Sábado, 04.04.2020 - 05:24 h
La tercera oleada de operaciones

¿Sólo pueden quedar tres? Más baile de fusiones en las telecos pese a  la CNMC

Orange sondea la compra de Euskaltel, quinto operador en España, mientras todas las quinielas colocan a Másmóvil como otra de las 'joyas'.

Laurent Paillassot es CEO de Orange desde octubre de 2015.
Orange ha movido ficha el primero en esta nueva oleada. / EP

Febrero de 2018. Laurent Paillassot, máximo directivo en Orange en España, lo tenía claro: "Hoy hay cinco operadores en España y sí... podemos tener cuatro; hay espacio para más consolidación". Un año después es la primera en mover ficha al sondear la compra de Euskaltel en lo que supone un nuevo baile de adquisiciones. Una oleada más que se da de bruces con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) muy reacia a la concentración de actores en un sector sumido en una fuerte guerra de precios desde hace casi dos años.

Hace ahora cinco años, Jazztel y ONO eran los grandes ganadores en el mercado móvil. Y obligaron a los grandes a mover ficha. La propia Orange respondió a Vodafone, en aquel entonces segundo operador, después de que éste sacara la chequera para hacerse con ONO y completar así su red de fibra (7,2 millones de hogares) y sumaran 1,9 millones de clientes de móvil, fijo y televisión. Los galos anunciaban en septiembre de aquel 2014 -marcado a fuego como el año de las fusiones- la adquisición de Jazztel por 3.300 millones para adelantar por la derecha a su rival y frenar la sangría de clientes móviles.

Ahora, las condiciones de mercado son similares a las de entonces: un fuerte calentamiento competitivo, con un nivel de portabilidades móviles muy alto (marcado por la presencia de un cuarto operador fuerte como es Másmóvil) y unas importantes inversiones que afrontar por delante (en ese 2014, la fibra y el 4G y ahora más centrados en el 5G). Y muchos analistas dan por hecho que llegará una nueva oleada.

Los reguladores como freno

Ante los tambores de fusiones, la CNMC ha sido muy clara. El propio presidente del organismo, José María Marín Quemada, lo expresó así hace ahora un mes: “Puedo entender que haya quien piense que no hay espacio para tanto operador; pero desde la óptica del funcionamiento del mercado y de la capacidad de elección de los consumidores, es una buena noticia”.

Sin embargo, sus homólogos europeos, que han mantenido una posición muy similar en los últimos años, abrieron la veda de las uniones el pasado mes de noviembre. La Comisión Europea dio luz verde sin condiciones a la unión en Holanda entre Deutsche Telekom y la filial holandesa de la operadora sueca Tele2. Los mercados lo interpretaron como un giro en su política y esa semana se vivió un festín en bolsa, después de un año negro para las grandes compañías del sector.

Justo unos días antes, las tres telecos al unísono elevaron la voz para exigir un marco regulatorio europeo que permitiera más fusiones. El presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, ponía cifras: 450 operadores en Europa frente a los cuatro que controlan buena parte del mercado estadounidense y los tres que lo hacen en China. El CEO de Orange quiso explicarlo: "El tamaño es importantísimo; no podemos llegar a ningún sitio sin capacidad de inversión y el juego de escala para Europa es muy importante".

Si finalmente se consuma la oferta de Orange para hacerse con Euskaltel, el visto bueno del regulador sería un obstáculo, pero no insalvable. Principalmente porque se trata de una compañía cuyo negocio se localiza sólo en el norte de España y su fusión con los galos no le haría ganar de golpe un gran tamaño. En el lado contrario, reduciría de cinco a cuatro los operadores en el panorama español.

¿Cómo queda el resto de competidores?

Queda por ver cómo reaccionan el resto de competidores ante este movimiento. Vodafone es, quizás, quien se quedaría en una situación más comprometida. En plena reestructuración de su negocio en España (ERE, recorte de valor de sus activos y giro hacia el 'low cost'), la compañía agrandaría mucho más su distancia con Orange. Su situación económica no le pondría fácil responder.

¿Y Másmóvil? En esta ecuación, el cuarto operador se convertiría en el otro gran objetivo, no sólo para los operadores españoles. Siempre ha estado en las quinielas, pero la compra de Euskaltel reduce de manera significativa sus posibilidades de uniones en el mercado español. No en vano, su fusión con la operadora vasca siempre ha estado como una posibilidad.

El cortejo de Orange a Euskaltel no tiene el éxito garantizado. Queda aún mucho por dilucidar (y negocioar). Pero la realidad es que con él arrancan los motores de la tercera ronda de fusiones en el sector de las telecomunicaciones en España.

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