HRW pide la retirada de cargos contra dos detenidos por criticar a las autoridades emiratíes y egipcias

EUROPA PRESS

Bin Ghaith se enfrenta a cargos que incluyen "participar en hostilidades contra Egipto" por realizar unos comentarios en Twitter que causaron su detención en agosto de 2014. Por su parte, Al Najar fue detenido en diciembre de 2015 por criticar a través de Facebook las acciones militares del Ejército israelí y las Fuerzas de Seguridad egipcias en Gaza.

"Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos se creen que tienen el derecho a detener a cualquier persona que se exprese de cualquier forma, sea donde sea, mientras no coincida con ellos", ha señalado Joe Stork, director de Human Rights Watch en Oriente Próximo. "No hay justificación para mandar a prisión a un periodista o a cualquier otra persona solo por expresar una opinión de forma pacífica", ha recalcado.

Tras ser arrestados ambos detenidos han pasado tiempo incomunicados. Fuentes locales, no desveladas para su protección, explicaron a Human Rights Watch que es probable que fueran llevados a un centro de seguridad del Estado en Abu Dabi, que ha sido objeto de numerosas denuncias por torturas.

El paradero de Bin Ghaith permanece desconocido. Se sabe que acudió al Tribunal Supremo Federal de Abu Dabi para dos sesiones el 4 de abril y el 2 de mayo. Los medios de comunicación informaron que durante la sesión del 2 de mayo el académico fue acusado de violar varias disposiciones del Código Penal, como la ley de cibercrimen y la ley antiterroritsa. Algunos de esos cargos están relacionados con seis tweets e imágenes que publicó donde se ridiculizaba al presidente egipcio y al Gobierno.

HRW considera que las autoridades de Emiratos Árabes Unidos deben investigar las denuncias de tortura contra Bin Ghaith que han señalado fuentes locales anónimas. El académico tiene prevista otra sesión ante el juzgado el próximo 23 de mayo.

Por su parte, Al Nayar fue detenido sin cargos en diciembre de 2015, pero su detencion no fue confirmada hasta febrero de 2016 cuando medios de comunicación jordanos informaron al respecto. El periodista no pudo comunicarse con su familia hasta varios días después. Su mujer ha contado a HRW que no ha sido formalmente juzgado, pero que las autoridades lo acusaron de espiar a Qatar y lo interrogaron por unos posts que publicó en Facebook donde expresaba su apoyo a la resistencia en Gaza y se mostraba crítico con el presidente egipcio por sus operaciones militares en la ciudad y por destruir los túneles que unían la región de Sinaí con Gaza.

"Lo que las autoridades de Emiratos Árabes Unidos señalan como hostilidades contra gobiernos extranjeros, es lo que la gente considera crítica o análisis", ha señalado Stork. "Este es un buen ejemplo de la práctica que tiene el país de acudir a la seguridad nacional para perseguir a críticos pacíficos".

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