A los trabajadores de recursos humanos les toca pringar con la huelga

  • La huelga general ha coincidido con final de mes, justo cuando las empresas cierran las nóminas de sus trabajadores. Ahora, a contrarreloj, muchos departamentos de recursos humanos tendrán que hacer horas extra para ajustar los sueldos de los empleados que hayan secundado el paro.
Ana P. Alarcos

La huelga general convocada ayer por los sindicatos ha llegado en un momento muy inoportuno para muchos trabajadores, sobre todo para los que pertenecen al área de recursos humanos.

A estas alturas de mes, las empresas están cerrando las nóminas de los empleados -si no lo han hecho ya-, así que si quieren ajustar los sueldosde aquellos que se hayan unido al paro, tendrán que hacerlo a contrarreloj. Incluso, tendrán que echar horas extra para poder cuadrar los números y enviar la orden de pago al banco cuanto antes.

Para ajustar los salarios, los departamentos de RR.HH. deben realizar varios decuentos: de salario, de la parte proporcional de pagas extraordinarias, de la parte proporcional del descanso semanal correspondiente al día de huelga, así como de la cotización a la Seguridad Social.

Además, como expone un estudio reciente de PriceWaterhouseCoopers (PwC), “como la mayor parte de las empresas tienen externalizados los servicios de nómina, deberán comunicar a dichas empresas qué trabajadores han participado en la huelga y si lo han hecho de forma total o parcial”.

Para muchos ayer fue un día de protesta, para otros, de trabajo habitual, pero para algunos fue una jornada más larga y estresante de lo normal. Éste es el caso de Meritxell, la responsable del departamento de recursos humanos de una empresa que prefiere no ser citada. La trabajadora asegura que la huelga le ha afectado mucho a su trabajo. En su empresa las nóminas se ingresan el día 1 de cada mes, así que ha tenido que hacer los cambios en los salarios a todo correr.

Uno de los problemas, señala, es que "hasta mediodía no pude empezar a hacer cálculos, porque existe la posibilidad de que alguien llegue tarde por los transportes y no se lo vas a descontar. En ajustar una nómina tardo unos 15 minutos, aunque tengo que hacer pocos cambios. Aún así, me llevará unas 2 o 3 horas de más de lo normal, o bien puedo dedicarle menos tiempo menos a otras tareas. A esto le tengo sumar el tiempo que invertí por la mañana, reorganizando departamentos para que nuestros clientes no se viesen afectados”.

Sin embargo, muchas compañías ya han cerrado las nóminas de septiembre y han enviado la orden de pago a los bancos. En estos casos, las empresas pueden posponer el ajuste salarial al mes próximo para no sobrecargar en estos días a sus departamentos de recursos humanos. Pero tampoco se librarán de un trabajo extra.

Según Meritxell, “si posponen este ajuste lo tendrán que descontar de la nómina del mes de octubre, modificando previamente las de septiembre. Así que tendrán que hacer dos cambios, es decir, dos veces el mismo trabajo”.

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