Miércoles, 19.12.2018 - 13:48 h
Los tropiezos en la distribución

Shana, Okeysi, Blanco... los perdedores del 'retail' español a la sombra de Inditex

En los últimos años, a pesar de la recuperación económica, nombres que se hicieron un hueco en la distribución han caído en concurso o liquidación.

Tienda Blanco
Exterior de un establecimiento de Blanco. / EFE

"El textil tiene dos claves. La primera, siempre, es la localización, que tus tiendas estén en el mejor sitio posible para llegar a tus clientes. La segunda, que tus márgenes sean capaces de soportar tu estrategia comercial. Y ahí es donde se suele tropezar", indica un directivo de una de las grandes firmas de consultoría especializadas en el textil. Una capacidad para rentabilizar las ventas, en un sector donde los márgenes son muy reducidos y donde Inditex lo domina casi todo, que en los últimos cinco años se ha llevado por delante a marcas como Blanco, Okeysi, Festa y, ahora a Shana o Double Agent.

Estas dos últimas forman parte de Comdifil, que perfila su liquidación. La compañía, matriz de Comdipunt y de las anteriores cadenas, suma deudas por valor de 119 millones de euros, según la información publicada por La Vanguardia. La compañía no ha logrado convencer a sus acreedores de la viabilidad de su plan para salir adelante, que proponía quitas a su deuda de entre el 85% y el 90%.

La historia de Shana está, en gran medida, ligada a Inditex porque su grupo fue proveedor del gigante gallego. Hasta que decidió dar el salto en solitario. En 2005, decidió desligarse de la compañía fundada por Amancio Ortega y operar como cadena con la cadena Friday’s Project, que después convirtió en Shana. La idea era competir en formatos similares y plantar cara a algunas de las cadenas de Arteixo, sobre todo a Bershka, destinada a un cliente más joven.

Shana y Double Agent repetirían el camino que han seguido otras cadenas, como Okeysi, Flamenco o Festa, que trataron de encontrar una segunda oportunidad y no lo lograron. Operaban en segmentos diferentes, desde el 'low cost' a un segmento de precios medio, pero tampoco fueron capaces de redefinir su estrategia. "Es difícil encontrar un hueco de crecimiento cuando tus principales competidores son Primark o Zara, que han demostrado de sobra lo bien que lo saben hacer. Mira ahora los problemas de H&M que, incluso, está tratando de reinventarse con el lanzamiento de nuevas cadenas", añade el mismo consultor.

La cadena sueca acaba de lanzar al mercado dos nuevas marcas Arket y Nyden, que aún no han llegado a España y que compiten en un segmento de precios más alto que H&M. Las lanza en un contexto de caída de ventas. En el primer trimestre de este año, H&M ha recortado su beneficio neto un 28%, a 6.010 millones de coronas suecas (el equivalente a unos 600 millones de euros). También ha tropezado en España, donde sus ventas se han recortado un 2% en los tres primeros meses del año.

La caída de Blanco

Si hay una marca que ejemplifica el traspiés del textil en los últimos años es Blanco. Justo antes de la crisis, la cadena fundada por Bernardo Blanco estaba inmersa en un ambicioso plan de expansión. Buscaba implantarse en medio mundo, siguiendo la estela de Zara y de Mango. Era el tercer grande del sector.

Su ambición no estaba preparada para un revés económico de varios años. Esquivó como pudo un primer concurso de acreedores hasta caer en manos Alhokair, un inversión árabe, socio de Inditex en su país, que no sólo no fue capaz de garantizar su supervivencia, sino que, además, acabó con toda la cúpula directiva denunciada ante la Audiencia Nacional por las dudas sobre cómo se gestó su quiebra final.

Los tropiezos del lujo

Los problemas no sólo se han quedado en el segmento de precios más asequible. Firmas que han llegado a pasarela Cibeles, hoy Mercedes Benz Fashion Week también han sufrido. Los sevillanos Victorio y Lucchino cayeron (y superaron) un concurso de acreedores. No lo logró la diseñadora de lencería Alma Bloom. Y otros, como Javier Larrainzar o Amaya Arzuaga, simplemente, decidieron echar el cierre y abandonar el negocio.

Aún hay firmas que están tratando de sobrevivir, como la diseñadora Sybilla que, la pasada semana, después de haber superado ya una crisis, asumió que está buscando inversores para volver a armar sus finanzas.

Dos que sí han conseguido recuperar el equilibrio financiero son la firma de moda textil System Action y la cadena de zapaterías Marypaz. La primera lo ha alcanzado gracias al rescate realizado por la firma catalana Paz Torras; y la firma de calzado 'low cost', gracias al capital riesgo y a la inyección de 30 millones del fondo Black Toro.

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