Martes, 10.12.2019 - 15:40 h
Tras la suspensión del 'reglamento Colau'

La violencia en los paros del taxi obligan a parar a Uber y Cabify por primera vez

La patronal del sector denuncia agresiones, ataques y problemas de seguridad durante la primera jornada de la huelga en Barcelona.

Imagen de la huelga de taxis en Barcelona.
La violencia en los paros del taxi obligan a parar a Uber y Cabify por primera vez. / EFE

Para por primera vez. Uber y Cabify se han visto obligados a suspender su actividad en Barcelona. Lo hacen después de las agresiones y ataques sufridos por varios conductores en la Ciudad Condal durante la primera jornada de huelga del taxi por la suspensión cautelar del 'reglamento Colau' con el que se quería resucitar las restricciones a las licencias VTC.

En 2014, hace ahora cuatro años, el sector del taxi recibía con fuertes movilizaciones a Uber en la ciudad. La compañía se presentaba en la ciudad con su servicio Pop, de conductores particulares y no profesionales. Los enfrentamientos, que acabaron con agresiones y problemas de seguridad, no obligaron a suspender la actividad de la compañía. Fue un juez quien suspendió cautelarmente este servicio.

Hoy, cuatro años después y con la guerra del taxi recrudecida a causa del llamado 'reglamento Colau', tanto Uber como Cabify han tenido que suspender su actividad de transporte de vehículos con chófer privado (VTC). Es la primera vez que sucede algo así. Desde la patronal reconocen que los episodios de violencia vividos en las calles son "de una gravedad extrema". Según Unauto, las agresiones no sólo se han producido contra los vehículos, sino también contra conductores y pasajeros. 

Tito Álvarez, portavoz de la asociación más extremista Elite Taxi, ya lo advertía a La Información hace casi un mes:"Las movilizaciones serán mucho más duras esta vez; el taxi va a defender este reglamento hasta el final... si entran las 3.000 nuevas licencias VTC a Barcelona va a haber una guerra en las calles y todos tienen que ser conscientes de ello".

El detonante ha sido la suspensión cautelar de ese decreto, que resucitaba el límite de 1 licencia VTC por cada 30 taxis. ¿Cómo? Otorgando una segunda autorización obligatoria además de la primera VTC con la que controlar el número de vehículos en Barcelona y área metropolitana.

Ni desde la patronal ni desde las empresas se han cifrado las agresiones ni los ataques sufridos en esta primera jornada. Unauto se ha limitado a reclamar a las instituciones y a las fuerzas de seguridad para que protejan a los trabajadores, "ya que ven peligrar su integridad física de forma cada vez más acusada".

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