Tras el impacto de la Covid

Spotahome ejecuta un duro ajuste para recortar hasta un 80% el gasto general

La startup, participada por Kleiner Perkins o FG, inicia un ERE, prescindirá de fichajes estrella de su cúpula y cerrará oficinas fuera de España.

Consejero delegado de Spotahome
Alejandro Artacho, consejero delegado de Spotahome.
L.I.

Y volvió a sacar la tijera. Esta vez, con un recorte mucho más duro. La startup española Spotahome quiere alargar todo lo posible su caja después del fuerte golpe sufrido por la crisis del coronavirus y las restricciones a la movilidad en todo el mundo. Por ello lleva a cabo un ajuste que debería desembocar en un ahorro de costes generales de hasta el 80%. Prepara decenas de despidos, para lo que ya ha iniciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), y el cierre de prácticamente todas las oficinas abiertas fuera de España. La compañía, hoy dirigida por Alejandro Artacho, ha recibido en este tiempo el respaldo de inversores de renombre como el histórico megafondo estadounidense Kleiner Perkins, directivos de Silicon Valley o el expresidente de BBVA, Francisco González. Unos accionistas que la valoraron en algo menos de 150 millones de euros hace apenas dos años.

Spotahome se fundó en 2014. Y tenía como objetivo digitalizar todo el proceso del alquiler de viviendas para media y larga estancia, orientado sobre todo al sector educativo y empresarial, para dar servicio a trabajadores trasladados temporalmente o estudiantes de Erasmus o de másteres que pueden reservar la vivienda a distancia y a través de internet. Ese sigue siendo su foco hoy en día y el grueso de su negocio. El confinamiento global causado por la pandemia, iniciado el pasado mes de marzo, acarreó un frenazo en el movimiento de personas entre los países. Eso desembocó en un parón en el negocio. Pese a que se empiezan a levantar los vetos, la realidad es que en la 'nueva normalidad' el negocio se podría ver afectado. Y por eso el equipo dirigido por Artacho ha puesto sobre la mesa del consejo algunas medidas drásticas de recorte.

La compañía arrancó este año 2020 con necesidades de capital. Un año y medio después de la última gran ronda de más de 34 millones -y tras un acercamiento infructuoso al megafondo de startups de Softbank- se puso manos a la obra para recapitalizarse. Logró 'in extremis' una inyección de millones de euros, que no ha sido cuantificada oficialmente ni tampoco reportada aún al registro mercantil de Reino Unido, donde está radicada su sociedad holding. Esa gasolina fue aportada, principalmente, por los accionistas actuales. El objetivo ahora es tratar de alargar ese dinero lo máximo posible

La consecuencia es un paquete de reestructuración que ya ha sido presentado a los inversores y con el que se persigue recortar los gastos generales en hasta el 80%. Se trataría de un 'reseteo' en toda regla, con una serie de medidas que comienzan con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para la plantilla que implicará decenas de despidos. Para ello ya se ha iniciado todo el proceso legal y se ha nombrado a representantes de los empleados para negociar los términos, según confirman varias fuentes conocedoras. La plantilla total, entre todas las sedes, superaría los 250 puestos, tras el ajuste que ya hubo en febreroEste medio se ha puesto en contacto con la dirección de la compañía, que no ha querido hacer declaraciones.

Entre esos despidos que ya se están negociando estarían algunos de los fichajes estrella que se anunciaron tras la ronda de Kleiner Perkins en 2018. El consejero delegado decidió que había que profesionalizar la cúpula ejecutiva, conformada por la jefatura de tecnología (CTO), finanzas (CFO), crecimiento (CGO), producto (CPO) y operaciones (COO). Aterrizaron en la plantilla un puñado de experimentados directivos para ocupar esos puestos y relevar a varios de los cofundadores. Procedían de compañías importantes como Amazon, Uber o Tripadvisor, de donde se les reclutó con una fuerte inversión. Según aclaraba el propio Artacho en una entrevista reciente, algunas de esas contrataciones no funcionó.

Junto a la reducción de personal, que aún no está fijada en número, se encuentran otros recortes vinculados a otros gastos. Los principales tienen que ver con la expansión internacional. En los últimos años, las operaciones de Spotahome crecieron hasta trabajar en once países. El planteamiento ahora es cerrar todas esas oficinas locales para centralizar toda la gestión desde la sede que tienen en Madrid. Entre esos emplazamientos se encuentra Londres, cuya apertura levantó cierto debate interno. Esos fichajes estrella fueron ubicados allí, lo que llevó a una cierta 'bicefalia' en el día a día, según confirmaron a La Información varias fuentes conocedoras.

Kleiner Perkins, clave

Ese agresivo crecimiento, con un fuerte gasto vinculado, ha tenido coste. En el año 2018, último del que hay cuentas disponibles en los registros, la compañía ingresó más de 6 millones de euros de las comisiones cobradas tanto al inquilino para la reserva de la vivienda, como al dueño del activo por toda la gestión. Pero las pérdidas superaron los 12 millones. Las de 2019 aún no han sido presentadas, aunque varias fuentes conocedoras de los números aseguran que los 'números rojos' serían significativamente superiores a esa cantidad.

El punto de inflexión fue la irrupción de Kleiner Perkins. El megafondo de Silicon Valley, uno de los más antiguos del sector y que estuvo presente en los principales gigantes tecnológicos como Google o Amazon, aportó buena parte de los 34 millones de euros de la ronda de la que ahora se cumplen dos años. Para hacerse una idea de lo que representa para la gestora esta inversión, hay que recordar que sólo en los últimos cuatro años ha levantado 2.300 millones de dólares en tres vehículos distintos. El objetivo que planteó al equipo directivo era el de acelerar de manera importante el crecimiento.

Junto a Kleiner Perkins, Spotahome cuenta con un accionariado plagado de nombres destacados del ecosistema tecnológico. En esa última transacción entraron algunos directivos relevantes de Silicon Valley como el controvertido cofundador y exCEO de Uber, Travis Kalanick; el creador del gigante de la nube Dropbox, Drew Houston, o el cofundador de Yelp, Jeremy Stoppelman. A estos hay que sumar fondos nacionales destacados como es el caso de Seaya Ventures, también accionista de otras startups de renombre como Cabify o Glovo) o All Iron Ventures, liderado por los dos emprendedores de Ticketbis. También se encuentra el expresidente de BBVA, Francisco González, o el veterano de internet Javier Otegi Etxebeste, exdirector general de Yahoo Europa.

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