Miércoles, 26.02.2020 - 15:06 h
Nuevos cambios en la operadora

Telefónica ultima la reestructuración del negocio en España tras el plan de bajas

El presidente, Emilio Gayo, impulsa cambios que acarrearán reorganizar el organigrama, con lo que se dará más poder a la CEO, María Jesús Almazor.

El presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, presenta las iniciativas de la compañía para los próximos meses
El presidente de Telefónica España, Emilio Gayo, impulsa estos cambios / Europa Press

El plan de bajas exprés, con el que se ejecutará 2.600 salidas este año, ha removido las estructuras de Telefónica en España y su sede en el barrio madrileño de Las Tablas. La compañía aprovechará el movimiento para poner en marcha una reestructuración operativa a fondo en este país. Los cambios, impulsados por el presidente, Emilio Gayo, acarrearán una recentralización de parte de la estructura de unidades territoriales que la operadora creó a principios de esta década y una reorganización que dará más poderes ejecutivos a la consejera delegada.

El antecedente de todos estos cambios es el Plan de Suspensión Individual (PSI) que concluyó el pasado 31 de octubre y que supone un verdadero reto operacional para la compañía. ¿La razón? Hay divisiones territoriales y áreas de negocio que han quedado mermadas de personal en un corto plazo -desde la compañía se optó porque el grueso de las salidas voluntarias se formalizaran a finales del mes de octubre-, lo que lleva a la dirección a acometer diferentes medidas.

La primera se refiere a la estructura operativa en España. Desde 2011, la filial de la teleco divide el mercado en grandes direcciones territoriales (Centro, Este, Sur y Norte), con plenos poderes ejecutivos. Ahora, la compañía pretende aprovechar para hacer una recentralización y así, según confirman fuentes conocedoras a La Información, asumir la gestión de algunas de esas divisiones desde Madrid. Junto a este movimiento se añade otro: María Jesús Almazor, que se convirtió en consejera delegada en 2018, asumirá más responsabilidades.

Almazor cuenta con 25 años de trayectoria en la compañía española. El año pasado se incorporó como CEO, un puesto de nueva creación en España que se colocó en el organigrama tras la llegada a la presidencia de Gayo. Antes ejerció como directora de operaciones tanto en la división del norte como en la del sur. En sus primeros pasos trabajó en Cataluña, dentro de la división de Telefónica Móviles.

Cambios en mandos directivos

A esta centralización hay que sumar otra serie de cambios en mandos directivos de la filial española. La compañía va a llevar a cabo una particular 'revolución' en dos vías: la cercanía con el cliente y la potenciación de nuevos negocios. Sobre la primera, Gayo -que lleva casi dos años en el cargo- baraja varios nombres a los que otorgarle más poder en su primera gran reorganización: Sergio Oslé, responsable de la división de televisión (Movistar+); Pedro Serrahima, jefe de la estrategia multimarca, y Adrián García Nevado, actual director de grandes clientes y la división territorial del centro de España.

Oslé aterrizó en la compañía hace dos años en sustitución de Luis Blasco. Procedente de Mckinsey, donde ejercía como socio en diferentes países, ha sido el encargado de negociar la compra de los derechos de retransmisión del fútbol, potenciar la producción audiovisual propia y culminar el pacto con Atresmedia para crear la 'joint-venture' con la que ganar tamaño frente a los gigantes Netflix o HBO. Por su parte, Serrahima fue una de las grandes apuestas de Álvarez-Pallete para potenciar la estrategia multimarca que ahora se ha demostrado como clave en este giro hacia el ‘low cost’. Es el gran artífice del lanzamiento y consolidación de O2 como segunda marca de la operadora tras Movistar.

Respecto al área de nuevos negocios, la compañía pretende crear una división aparte para incluir proyectos que sirven para diversificar el negocio 'tradicional' de conectividad. Se incluiría el negocio de las alarmas y la seguridad, tras la compra del 50% de Prosegur anunciada el pasado mes de septiembre, o el de los préstamos rápidos (Movistar Money), que se relanzó a principios de este año tras el fichaje del ex JP Morgan, José Antonio Cerezo.

Todos estos movimientos llegan después de que se haya concluido el plan de bajas con algo más de 2.600 salidas -los sindicatos tenían una previsión de en torno a 3.000- que supondrá un coste de más de 1.700 millones de euros para la empresa que ya han sido provisionados en el tercer trimestre del año. Estos empleados de más de 53 años ingresarán hasta su jubilación un 68% de su salario bruto, además de todas las cotizaciones a la Seguridad Social. Era una de las medidas aprobadas en el consejo de administración celebrado justo después del verano después del duro golpe a la acción de la teleco en el mes de agosto.

Emilio Gayo cumplirá dos años al frente del negocio español de Telefónica -el principal para la multinacional por encima de Brasil- el próximo mes de febrero. Antes de hacerlo, el directivo, que aterrizó para sustituir a Luis Miguel Gilpérez, ejecutará esta primera gran reorganización para la que ya ata los últimos cabos.

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