Jueves, 14.11.2019 - 01:38 h
Movimientos en startups

Sonae repliega en Ulabox tras comprar el 7% de la startup del 'ex Inditex' Nextail

El gigante portugués pasa a ostentar el 36% del supermercado online español. Su participación en Nextail la valora en 31 millones de euros.

Jaume Gomá, CEO de Ulabox.
Ulabox, cuyo CEO es Jaume Gomá, frena su crecimiento. / L.I.

Ganó peso durante los dos últimos años hasta rozar la mayoría accionarial. Ahora, el gigante portugués Sonae, valorado en 1.600 millones de euros, empieza a replegar velas en el primer supermercado online puro español Ulabox. Durante el tercer trimestre de este año ha reducido del 42% al 36% su participación en la compañía con sede en Barcelona. Mientras tanto ha mantenido su apuesta por las startups españolas tras comprar el 7% de Nextail, la compañía fundada por un ‘ex jefe’ de Inditex para mejorar la gestión del stock en las tiendas de moda.

En 2015, los lusos irrumpieron en el accionariado para convertirse en el accionista de referencia de la startup, dos años después de que hiciera lo propio el grupo de supermercados Miquel Alimentació. Puso sobre la mesa 3,2 millones de euros para quedarse con el 28,7% de la empresa, valorándola en algo más de 11 millones, casi cuatro veces las ventas del año anterior.

En plena ralentización

Con las diferentes inyecciones de capital durante los dos siguientes años alcanzó el 42%... hasta el tercer trimestre de este año. Fue ahí cuando bajó su participación. Lo hizo en seis puntos porcentuales. ¿La razón? Sonae no hace mención en su informe presentado en la bolsa portuguesa. Pero todo hace indicar que ha tenido lugar una ronda de financiación con la que el grupo acabó diluyendo su porcentaje. En el Registro Mercantil se incluyó una ampliación que suponía sumar una quinta parte del capital. La Información ha intentado recabar la opinión de Ulabox, que ha descartado hacer ninguna valoración. Desde Sonae, se limitan a asegurar que se ha dado acceso a nuevos inversores dentro de la compañía y de ahí su dilución en el accionariado.

Este paso atrás de los portugueses llega en un momento en el que Ulabox trata de lidiar con una cierta ralentización en el crecimiento en un sector, el de la venta de alimentación online, que no consigue despegar en España y que además de contar con gigantes online puros como Amazon también tiene a otros ‘tradicionales’ como Mercadona o El Corte Inglés que están acelerando sus ventas por internet.

Durante los nueve primeros meses de este año los ingresos de la compañía superaron los 7,3 millones de euros, apenas un 8% de crecimiento respecto al año anterior, de acuerdo a la memoria presentada por Sonae al regulador de su país. Superará, si nada lo impide, la barrera de los 10 millones anuales. El incremento ha sido similar en las pérdidas, uno de sus particulares lastres: 2,8 millones de euros. Los escasos márgenes y los gastos para tratar de crear un mercado que aún no existe no deja de pasar factura a su cuenta de resultados.

Un 7% de Nextail por 2,3 millones

A cambio de este repliegue en Ulabox, los portugueses se convierten en un accionista relevante de Nextail, la startup española fundada por Joaquín Villalba, ex jefe de las operaciones logísticas en Europa de Inditex, y Carlos Miragall, de la consultora AT Kearney. En la última ronda de 8,8 millones de euros (10 millones de dólares), anunciada a finales de junio, Sonae puso sobre la mesa 2,3 millones. Con esa inyección logró comprar el 7,43% de la tecnológica. Es decir, se valoró en 31 millones de euros.

Junto con el grupo portugués entró en el accionariado el fondo europeo Keen Venture Partners. A esto hay que sumar al fondo español Nauta Capital, accionista de Social Point o Privalia, que también incrementó su apuesta por la compañía, pues ya era socio.

¿Quién es Nextail? Se trata de una compañía fundada a finales de 2014 y que tiene como objetivo resolver la gestión de stock en el sector de la moda. Gracias a su tecnología envían las prendas a las tiendas donde más probabilidad hay de venderlas; recortan el llamado ‘stock fantasma’ y el ‘stock Robin Hood’. Sus primeros clientes fueron Kira y Quicksilver. Ahora manejan el inventario de 2.500 tiendas (valorado en más de 500 millones de dólares) y tiene otros clientes como Kiko o Amichi.

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