Jueves, 19.09.2019 - 21:45 h
Las cifras del gigante del coworking

Wework disparó pérdidas (y ventas) en su primer ejercicio completo en España

La compañía estadounidense ingresó 8 millones por las rentas cobradas a sus inquilinos, pero elevó los gastos de alquiler hasta rozar esa cifra.

Wework dispara pérdidas en España
Wework dispara pérdidas en España.

Wework es uno de los grandes unicornios que se preparan para salir a bolsa. El gigante de las oficinas compartidas (coworking) ha puesto ya sobre la mesa su folleto para el estreno en el parqué, que ha generado este mes un vivo interés por sus abultados números rojos. ¿Y en España? Su filial local acaba de presentar cuentas en el Registro Mercantil. Y las pérdidas, como era previsible, se han disparado: más de 7 millones de euros, pese a que elevaran de manera importante sus ingresos por las rentas cobradas a los trabajadores que utilizan sus instalaciones.

La compañía, en el 'top 5' de tecnológicas privadas por su valoración tras las millonarias inyecciones de capital de grandes fondos y compañías como Softbank, abrió sus puertas en España a mediados de 2017. Lo hizo alquilando un edificio de siete plantas en pleno Paseo de la Castellana de Madrid, controlado por la inmobiliaria Colonial. Ahora hace públicas las cifras de su primer ejercicio completo en el país.

Durante ese año, superó los 8,4 millones de euros de ingresos -el año anterior no llegó a registrar volumen de negocio-. Pese a ser una cifra elevada para el primer año, las pérdidas netas superaron la barrera de los 7 millones de euros, según las cuentas de resultados consultadas por La Información.

¿Qué hay detrás de esos números? Básicamente, los fuertes gastos relacionados con su negocio de alquiler de oficinas compartidas (más de 7 millones). En concreto, el pago de las rentas de alquiler a todos sus 'caseros' -Colonial, QMP y Grupo Catalana Occidente- y también los importantes desembolsos que ha tenido que afrontar para poner a punto todas esas propiedades.

La filial inició sus operaciones con el capital mínimo y desde ese momento su accionista único, una matriz que Wework tiene en Holanda, no ha decidido reforzarlo con ninguna ampliación. Hoy cuenta con un fuerte déficit que le obligará a llevar a cabo una inyección que, al menos en su memoria anual de 2018, no queda reflejada. Sí que tiene financiación a través de una línea de crédito de hasta más de 20 millones con una de sus sociedades en Estados Unidos.

Ese año, la compañía tenía abiertas oficinas en Madrid ( Paseo de la Castellana -con dos edificios de siete plantas- y otro en calle Eloy Gonzalo) y en Barcelona (en calle Glories). Hoy cuenta con 12 espacios entre ambas ciudades. Tiene previstas dos aperturas en la ciudad condal. Una en el 'barrio tecnológico' 22@ y otra en el céntrico Paseo de Gracia, en la antigua sede del Banco Popular.

Salida a bolsa, a la vista

Al margen de sus cifras locales, Wework se prepara para su salida a bolsa en plena tormenta en los mercados y con antecedentes no especialmente halagüeños como el de Uber -que hoy cotiza aún por debajo del precio de salida-. En el folleto, como ocurrió con el resto de startups respaldadas por capital riesgo con mayor valoración, ha prometido pérdidas para los próximo años a nivel global. Entre 2016 y los primeros meses de 2019 ha perdido 4.200 millones de dólares.

Esta salida a bolsa es una prueba de fuego más para uno de sus principales accionistas, Softbank, que ha apostado fuerte durante los últimos años a través de varias 'megainyecciones' de capital en diferentes rondas.

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