Pegado al mar Cantábrico

Un gran menú degustación para disfrutar en el Hotel Real de Santander

Es el hotel en mayúsculas de la ciudad, con una terraza exterior donde se disfruta de las mejores vistas sobre la bahía y la Playa de El Puntal.

Un gran salón acoge a los comensales del Hotel Real Santander.
Un gran salón acoge a los comensales del Hotel Real Santander.

A principios del Siglo pasado la ciudad de Santander ejercía de corte oficiosa durante unas semanas cada año. Cuando llegaba la temporada de verano los reyes se trasladaban hasta allí para pasar una temporada y disfrutar de los famosos baños de ola de la playa de El Sardinero. Si su madre, la Reina María Cristina, había escogido San Sebastián para descansar, Alfonso XIII, prefirió dejar atrás el casino y el gran hotel de la capital donostiarra para instalarse en el Palacio de la Magdalena; ubicado en una zona que por aquella época estaba fuera de la ciudad, esta residencia, le ofrecía más tranquilidad y privacidad.

El Hotel Real, es el hotel en mayusculas de la ciudad. No sólo por el lujo de sus salones y el estilo de sus habitaciones, por los techos altos que hablan de su grandeza, sino que desde la gran terraza exterior se disfrutan de las mejores vistas sobre la bahía y la Playa de El Puntal. Su posición elevada, en un promontorio en la parte más alta de la ciudad, le sitúa y destaca como el edificio más notable de Santander. Su fachada blanca le ha hecho valer el sobrenombre con el que escritores y poetas locales se referían a él: “La bella dama blanca”. El Hotel Real

Si el hotel ha cumplido ya 101 años como centro de veraneo, primero de la corte que acompañaba al rey y después, como lugar de referencia para la gente de posición acomodada que acudía a Santander; el centro de talasoterapia inaugurado hace aproximadamente una década, ha venido a cubrir una actividad que complementa los días de sol y playa, con tratamientos de belleza y relax en sus más de 1.400 M2 de zona de aguas (agua de mar) de la mano de la firma de cosméticos Natura Bisse. Sus jardines privados en los que se pueden observar hasta 80 especies de rosas distintas, le hacen un lugar especial en la ciudad.

Theros, su bar de estilo inglés, es parada obligatoria para disfrutar de un bloody mary a la hora del aperitivo o un gintonic a media tarde cuando empieza a caer el sol a espaldas de la ciudad. El restaurante, El Puntal, es un espacio único en el que apenas una docena de mesas vestidas con manteles de lino, y piezas de plata; techos y ventanas de una altura más propia de un palacio y vistas sobre el Mar Cantábrico; le hacen el escenario ideal en el que vestirse para una gran cena. Rabas (calamares), anchoas de Santoña y los pescados de la bahía; son su grandes bazas.

Pero el menú degustación por sólo 48 euros, se justifica por sí solo por lo exclusivo del entorno y el servicio de su personal de sala. Pero si además se come bien, entonces reservar una mesa es sino una obligación, una recomendación encarecida. Un buen pastel de centollo que sustituye a la receta tradicional a base de cabracho, está muy bien resuelto. Las zamburiñas frescas excelentes. La merluza de pincho en su punto óptimo de cocción servida con su jugo tostado le imprime un poco más de carácter y la hace más sustanciosa. La terrina de cordero, notable y poderosa. Y la torrija ‘al estilo Berasategui’ pero de ‘sobao’ es el punto final perfecto.

HOTEL REAL SANTANDER

C/ Pérez Galdós 28, Santander

https://www.eurostarshotels.com/eurostars-hotel-real.html

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