Lunes, 23.09.2019 - 12:03 h
Hay diez acusados

Trump, 'Cobain' y el último episodio del espionaje chino para copiar un reactor

La conspiración de Beijing comenzó en 2010, con el objetivo de robar la tecnología clave de un nuevo motor de aviación.

Fotografía del avión chino C919, que ha realizado el primer vuelo de larga distancia con éxito
El C919 de China ha realizado con éxito su primer vuelo de larga distancia. / EFE

Un nuevo motor para una aeronave comercial, un grupo de espías liderados por alguien que se hacía llamar (Kurt) 'Cobain', y el trasfondo de la batalla comercial se entremezclan en el último 'vodevil' judicial que enfrenta a Washington con Pekín.

En una iniciativa poco común, el Departamento de Justicia de Estados Unidos desveló esta semana los cargos contra diez presuntos agentes de espionaje chinos, a los que acusa de robar información clave de la industria aeronáutica y otros secretos a compañías de Europa y EEUU. La acusación es la tercera que se hace pública desde septiembre en la que el 'Tio Sam' presenta cargos contra oficiales de inteligencia chinos y las personas reclutadas por ellos por sustraer información de propiedad intelectual americana.

Según los documentos presentados, la conspiración de Beijing comenzó en 2010 y habría estado en marcha al menos durante cinco años, con el objetivo de robar la tecnología clave de un nuevo motor turbofan usado en aviones comerciales europeos y estadounidenses. El nuevo motor había sido desarrollado de forma conjunta por una compañía francesa con oficinas en Suzhou (China) y una empresa de EEUU. Las autoridades judiciales no desvelaron los nombres de las principales compañías implicadas, y señalaron que ninguno de los acusados se encuentra bajo custodia de las fuerzas de seguridad estadounidenses.

Una trama de película

La hipótesis que sostiene la acusación es que los agentes de inteligencia chinos lograron penetrar en los sistemas informáticos de la empresa francesa, al igual que en otras compañías con sede en Arizona, Massachusetts y Oregón, que tenían el papel de proveedoras de piezas para el motor en cuestión. En paralelo al robo de la información, una empresa aeronáutica china de capital estatal comenzó a desarrollar un nuevo motor para aviones 'sospechosamente' similar.

Los investigadores señalan directamente al ministerio chino de la Seguridad del Estado (MSS, por sus siglas en inglés), a quien atribuyen la tarea de realizar operaciones no militares de espionaje en el extranjero y tiene la responsabilidad del contraespionaje interno.

Los agentes chinos acusados
                                     

Entre los acusados destacan Zha Rong y Chai Meng, a los que se identifica como miembros del MSS en la provincia de Jiangsu. En el caso del primero se le atribuye directamente la intrusión en la empresa aeronáutica francesa, mientras que Meng, al que se identifica con el alias de 'Cobain', sería la persona responsable de coordinar el ataque informático y las actividades de dos empleados chinos de la compañía en cuestión. Estos dos empleados, identificados como Gu Gen y Tian Xi, trabajaban en la oficina de la firma gala en Shuzhou, y han sido acusados por su papel a la hora de facilitar el robo de propiedad intelectual.

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