Sábado, 19.10.2019 - 08:04 h
Un acuerdo para defenderse

¿Principio y fin de la gran amistad con Netflix? Telefónica se une a Atresmedia

Las dos grandes amenazas a las que se enfrentan ambos: los bolsillos de oro de Netflix para producir y la irrupción de 'majors' con su streaming.

Pallete y Hasting han sellado un acuerdo histórico
Pallete y Hasting han sellado un acuerdo histórico. / Telefónica

24 de mayo de 2018. El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, sellaba con su homólogo en Netflix, Reed Hasting, un acuerdo histórico. La operadora española integraba la oferta del gigante del streaming en sus paquetes de conectividad (fibra y móvil) en todos los mercados en los que está presente. El directivo español advertía: "Esto es sólo el comienzo de una gran amistad". Ahora, un año y medio después, la teleco se abraza a Atresmedia para tratar de ganar tamaño (y ahorrar costes) en la batalla por el contenido propio... también contra Netflix y contra los que llegarán en los próximos doce meses, como Apple, Disney o Warner.

El acuerdo entre la teleco española y el grupo audiovisual se anunció este viernes y va más allá del terreno puramente comercial. Ambos crearán una nueva sociedad al 50% cada uno para centralizar ahí la producción y venta a nivel global de series y cine. El objetivo: promover coproducciones con otras compañías y producir para terceros. Es una reacción ante la fortísima competencia en el sector con la que deberán lidiar en los próximos años.

Hoy, ambas compañías se enfrentan a dos grandes amenazas. Por un lado, la falta de tamaño ante una batalla global de contenido, en el que los grandes jugadores se aprovechan de economías de escala que permiten rentabilizar las fuertes inversiones de una manera más sencilla. Por otro, la fragmentación del terreno de juego del contenido con la llegada de grandes 'majors' del sector, como Warner o la propia Disney, con sus propios servicios de streaming en los próximos doce meses. Unos servicios que incluirán, en no pocos casos, sus propias producciones en exclusiva para sus clientes.

Luchar contra bolsillos de oro

El reto del tamaño es evidente y los números no dejan lugar a dudas. Hoy Netflix se ha convertido en un gigante de la producción. Hace varios años se dio cuenta de que se podía quedar sin contenidos que comprar y decidió lanzarse a crear los suyos propios. ¿La consecuencia? Hoy tiene, según sus propias cuentas presentadas en la SEC estadounidense, más de 18.500 millones de dólares de pagos comprometidos en contenidos para streaming para los próximos tres años. Más del 70% de sus ingresos los gasta en cine y series. Eso le daría un presupuesto sólo para este año de más de 15.000 millones para gastar.

Esas son las magnitudes en el lado de los contenidos. Al contar con una audiencia global, esos desembolsos los puede rentabilizar en todo el mundo, aprovechándose de las economías de escala. A cierre del segundo trimestre de este año contaba con 151 millones millones de suscriptores, de los que más de 91 millones están fuera de las fronteras de Estados Unidos. Netflix, y otros gigantes del sector, pueden afrontar pagos millonarios por producir (o comprar) contenido, pues pueden rentabilizarlo a nivel global. Sólo en julio se conoció que invertirá 520 millones de dólares en tres películas: 'Red Notice', con Ryan Reynolds; 'The Irishman', con Robert De Niro o Al Pacino, o '6 Underground'. Por su parte, Apple ha confirmado que pondrá sobre la mesa 6.000 millones de dólares para sus propias series, programas y películas.

Por tratar de comparar, sólo en el lado de las series, Telefónica se marcó el objetivo de invertir unos 100 millones de euros anuales en varias series de producción propia. Ahora, con Atresmedia, la capacidad para invertir y, sobre todo, la atracción de toda la experiencia del grupo audiovisual, permitirá acelerar las cifras.

El otro gran reto: contra Warner... o Disney

A las economías de escala que pueden afrontar HBO o la propia Netflix hay que sumar otra derivada del mercado: las grandes 'majors' de Hollywood quieren también quedarse con parte del pastel de streaming. Ellos son los que tienen buena parte de los contenidos que hasta hace no mucho se ofrecían en esas diferentes plataformas. Ahora se lanzan a crear las suyas propias para explotar todos sus activos. WarnerMedia, en manos del rival estadounidense de Telefónica AT&T y dueña de estudios como Warner Bros o Castle Rock, lanzará la suya a lo largo del próximo año. Disney hará lo propio a mediados de noviembre.

Ante este escenario, la compra de derechos de terceros para emitirlos en tu propia plataforma (en el caso de Telefónica, a través de Movistar+ en todos los mercados en los que está presente) se va a complicar, pues los 'tenedores' querrán emitirlos de manera prioritaria en las suyas. Esto ha obligado (y obligará) a todos los actores ajenos al sector, como Netflix, Apple u operadoras como Telefónica, a acelerar su producción propia. En el caso de la teleco española, todos vieron cómo el acuerdo con Netflix del pasado año podía ser el inicio de una relación de amistad aún mayor -como apuntaba el propio Álvarez-Pallete- que desembocase en coproducciones. Sin embargo, ya desde el principio los directivos del gigante tecnológico dejaron esa puerta cerrada. Ahora ha mirado en el mercado español para pactar con Atresmedia.

Sea como sea, Telefónica, al igual que el resto de operadores de telecomunicaciones, se la juegan en su carrera por explotar al máximo el contenido como vía complementaria de ingresos junto a la conectividad 'tradicional'. En la operadora presidida por Pallete, la televisión y el cine y las series (además de los deportes) se han convertido en clave para los paquetes más premium, representando en torno a un tercio de lo pagado por los clientes todos los meses (unos 88 euros de media) a través de sus paquetes de Fusión. Ahora, con esta alianza de Atresmedia quiere tratar de meter otra marcha y ganar algo de tamaño en esta batalla de gigantes.

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