Presidente Ortega condena "cobarde" asesinato de jefe policial en Nicaragua

El jefe de la policía del departamento de Boaco, en el centro de Nicaragua, fue asesinado a tiros por desconocidos frente a su casa, un crimen que motivó una enérgica condena del presidente Daniel Ortega este jueves.

El comisionado mayor Buenaventura Miranda "ha caído en combate, fue un ataque cobarde, artero", lamentó Ortega durante un homenaje póstumo en la sede de la policía.

La noche del miércoles, Miranda "fue víctima de disparos de armas de fuego frente a su casa de habitación" en la ciudad de Boaco, 75 km al noreste de la capital, informó temprano la policía en un comunicado.

La policía investiga el móvil del crimen, que atribuyó en principio a delincuentes buscados por la institución.

Ortega subrayó en su intervención que el crimen organizado y el narcotráfico son "un factor externo de desestabilización que ha costado la vida de muchos nicaragüenses y la vida de muchos hermanos de la policía".

Destacó la necesidad de reforzar la lucha contra las bandas que tratan de afectar la estabilidad interna.

Por su parte, la jefa de la policía nacional, Aminta Granera, prometió capturar y castigar a los responsables de la muerte de Miranda.

"No vamos a descansar ni vamos a escatimar esfuerzos para encontrar a los autores de este este cobarde crimen. Donde quiera que estén los buscaremos hasta que sean entregados a la justicia", sentenció Granera.

Miranda, de 57 años, fue uno de los fundadores de la policía nicaragüense, creada hace 37 años con la revolución sandinista y era miembro del directorio de la policía nicaragüense.

Era además uno de los jefes policiales que no pasaron a retiro al cumplir los 30 años de servicio, en virtud de un decreto emitido por Ortega en 2009, que le permite mantener activos a los mandos policiales por más tiempo.

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