la 'encomienda de gestión' y lograron paralizar la ejecución del contrato.

El sistema de la 'declaración de emergencia' aprobado ahora por el INE ante los últimos acontecimientos permite a la institución, entre otras cosas, encomendar los trabajos vinculados a la misma por la vía rápida sin esperar a los garantistas procedimientos que establece la Ley de Contratos del Estado. Según las fuentes sindicales consultadas, una vez resuelto el problema más acuciante de garantizar la seguridad de los trabajadores y de los viandantes mediante el apuntalamiento de las placas mal aseguradas, la disposición de una red de seguridad en todo el perímetro del edificio y la habilitación de una parte de la rampa del aparcamiento como acceso, el INE pretende ahora abordar el problema de los desprendimientos en la fachada mediante una reforma integral a realizar durante el mes de agosto.

"La idea es adjudicar la obra en los próximos diez días y completar la reforma a ser posible a lo largo del mes de agosto", asegura Pedro González de UGT. Se había especulado con la posibilidad de cerrar el edificio y trasladar la plantilla a otro edificio del Estado en tanto durara la reforma, pero este extremo no ha sido confirmado por el INE, que se limita a asegurar que de momento "no está previsto" pero que en función de los acontecimientos "se valorarán todas las opciones posibles dando la máxima prioridad a la seguridad en todo caso".

Fuentes del sindicato CCOO muestran su preocupación por la falta de información a los trabajadores, no sólo sobre las medidas a adoptar por parte de la Dirección del INE para garantizar la seguridad de los trabajadores, sino también sobre los informes realizados por los bomberos o el propio arquitecto del INE después de los desprendimientos de los últimos días. Fuentes sindicales aseguran de que existe el riesgo de que el Ayuntamiento de Madrid determine cerrar el edificio por el riesgo que implica. La Información se ha puesto en contacto con el Consistorio para confirmar este extremo sin recibir contestación. 

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