Sábado, 21.10.2017 - 05:35 h

Bankia examinará a 1.700 ejecutivos de BMN para ver su encaje en la fusión

El banco busca conocer al equipo para acelerar la integración. Las reuniones con el colectivo, equivalente al 40% de la plantilla, se prolongarán tres meses.

La filial de BFA planea clausurar otras 50 sucursales antes de fin de año. Las entidades trabajan para que sus sistemas operativos dispongan de una plataforma única en marzo.

La fusión entre Bankia y BMN sigue adelante, ajena al 'tsunami' del Popular

Bankia trabaja para imprimir máxima velocidad a la integración de BMN cuando las operación reciba todos los permisos oficiales. Su departamento laboral arranca hoy un intenso calendario de reuniones para entrevistar a unos 1.700 empleados del grupo bancario liderado por Caja Murcia -alrededor del 40% de la plantilla-. Quiere conocer la trayectoria, capacidades, expectativas y disponibilidad a un traslado geográfico o cambiar de tareas de cara a ensamblar en el futuro el equipo definitivo de la entidad fusionada.

Los encuentros, convocados por la dirección de recursos humanos de Bankia de la mano del área gemela en BMN, reunirá a personal de ambos departamentos con cada trabajador en un calendario pautado que se extenderá durante los próximos tres meses. En septiembre están convocados todos los directivos de áreas, unidades de negocio y territoriales de BMN. En octubre les seguirán los empleados de servicios centrales y, por último, se reunirán con los directores de las sucursales de la entidad.

Desde que la fusión resultó formalmente lanzada, con la aprobación por parte de sus consejos de administración, Bankia comenzó a trabajar. En pleno paréntesis estival reclutó, de forma voluntaria, a un pequeño grupo de personal de la entidad levantina para arrancar el diálogo entre algunos departamentos. A modo de prueba ha surtido además a algunas sucursales en el Levante y Andalucía de sus equipos tecnológicos -ordenadores, impresoras, etc- casi en un ejercicio piloto, indicaron fuentes de varias secciones sindicales.

El pistoletazo final a la fusión tuvo lugar el pasado día 14, con la aprobación por parte de sus accionistas en sendas juntas, pero para efectuar la integración societaria y operacional debe esperar a recibir las autorizaciones regulatorias exigibles. Internamente se trabaja con la idea de que podrían obtener los permisos en los dos próximos meses, con la posibilidad de convocar hacia diciembre la mesa de negociación laboral.Arrancar la negociación laboral en diciembre

La información que ahora comienza a recabar sobre las capacidades del personal, sus expectativas profesionales y disposición a cambiar de tarea o, incluso, trasladarse a otra provincia ayudará en ese momento para el encaje de plantillas o cualquier ajuste que pueda derivarse. No hay cifra oficial o extraoficial alguna, sin embargo, ciertas cábalas apuntan a que de la unión podría derivarse unos 1.500 puestos con redundancias. En BMN trabajan unos 4.200 empleados y en el grupo Bankia por encima de los 13.400.

En el sindicato Sesfi que junto a Accam son las centrales mayoritarias en ambas entidades con un 27% de representación, adelantan que defenderán el empleo y el mantenimiento de los dos servicios centrales que BMN tiene en Murcia y Granada, surtidos con más de 200 trabajadores cada uno y que son herencia de las sedes sociales a las que pertenecían dos de las cajas originales que conformaron el grupo bancario.

En Sesfi denunciaron ayer la ausencia de información directa por parte de BMN sobre todo este proceso de entrevistas o, incluso, de la propia fusión y reclamaron una reunión urgente de la mesa laboral para abordar la situación de la plantilla y conocer cómo se plantea la integración, además de compensaciones por la ampliación de jornada dedicada a la integración.

Las entidades han desvelado que culminarán la unión en el primer semestre del próximo ejercicio, aunque internamente barajan un calendario algo más ambicioso: aspiran a conectar las plataformas alrededor del 19 de marzo aprovechando la acumulación de tres días festivos, con intención de que se pudiese resolver cualquier imprevisto sin interferir en la operativa diaria ni generar incidencia alguna a los clientes.

Bankia, entre tanto, continúa con su propia estrategia, acomodando la estructura a la realidad del negocio. Antes de fin de año proyecta, de hecho, clausurar otras 50 sucursales que considera accesorias ante la cada día mayor predilección de las clientela a resolver los trámites más burocráticos en canales telemáticos. Son cierres sin impacto laboral y donde el personal se reasignará a otros locales o tareas.Mudará la red comercial de BMN

La estrategia digital, la multicanalidad y la peculiar segmentación que Bankia ha aplicado a su red para maximizar la actividad revolucionará la de BMN. Además de la sucursal tradicional vigente en el grupo de cajas que lidera Caja Murcia, el banco presidido por Ignacio Goirigolzarri cuenta con otro tipo de locales, singulares de Bankia.

Parte de su capilaridad se encuentra conformada con lo que bautizó como oficinas ágiles o locales sobredotados de máquinas y cajeros automáticos para aliviar de las operaciones transaccionales -pagos, extracciones de efectivo, etc.- a tres o cuatro sucursales próximas por cada oficina ágil, exclusivamente dedicadas al asesoramiento. La estructura la completan sucursales especializadas por nicho de clientes o negocio -empresas, banca personal…-.

Tal será la revolución que responsables de los departamentos laborales de BMN, acompañados de personal de Bankia, han recorrido ya algunos establecimientos para conocer su distribución,  tareas y funcionalidad, dado que parte de la red del banco de BFA y, por tanto también de la plantilla, cuenta con jornadas singulares a las que deberá adaptarse el resto de trabajadores que se empleen en locales similares.

La absorción de BMN supondrá aumentar un 36% el número de locales de la entidad resultante -suma 660 a los 1.855 propiedad de Bankia- en un primer momento. La nueva Bankia espera elevar en 245 millones el beneficio con la fusión y extraer 155 millones en sinergias en tres años, en parte por una previsible reducción de costes después de invertir 334 millones en la integración. Pero también de ingresos: la filial de BFA ve gran potencial en la baja penetración de la actividad de tarjetas, fondos de inversión y pensiones o nóminas en el banco levantino.

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