Amaiur, el último reducto de la independencia del Reino de Navarra

  • La coalición nacionalista integrada por la izquierda abertzale, Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar ha elegido el nombre de Amaiur, una denominación de gran carga simbólica que remite a los últimos defensores de la independencia del Reino de Navarra frente a las tropas castellanas.

San Sebastián, 28 sep.- La coalición nacionalista integrada por la izquierda abertzale, Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar ha elegido el nombre de Amaiur, una denominación de gran carga simbólica que remite a los últimos defensores de la independencia del Reino de Navarra frente a las tropas castellanas.

Amaiur -Maya en español- es una pequeña localidad navarra ubicada en el Valle del Baztan, en el norte de la comunidad foral, en cuyo castillo se libraron históricas batallas entre las tropas navarras leales al rey Enrique II y las castellanas de Fernando el Católico, hasta su definitiva capitulación el 19 de julio de 1522.

Esta derrota significó la caída en manos de Castilla de todo el Reino de Navarra, que en aquel entonces se extendía por todo el País Vasco e incluía también algunas zonas de las regiones colindantes.

El castillo, erigido en la mitad del siglo XII en lo alto de un pequeño monte al oeste del casco urbano de Amaiur, fue demolido por el ejercito castellano, según relata la enciclopedia Auñamendi.

Aunque aún quedaron navarros y gascones luchando en Hondarribia hasta 1524, Amaiur ha encontrado su lugar en la historia, y sobre todo en el imaginario nacionalista, como la plaza de los últimos resistentes del antiguo Reino, tal y como lo recuerda un monolito erigido en su memoria.

El 17 de junio de 1922 se inauguró el monumento original, un obelisco de piedra, en cuya base se inscribió, en castellano y euskera, la dedicatoria "A los hombres que en el castillo de Maya pelearon en pro de la independencia navarra, luz perpetua 1522" y "Navarra, agradecida a los postreros defensores de la independencia de navarra. 1522-1922", además de los nombres de algunos de los resistentes.

La noche del 26 al 27 de julio de 1931, en plena campaña estatutista, una explosión destruyó el monumento, en un atentado cuya autoría no se esclareció, aunque el historiador Julio Altadill apuntaba a un político republicano como posible responsable.

El obelisco se volvió a erigir el 10 de octubre de 1982, en un acto al que asistió el entonces lehendakari del Gobierno Vasco, el navarro Carlos Garaikoetxea, entre otras autoridades.

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