Viernes, 06.12.2019 - 00:38 h
Negociación entre accionistas

Unicaja y Liberbank retoman su fusión con la consigna de no dar pasos en falso

La intención es que los propietarios de ambas entidades alcancen un acuerdo sobre el canje de acciones antes de llevar la operación al consejo.

Unicaja y Liberbank negocian los detalles d su fusión con el BCE
Unicaja y Liberbank retoman su fusión con la consigna de no dar pasos en falso. / Li

Unicaja y Liberbank están condenados a entenderse para poder hacer frente al futuro. La política monetaria y la transformación digital desafían el negocio bancario tradicional y, en los últimos días, se han disparado los rumores sobre un nuevo intento de fusión entre la antigua caja andaluza y la asturiana. Sin embargo, desde los equipos de prensa de de las dos entidades se niega taxativamente que haya conversaciones en la actualidad entre sus gestores, que tampoco han remitido comunicación alguna al respecto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El foco, por tanto, se dirige ahora hacia los accionistas de Unicaja y Liberbank, cuyo capital está dominado en ambos casos por las Fundaciones que aglutinan la 'obra social' de las extintas cajas. A diferencia de ocasiones anteriores, la consigna es no dar pasos en falso y que sean los propietarios de los dos bancos los que cierren entre ellos un acuerdo sobre la ecuación de canje antes de entrar en los 'pormenores' y llevar la operación, otra vez,  a sus diferentes consejos de administración, según explican a este medio en fuentes financieras.

Lo cierto es que el pasado mes de mayo Unicaja aprobó fusionarse con Liberbank siempre y cuando mantuviese el control sobre el 60% de la entidad resultante. Los gestores de la entidad asturiana también dieron luz verde a la operación, si bien debían mantener una cuota del 42% en el nuevo banco. Por tanto, fue una diferencia de apenas dos puntos porcententuales, equivalentes entonces a poco más de 50 millones de euros, la que dinamitó la negociación y echó a perder una operación que iba a dar lugar a la sexta entidad por activos de España, como ya publicó La Información.

Desde entonces, no obstante, en medios financieros siempre se ha especulado con que las dos entidades volverían a intentarlo. Las dificultades que está atravesando el negocio bancario en un entorno de bajos tipos de interés invitan a ello y, el resto de la fusión, a falta de algunos flecos, estaba ya prácticamente decidido. Manuel Azuaga, presidente de Unicaja, iba a estar al frente del nuevo banco como presidente ejecutivo con Manuel Menéndez, actual CEO de Liberbank, como consejero delegado y número dos.

Por tanto, si los accionistas se ponen de acuerdo, se podría desempolvar el proyecto y ponerlo en marcha rápidamente, según explican las fuentes consultadas. Tal y como adelantó 'Expansión' la semana pasada, los propietarios están cerca de llegar a un punto de encuentro respecto al reparto de capital. En Liberbank, destacan CajaAstur, Caja Extremadura y Caja Cantabria con el 23,21% del capital, por delante de Oceanwood con el 17,5%, mientras que en la antigua caja andaluza la Fundación Unicaja dispone de una participación del 49,68%.

Un escollo importante, en cambio, es la ampliación de capital que podría solicitar el Banco Central Europeo (BCE) una vez se le presente el proyecto de fusión definitivo. En las negociaciones de comienzos de año, la institución comunitaria era partidaria de hacerla y, pese a que últimamente ha 'aflojado' el discurso sobre la necesidad de la banca de reforzar su solvencia, fuentes financieras explican que seguiría adelante con esta exigencia.

Las entidades, no obstante, quieren evitar este requerimiento a toda costa, ya que supondría una dilución muy fuerte de los accionistas actuales en un momento en el que la cotización de ambos bancos apenas representa un tercio de su valor en libros. En este contexto y para esquivar -o minimizar- una posible ampliación de capital, Liberbank ya vendió  bonos italianos por importe de 1.124 millones de euros en los primeros seis meses de 2019.

Sea como fuere, la fusión sí que contaría con el beneplácito del Banco de España, cuya subgobernadora subrayó hace algunas semanas el ahorro de costes y las mejoras de eficiencia que suponen este tipo de operaciones para el sector en el actual entorno de tipos bajos. En este caso en concreto, para la fusión entre Unicaja y Liberbank se calculan unas sinergias de entre 100 y 150 millones de euros anuales.

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